Como una mancha de aceite, el petróleo extiende el dominó de la crisis
El petróleo sigue mordiendo a todas las economías. La situación llega a tal punto que Putin llegó a Beijing con un batallón de acompañantes, para definir movimientos con Xi, entre Rusia y China. El precio del barril aumenta la inflación en todas partes. Eso aumenta la tasa a nivel mundial. En Argentina el IPC mayorista de abril saltó al mayor nivel en 25 meses. El dólar es refugio afuera, repunta adentro. Los bonos no reaccionan. Las Bolsas ceden y Buenos Aires es la peor de todas
Mientras Vladimir Putin inició hoy una visita de dos días a Beijing, donde fue a encontrarse con Xi Jinping, junto con una comitiva enorme, Irán persiste en tener bloqueado el estrecho de Ormuz, desoye a Rusia, a China y a EE.UU., y con eso el petróleo volvió a afirmarse, por lo que sigue creciendo el temor a una mayor inflación, a tasas más altas por más tiempo y a un estancamiento económico global.
Los últimos indicadores globales siguen bajo alta presión. Esto pasa incluso en la Argentina, donde el Indec informó hoy que los precios mayoristas de abril subieron 5,1% mensual,la mayor variación desde marzo de 2024, al tiempo que también según el INDEC el costo de la construcción trepó 3,1% mensual en abril, la mayor variación desde setiembre de 2024.
La foto actual va convalidando lo que anticipamos hace más de un mes: el petróleo se consolida en niveles muy altos (de los US$ 60 por barril que se pagaban en octubre, hoy se pagó casi US$ 105 para el WTI y casi US$ 112 para el Brent. Y la consecuencia inmediata a este movimiento es que las tasas largas de EE.UU. se elevan hasta niveles que no se venían desde 2007, en los meses previos a la enorme crisis financiera de 2008, que terminó -entre muchas otras cosas- con el banco de inversión Lehman Brothers, una entidad que tenía 150 años de existencia.
La preocupación por lo que está provocando el petróleo, y todas sus derivaciones, llega a tal punto que el ruso Vladimir Putin acaba de bajar en Beijing junto a cinco viceprimeros ministros, ocho ministros, la jefa del Banco Central (Elvira Nabiullina) y los CEOs de las mayores empresas estatales y privadas de Rusia (como Igor Sechin de Rosneft y Alexei Miller de Gazprom).
Como los precios mayoristas de los mercados centrales marcaron en abril una variación anualizada notable (6% anual en EE.UU.), se está empezando a desarrollar una crisis con los bonos privados de todas partes, ya que sus tasas a vencimiento tenían exactamente ese rendimiento. Y estar colocados en esos papeles, con riesgos de que algunas empresas no puedan cumplir con sus pagos, está generando una venta creciente de ese tipo de papeles.
En este sentido, se está dando una paradoja, ya que entre la venta de bonos se incluye a los bonos del Tesoro de EE.UU., por lo que sus tasas a vencimiento alcanzan niveles no vistos desde hace casi 20 años. El precio contado de los papeles de la Fed cae tanto que la tasa a 10 años ya está en el 4,7% anual y la tasa a 30 años sube al 5,2%, y esto es gravísimo para el mercado norteamericano, ya que este indicador es el que marca el ritmo de los créditos hipotecarios.
Pero todo este fenómeno no debilita únicamente a los bonos, sino que también está precipitando una creciente debilidad en las Bolsas. Por lo pronto, hoy todos los índices de la Bolsa de Nueva York fueron a la baja, la Bolsa de San Pablo también retrocedió y la Bolsa de Buenos Aires hizo lo mismo, con mayoría de bajas para las ADR argentinas en NY, con un agravante, el índice Merval, tanto en pesos como en dólares, es el que más baja en lo que va de este año.
Paradójicamente, como la situación es muy incierta el dólar se erige como principal refugio, ya que hoy -mientras el petróleo subía un poco más- los metales preciosos bajaron, los granos de Chicago también perdieron precio, pero los metales básicos estuvieron mixtos, las criptomonedas resistieron y los granos de Rosario marcaron repuntes.
En el mercado argentino, en tanto, el dólar blue marcó una suba un poco más consistente, con alzas menores para los dólares financieros y oficiales. En un día en el que el BCRA pudo comprar dólares en el mercado local, al tiempo que la autoridad monetaria sumó algunas reservas, no demasiadas, en el momento del año en el que se concreta estacionalmente el mayor ingreso de dólares por el pico de la liquidación de la cosecha gruesa.
La situación muestra una verdadera paradoja. Por un lado, cae el precio contado de los bonos de EE.UU., por lo que sus tasas largas suben: se pagó 3,8% anual a 1 año de plazo, 4,3% anual a 5 años, 4,7% anual a 10 años y 5,2% anual a 30 años. Y, al mismo tiempo, en el exterior el dólar global subió contra todo: avanzó 0,9% en Brasil, 0,7% en México y Chile, 0,6% en Suiza, 0,4% contra el euro, 0,2% contra le libra y el yuan y 0,1% en Japón.
Y, quizás sin entender lo que está sucediendo, la mayor parte de los medios locales utilizan el 90% de su tiempo con las cuestiones de Adorni y de las internas en el gabinete. Pero lo concreto, que arrastra a los mercados, es que en el exterior el dólar vuelve a subir contra casi todas las monedas, sobre todo en América latina.
Y en la Argentina hubo así una suba firme para el blue, alza para los dólares financieros y mejora menor para los oficiales. Con el dólar oficial a $ 1418,66, el BCRA compró US$ 144 M en el mercado local y, al final del día, la autoridad monetaria sumó reservas por US$ 54 M. Y con eso, el dólar oficial subió $ 2,35 hasta $ 1418,66, el dólar blue saltó $ 25 hasta $ 1435, el senebi subió $ 1,16 hasta $ 1429,05, el MEP subió $ 4 hasta $ 1432,68 y el contado con liqui subió $ 5,42 hasta $ 1490,96. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 1% y la brecha entre el CCL y el mayorista fue del 7%.
Ante esta situación, para evitar que la suba del blue termine arrastrando a los dólares financieros, los bancos efectuaron una leve suba en las tasas de los plazos fijos: por plata chica el premio subió de 19,9 a 20% anual (15% en bancos grandes y 24% en bancos chicos) y por plata grande se siguió pagando 25,3% anual. Al tiempo que, con pocos negocios, los bonos argentinos casi no se movieron, por lo que el riesgo país subió 2 unidades, hasta 545 puntos básicos, cada vez más lejos del acceso al crédito internacional.
En papeles privados, los índices de la Bolsa de Nueva York se van alejando de los récords históricos que mostraron hasta hace pocos días. Hoy se vio una baja del 0,7% para el Dow y el S&P, con un descenso del 0,8% para el Nasdaq. En tanto que la Bolsa de San Pablo bajó 1,5% y la Bolsa de México subió 0,2%.
Y el mercado argentino actuó en consecuencia. Con $ 103.843 M operados en acciones y $ 230.546 M en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó 1,5%. Mientras que las ADR argentinas en NY anotaron una suba del 1 al 2% para YPF y Mercado Libre, con baja del 1 al 6% para Supervielle, BBVA, Macro, Galicia, Cresud, Bioceres, IRSA, Loma Negra, Central Puerto, Edenor y Telecom.
Finalmente, en commodities, hubo como dijimos suba del 2,4% para el petróleo. Los metales preciosos estuvieron en descenso. Los metales básicos actuaron mixtos. En la Bolsa de Chicago todos los granos perdieron valor. En Rosario, con los productores guardando granos en silos como si fueran cajas de ahorro, el maíz, el trigo y la soja mostraron aumentos. Y, por último, hubo un leve repunte del 0,7% para el Bitcoin con subas menores para el resto de las criptomonedas.