Mercados

Buscan refugio en medio de un clima híper especulativo

Se frenó la baja de los dólares libres y los bonos perdieron algo de precio, con leve suba de riesgo país. La Bolsa local es la excepción, con récord de volumen y de precio.
La inseguridad de los inversores crece, tanto a nivel local como en el exterior. .
Luis Varela 22-11-2024
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A exactamente un mes de la eliminación del impuesto país (del 7,5 al 0%) y a siete semanas del pago de cupones y de deuda de capital de los bonos en dólares heredados del canje que hizo Martín Guzmán en agosto de 2020, la economía argentina parece haber ingresado en una pausa, con dólares libres quietos, BCRA sumando menos reservas, bonos en baja y riesgo país en alza, y con un único indicador financiero que sigue en plena euforia: con el mayor volumen de todos los tiempos, la Bolsa de Buenos Aires marcó otro récord tanto en pesos como en dólares.

Hay cierta inquietud en los inversores porque hay muchos problemas que siguen siendo amenazantes. El Gobierno le abre la puerta a la importación para frenar la suba interna de los precios, pero la consultora EcoGo de Marina Dal Poggetto acaba de calcular que la inflación de noviembre estará en el 3% mensual, por encima del 2,7% que midió el Indec en octubre. 

El Indec acaba de mostrar que el EMAE de septiembre estuvo 0,3% abajo de agosto y 3,3% por debajo de septiembre de 2023. Pero quizás lo que genera más desconfianza es la masa de casi $39 billones que hay colocados haciendo carry trade en plazos fijos en pesos, una montaña de dinero que ante cualquier chispazo puede querer volver al dólar y armar una corrida, con un BCRA que todavía sigue sin reservas.

Y de alguna manera, esa misma sensación, de tener un cúmulo de dinero en valores que están colocados en valores exagerados, probablemente de burbuja, también se tiene en el exterior. Y por esa razón los inversores tanto externos como internos están buscando refugio en posiciones que pueden parecer más seguras. Por ejemplo, el Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires acaba de informar que en octubre se hicieron 16% más escrituras que en septiembre y 31% más que en octubre de 2023, y con eso el precio promedio de cada escritura promedio se hizo el mes pasado con un valor que no se veía desde 2019.

En el mundo se profundiza la búsqueda de refugio en el dólar, el oro y sobre todo en el Bitcoin, con variaciones para la taquicardia.

La inseguridad de los inversores crece, tanto a nivel local como en el exterior.

Y en el mundo, con una gigantesca rotación de carteras, el promedio de los inversores van buscando refugio en diferentes posiciones. 

Los más conservadores se están yendo al dólar, una parte se está colocando en oro y los que se animan un poco más al riesgo siguen acumulando Bitcoin, que en el cierre de la semana volvió a apuntar hacia arriba y está a nada de llegar a un récord sin precedentes de US$ 100.000, cuando en diciembre de 2022 la cotización de la más famosa de las criptomonedas trataba de defender un piso de US$ 15.000.

Y probablemente, si quisiéramos elegir un botón de muestra de la enorme locura por la que están atravesando los mercados de todas partes, en estos momentos donde Vladimir Putin amenaza a la OTAN y donde la Corte de La Haya quiere poner preso a Benjamin Netanyahu, es lo que está pasando con la cotización del momento, la que tiene la empresa Microstrategy (MSTR en Wall Street), que en los últimos meses, además de desarrollar su trabajo tecnológico habitual, resolvió autorizar a su tesorería a colocar todo el dinero que puede en Bitcoin

Primero fue comprando esa criptomoneda con ganancias trimestrales y últimamente la fue comprando tomando deuda o vendiendo acciones propias para comprar más Bitcoin, en una posición peligrosamente apalancada.

Pero lo realmente infartante del caso es que MSTR tenía una capitalización de mercado de US$ 2.500 millones, y en este momento escaló hasta US$ 30.000 millones. Y, una vez que conocieron que el titular de la empresa Michael Saylor está poniendo hasta la camiseta en Bitcoin, a dos meses de que Trump ingrese a la Casa Blanca, en las últimas tres ruedas la cotización de esta compañía viajó en Wall Street desde US$ 496 el miércoles, para bajar a US$ 387 el jueves y anotar un viernes tumultuoso en el que volvió a  US$ 450 para terminar pidiendo la hora a US$ 421 y bajando.

Michael Saylor, CEO de Microstrategy y militante bitcoinero

Y por si todo este vértigo especulativo fuera poco este viernes se conoció la renuncia de Gary Gensler, presidente de la Comisión de Valores y Bolsa (SEC) de EE.UU. (se irá el 20 de enero, al asumir Trump) y estamos a tres semanas y media de la reunión que tendrá la Fed los días 17 y18 de diciembre. 

El promedio de los operadores cree que Jerome Powell terminará bajando la tasa base del organismo en 25 puntos básicos, pero hay bastante ceguera al respecto. 

Por lo pronto, en el cierre de esta semana se frenó la suba de las tasas largas de EE.UU.: se pagó 4,4% anual a 1 año de plazo, 4,3% anual a 5 años, 4,4% anual a 10 años y 4,6% anual a 30 años. Y a pesar de eso, en el exterior el súper dólar volvió a erigirse, ya que subió 1,2% en Chile, 0,7% contra el euro, 0,6% contra la libra, 0,5% contra el yen, 0,2% en México y 0,1% en China, y no cambió en Brasil.

El dólar en Argentina

En el mercado cambiario local se abandonó la decidida tendencia bajista. Con el dólar exportador a $1.050, el BCRA compró apenas US$ 7 millones en el mercado y al final del día el BCRA sumó US$ 28 millones a las reservas. Y con eso, el dólar blue subió $5 hasta $1.135, el Senebi subió $2,79 hasta $1.115,46, el MEP subió $2,18  hasta $1080,40 y el contado con liquidación bajó $3,14 hasta $1.111,83. Por lo que la brecha entre oficial y blue fue de casi 10% y la brecha entre el CCL y el mayorista también fue del 10%.

El sostén de las tasas norteamericanas está frenando la mudanza de capitales hacia los mercados emergentes. De ahí que, con gran volumen y muy diversificado, los bonos argentinos bajaron 0,5% y el riesgo país subió 11 unidades hasta 745 puntos básicos, la segunda suba al hilo.

Pero en la Bolsa de Nueva York continúa la frenética venta de lo que subió mucho y se apuesta por compañías atrasadas de baja capitalización (se verá quién las compra en el futuro si se quieren vender de apuro). Pero este movimiento bastó para que los índices de Manhattan volvieran a estar en verde: el Dow mejoró 1%, el S&P tuvo un alza del 0,3% y el Nasdaq aumentó 0,2%. Al tiempo que la Bolsa de San Pablo subió 1,2% y la de México mejoró 0,5%.

Lo que sigue volando como un Exocet es la Bolsa argentina. Con el mayor volumen diario de todos los tiempos, $152.984 millones operados en acciones y $88.806 millones en Cedears, hubo una suba del 3,4% en la Bolsa de Buenos Aires. En tanto que los ADR argentinos anotaron subas del 1% al 7% para YPF, Telecom, Pampa E, Macro, Loma Negra, Cresud, Despegar, Edenor y Mercado Libre; con bajas del 3% al 4%para IRSA y Bioceres.

Debajo de todo este gigantesco movimiento de monedas, bonos y acciones, los commodities también vibran. El petróleo subió 1,8%. Los metales preciosos están otra vez firmes. Los metales básicos en cambio actúan mixtos. En Chicago la soja aguantó, pero el trigo y el maíz bajaron. 

En Rosario todo fue para abajo, especialmente tanto la soja como el trigo. 

Y lo que sigue estirando el cogote fue el Bitcoin, que logró otro aumento del 0,9%, para colocarse ya muy cerca de los US$ 100.000, aunque en la misma rueda se vio un gran salto para Avalanche y Cardano, con el resto de las criptos a la baja.

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