Panorama

Como en la pelea política, también hay oposición entre el dólar y los títulos

El secretario del Tesoro de EE.UU. lanzó un tuit antes de la apertura para acostar al mercado, pero a medida que se acercan las urnas su influencia va perdiendo fuerza. Los dólares siguen subiendo. Pero hubo algunas señales positivas: bajaron las tasas de los depósitos grandes y mejoraron los bonos y las acciones. Y en el exterior los récords del oro y la plata se frenaron y las criptomonedas siguen para abajo.
BCRA DALL-E
Luis Varela 17-10-2025
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Cuando faltan apenas ocho días (cinco ruedas de negocios) para las elecciones del 26 de octubre, como si se tratara de una cinchada en la que hay solo dos grupos que tiran de la cuerda para arrastrar al oponente, LLA y Fuerza Patria confrontaban este vienes, casi siguiendo por televisión el momento en el que Javier Milei llegara a una plaza del partido de Tres de Febrero y el instante en el que Cristina Fernández se asomara al balcón de su prisión de San José 1111, para que uno tapara al otro en los actos de campaña.

Como si no hubiera espacio para otras dos fuerzas, el mercado financiero también tuvo este viernes una clara cinchada, en la que el secretario del Tesoro de EEUU participó activamente, siendo derrotado en cuanto a la suerte de los precios del dólar, pero volvió a mostrar un resultado positivo para los títulos (hubo subas leves para los bonos y mejoras para las acciones), pero con un dato que asustó: el BCRA volvió a perder reservas, se le fueron nada menos que US$ 533 millones en un día en el que hubo una gran cantidad de vencimientos de deuda.

La jornada del viernes se inició de manera inusual, algo que jamás se había dado: el propio Scott Bessent emitió un tuit en el que detalló que además de comprar pesos vendiendo dólares en el spot (dólar oficial), también empezó a participar en el contado con liquidación, generando de ese modo una influencia indirecta en el mercado de bonos. Y, además, se afirmó que se está avanzando con cinco bancos internacionales para que usen un Repo por US$ 20.000 millones, que serán utilizados esencialmente para comprar bonos argentinos, que están regalados, con paridades que en muchos casos no llegan al 60% de su valor nominal.

Pero semejando mano gigante, con posibilidad de intervención interminable, no tuvo ninguna influencia en el mercado local: ahorristas e inversores se siguen dolarizando, como si la elección de medio término del domingo 26 de octubre marcara un antes o un después en la historia argentina. De alguna manera, hay temor de que Fuerza Patria pueda tener un resultado superior a LLA y que con eso se active la posibilidad de frenar los DNU de Milei.

Por supuesto, por los resultados que tuvieron las encuestadoras en las ocho elecciones que ya se realizaron este año, en el que ninguno de los pronosticadores se acercó ni de lejos a lo que en definitiva dijeron los escrutinios, apareció hoy un muestreo de la consultora cordobesa de Cristian Butié (CB Consultora) que fue hasta ahora una de las que más se aproximó a lo que sucedió: y lanzó una estimación que dejó a muchos con la boca abierta. Dijo que el 26-O LLA obtendría el 37,1% de los votos ante sólo 32,2% de Fuerza Patria.

Considerando que Fuerza Patria pone en juego más sillas de Diputados y Senadores que LLA, un resultado de ese tipo le permitiría al presidente Milei gobernar en la segunda parte de su mandato a puro DNU y con altas chances de que sus vetos puedan ser frenados. Pero, sin embargo, los ahorristas están desesperados, desprendiéndose de sus pesos (con caída en el stock total de plazos fijos en moneda local) y amentando sus coberturas en billetes norteamericanos.

La idea que ganó el espacio de todos los que manejan dinero en la Argentina es que sea cual fuere el resultado del 26-O, Caputo volverá a realizar una movida similar a la que hizo cuando se inició el Gobierno de Milei, cuando el dólar oficial subió 120%, al pasar de $390 a $860. Si después del 26 de octubre se repitiera algo similar, el dólar de $1.500 se iría hasta $6.000, lo cual provocaría un desbarranque en la economía argentina.

Sin embargo, algunos analistas advierten que Scott Bessent está trabajando en tándem con el ministro Luis Caputo y el presidente del BCRA Santiago Bausili para que haya una liberación cambiaria ordenada, posiblemente eliminando las bandas cambiarias desde el 27 de octubre y dejando flotar al dólar, con una flotación sucia controlada por el Tesoro norteamericano, intentando que el dólar pase de $1.500 a $1.700, con una suba de sólo 13%, para que con ese ajuste se arregle la cuenta externa.

Esa variación, además, no tendría gran impacto en la inflación ya que, por escasez de pesos, salarios anclados y consumo reducido, la economía está en una virtual recesión en la que las empresas no pueden trasladar costos a precios, porque no logran vender lo que ponen en góndola. Por el momento el pass through es bajo, aunque hay que estar con los ojos bien abiertos, porque los precios mayoristas acaban de subir 3,7% en septiembre y los precios de los importados tuvieron un notable salto del 9% mensual.

Pero como en realidad nadie sabe cuál será el resultado electoral, se desconoce si Milei logrará mantener el tercio de héroes que le garanticen los DNU, la ratificación de los vetos y que el Congreso no termine volándolo del cargo. Y, en consecuencia, con la chance de que se gane no demasiado si las cosas le salen bien al gobierno y que se pierda muchísimo si Milei es derrotado, la elección de los ahorristas es desensillar, y cada tuit de Bessent tiene cada vez menos afecto, a medida que las urnas se acercan.

Mientras Argentina se acerca a su día D, el mundo también atraviesa momentos difíciles. La situación en China se está poniendo por demás confusa, tanto que el presidente Xi Jinping, implacable, decidió la purga de nueve altos comandantes del Ejército Popular de Liberación. Y la Reserva Federal está ya a diez días de decidir si vuelve a bajar su tasa de interés base.

En la actual condición, se frenó la baja de las tasas largas de EE.UU.: se pagó 3,6% anual a 1 año de plazo, 3,6% anual a 5 años, 4% anual a 10 años y 4,6% anual a 30 años. Y con eso en el exterior el dólar subió 0,2% contra el euro y en Chile y 0,1% en Japón, no cambió en Suiza y contra la libra y bajó 0,3% en México y 0,7% en Brasil.

En el mercado cambiario local la temperatura siguió subiendo. Con el dólar oficial a $1.491,61, el BCRA no intervino en el mercado de cambios, pero al final del día la autoridad monetaria perdió reservas por US$ 533 millones. Y con eso la gente sigue muy asustada y lo único que hace es comprar dólares: así, el dólar oficial subió $77,45  hasta $1.491,61, el blue subió $15 hasta $1.480, el Senebi subió $41,50 hasta $1.493,53, el MEP subió $53,88 hasta $1.533,56 y el contado con liqui subió $42,79 hasta $1.545,60. Por lo que la brecha entre oficial y blue fue negativa en 1% y la del CCL con el mayorista fue de 6%.

Hubo, sí un dato absolutamente alentador: luego de subir de manera imparable, los bancos siguieron pagando 45% anual por plazos fijos chicos, pero la tasa de los plazos fijos grandes (Tamar) tuvo una reducción del 90% al 80% anual, lo cual puede marcar el fin de la crisis de iliquidez en el sistema.

En títulos públicos se está dando una particularidad que parece fin de tendencia. Por cada diez órdenes de compra hay una sola orden de venta. Por eso, sin vendedores, y con bajo volumen operado, los bonos argentinos subieron otro 0,5%, aunque con la censura de JP Morgan que entrega su índice argentino con retraso, el riesgo país sigue alto, en 1.029 puntos básicos.

En papeles privados, con la expectativa de que la Fed colocará su tasa base en 3,75% anual para fin de año, la Bolsa Nueva York cerró en verde, con subas del 0,5% tanto para el Dow, como para el S&P y el Nasdaq. Mientras que la Bolsa de San Pablo subió 0,8% y la de México bajó 1,4%.

Y esta vez, insólitamente, el mercado bursátil local fue el mejor de todos. Con $60.544 millones operados en acciones y $170.647 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 3%. Pero los ADR argentinos terminaron mixtos, con subas del 1% al 3% para Supervielle, Telecom y Macro, con bajas del 1% al 4,5% para Bioceres, Galicia, Pampa E, YPF y BBVA.

En commodities, finalmente, también hubo un quiebre. El petróleo no tuvo cambios. Pero los metales preciosos dieron la vuelta y bajaron desde sus récords, con recortes de hasta casi 5%. Los metales básicos también fueron para abajo. En Chicago hubo mejoras para todos los granos, sobre todo para la soja. En Rosario hubo subas para el maíz y el trigo, pero bajas para la soja. Y, por último, en un sector en el que crece el desconcierto, el Bitcoin bajó otros 1,6%, con caídas de hasta el 10% para el resto de las criptomonedas, lo cual las coloca en el mismo nivel que tenían hace un año.

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