Panorama

Cayó el muro K y el mercado local salió del quinto subsuelo

El resultado electoral del domingo tuvo gran impacto en el mercado argentino. Los dólares cayeron, no lo hicieron más porque compras de Bessent lo evitaron. Los bonos pegaron un salto, con un riesgo país que quedará en la zona de los 600 puntos. La Bolsa porteña voló casi 22% con volumen récord histórico. Los ADR argentinos saltaron hasta 50%. Este miércoles hay otro test por vencimiento de deuda y futuros. En el exterior esperan baja en la tasa de la Fed, caen metales preciosos, hay récord del cobre y repunte cripto por garantías.
Javier Milei
Luis Varela 27-10-2025
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El completamente inesperado gran triunfo de LLA en la elección de medio término del domingo hizo que el mercado argentino saliera del quinto subsuelo y consiguiera respirar, con la cabeza otra vez apenas arriba del agua.

La reacción fue notable: todos los dólares se desplomaron, los bonos anotaron una suba notable, con chance de que mañana temprano JP Morgan anuncie que el riesgo país argentino se ubique en la zona de los 600 puntos, es decir así a la mitad de los 1.081 puntos que hubo hasta el viernes. Pero donde se comprobó con mayor vigor la caída del muro K (algunos lo asimilaron con la inmortal película "Good Bye Lenin") fue en los papeles privados: con el mayor volumen operado en acciones de todos los tiempos, la Bolsa porteña tuvo para un solo día el incremento más importante de 2002 a esta parte.

La evolución de las cotizaciones no fue lineal en todas las variables. Los bonos y las acciones sí fueron de menos a mayor desde el premarket hasta el cierre de negocios, pero con el dólar el movimiento fue distinto. La gran duda que hubo desde hace semanas tuvo que ver con qué pasaba con las bandas cambiarias a partir del 27 de octubre, con chance de pasar a un tipo de cambio flotante. Y lo que sucedió este lunes aparentó ser una flotación sucia, en la que según algunos operadores el titular del Tesoro de EE.UU. Scott Bessent tuvo nuevamente gran protagonismo.

Si tomamos, por ejemplo, la cotización del dólar mayorista, con una venta de US$ 2.200 millones de parte de Bessent entre el 9 de octubre y el viernes pasado, se obtiene que al cierre pre electoral el principal tipo de cambio de comercio exterior había terminado a $1.492, pegado al techo de la banda cambiaria. Pero este lunes, de arranque, su cotización entró en caída libre hasta llegar a un piso de $1.350 antes de las 14 horas, momento en el que aparecieron manos compradoras grandes (supuestamente vinculadas a Bessent y no al Tesoro local) con los que el secretario del Tesoro norteamericano tomó ganancias y lo hizo subir, hasta estabilizarlo en $1.435, es decir apenas 3,8% por debajo del viernes.

Esto significa, que otra vez con intervención del Gobierno de EE.UU. esta vez el dólar bajó punta a punta en el cierre del lunes contra el viernes, pero el descenso fue inferior a la caída del 5,8% que tuvo, cuando Bessent hizo la primera movida concreta, vendiendo a través del Santander, Citibank y JP Morgan dólares en el mercado argentino, algo que jamás había pasado. O sea, con este triunfo de Milei, el mayorista iba a bajar más, pero Bessent no lo permitió: lo cual significa una clara señal, que en línea con el FMI se busca que el Gobierno argentino empiece a sumar reservas en el BCRA. Esto es, si los que se sobredolarizaron antes de la elección, y empiezan a vender dólares desde ahora, la autoridad monetaria aprovecha para comprar dólares a dos manos, ya que ese será el mejor vehículo para que baje el riesgo país y que Argentina pueda tener finalmente acceso a los mercados voluntarios de deuda, y poder rolear los vencimientos que hay en 2026 y 2027 sin ayuda.

¿Por qué suponen los operadores que el que compró y sostuvo al mayorista fue Bessent y no el BCRA o el Tesoro local? Primero, la autoridad monetaria confirmó que no intervino este lunes en el mercado (es más, con este dólar más bajo perdió reservas por US$ 152 millones). Y segundo, el Tesoro no está interesado en subir el dólar por el momento, porque el Gobierno tiene firmados contratos por US$ 5.000 millones a fin de mes, y el precio que se tomará para cerrar esas operaciones es el dólar mayorista de este martes. Recién pasado el cierre de este miércoles el Gobierno podrá operar sin que subir el dólar con compras le haga perder millones en lo que firmó en futuros.

Pero debe decirse que la corriente de compra, sobre todo de acciones, más que de bonos, fue imparable. Y eso sucedió a pesar de que este miércoles hay una nueva licitación de deuda en pesos, en la que la secretaría de Finanzas debe cubrir un vencimiento por $12 billones (con el pago final de la letra D31O5 por US$ 3.231 millones) por lo que se ofrece un menú de 5 papeles en pesos y 2 papeles en pesos de Lecap, Boncap y Lelink.

Para afrontar este compromiso se ofrecen las siguientes alternativas: una letra del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 28 de noviembre de 2025 (S28N5 - reapertura), un bono del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 30 de enero de 2026 (T30E6 - reapertura), una letra del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 30 de abril de 2026 (S30A6 - reapertura), una letra del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 30 de octubre de 2026 (S30O6 - nueva), un bono del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 30 de abril de 2027 (T30A7 - nuevo), una letra del Tesoro nacional vinculada al dólar estadounidense cero cupón con vencimiento 28 de noviembre de 2025 (D28N5 - reapertura) y una letra del Tesoro nacional vinculada al dólar estadounidense cero cupón con vencimiento 30 de enero de 2026 (D30E6 - reapertura).

Y hubo cierto resquemor en el cálculo de cuál puede ser el resultado porque en los movimientos del mercado de pesos hubo hoy una bifurcación de tasas de interés. Por los plazos fijos los bancos empezaron a pagar menos tasa por el dinero chico: hasta el viernes pagaban en promedio 44% anual y hoy esa tasa bajó a 41%. Pero en los plazos fijo grandes (por más de $100.000 millones, es decir la tasa Tamar a la que acceden solo las empresas) las entidades tuvieron que pagar más, al pasar del 71% anual del viernes al 77% anual de este lunes.

Este gran alivio pos electoral que tuvo el mercado argentino, que pasó de precios de default a chance de estar a las puertas del acceso al crédito voluntario (es más la calificadora FIX, afiliada local del grupo Fitch Ratings le subió hoy la nota crediticia al Banco Nación hasta "AAA"), llega de la mano de un momento de descompresión en el mercado internacional. Los equipos técnicos de EE.UU. y China empiezan a encontrar canales de acuerdo para que se llegue a un acercamiento comercial y, además el secretario Bessent acaba de confirmar a los cinco finalistas para suceder a Jerome Powell como presidente de la Fed, que este miércoles bajará en 25 puntos básicos la tasa de interés.

De hecho, este lunes solo bajaron las tasas más largas de EE.UU.: se pagó sin cambios 3,6% anual a 1 año de plazo, 3,6% anual a 5 años, 4% anual a 10 años y bajó a 4,6% anual la tasa a 30 años, clave porque rige el costo de los préstamos hipotecarios norteamericanos. Con ese patrón, en el exterior el dólar subió 0,1% en Japón, no cambió en Suiza y bajo 0,1% contra el euro y la libra, 0,2% en Chile y China, 0,3% en México y 0,4% en Brasil.

A nivel local, intervención sucia de Bessent de por medio para tomar ganancias de su ayuda a Argentina, con el dólar oficial a $ 1.424,95, el BCRA no intervino en el mercado de cambios, pero, finalmente, la autoridad monetaria perdió reservas por US$ 152 millones. Y con eso, el dólar oficial bajo 92,58 pesos hasta 1.424,95 pesos, el blue bajó 50 pesos hasta 1.465 pesos, el dólar MEP se hundió 98,92 pesos hasta 1.443,08 pesos y el contado con liqui cayó 81,19 pesos hasta 1458,81 pesos. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 2,8% y la brecha del CCL con el mayorista fue de 1,6%.

En títulos públicos, con un buen volumen negociado y con papeles que llegaron a subir este lunes nada menos que 50% contra los cierres del viernes, los bonos argentinos subieron 4% promedio y el riesgo país descendió hasta la zona de los 600 puntos, veremos si JP Morgan confirma este martes esa cifra.

En papeles privados, el acercamiento comercial entre Beijing y Washington permitió otra rueda en verde en la Bolsa de Nueva York, con alza del 0,7% para el Dow, mejora del 1,2% para el S&P y rebote del 1,9% para el Nasdaq. En tanto que la Bolsa de San Pablo subió 0,6% y la Bolsa México subió 1,2%.

Pero el verdadero tsunami de cotizaciones se vio en el mercado bursátil local. Con un récord histórico de 397.692 millones de pesos operados en acciones y 218.509 millones de pesos en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires saltó 21,8%. Al tiempo que los ADR argentinos terminaron con un brinco del 24% al 50% para Supervielle, BBVA, Galicia, Central Puerto, Macro, Telecom, TGS, Edenor, Loma Negra, IRSA, Cresud, Pampa E e YPF. Y esto se dio con mayoría de bajas de hasta el 12% en los Cedears, ya que las cotizaciones de estos papeles están ligadas al CCL.

Finalmente, en commodities, hubo notables variantes. El petróleo bajó 0,2%. Los metales preciosos volvieron a sufrir bajas por más tomas de ganancias. Los metales básicos, en cambio, siguen empinados, con valor récord histórico absoluto para el cobre, algo que sustenta la buena posición este año de la Bolsa chilena. En granos, con el acercamiento entre EE.UU. y China, hubo compras del gigante asiático, y problemas climáticos norteamericanas, por lo que en Chicago hubo subas para todos los granos, especialmente para el trigo. En Rosario, mientras tanto, la soja tuvo un fuerte incremento, con buena jornada para el trigo y bajas para el girasol. Y, por último, debido a que JP Morgan incorporará a las criptomonedas como elementos de garantía, el Bitcoin rebotó 2,9% con subas de hasta el 10% para el resto de los valores de ese panel.

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