Panorama

Aquí Caputo se financia como si el riesgo fuera menos a 400 puntos

El mercado se está dando vuelta: el Gobierno libera pesos, bajan las tasas y la demanda de dólares crece. Los que hacen carry trade sufren y los stocks de depósitos totales se invierten. En títulos, los bonos se afirman, pero las acciones argentinas siguen fuera de juego.

Caputo en Wall Street. Imagen hecha con IA.
Caputo en Wall Street. Imagen hecha con IA. EE
Luis Varela 26 febrero de 2026

Envalentonado por la sobreoferta de dólares que hubo en la licitación del miércoles con el flamante Bonar 2027 (AO27), el ministro de Economía, Luis Caputo, se animó a ir más allá y colocó en una segunda vuelta nada menos que otros US$ 250 M del mismo título, pagando la misma tasa del 5,74% nominal anual, y como este papel tiene cupones que rinden 6% anual, los que lo tomaron lo están comprando sobre la par, por arriba de los 100 de valor nominal, lo cual indica que el mercado local está ávido por tomar papeles con ese rendimiento.

Por supuesto este bono AO27 tiene dos condiciones muy especiales que le generan muchísimo interés a los inversores. Por un lado, ese cupón del 6% anual se va pagando mes a mes, por lo que el que compra este bono está obteniendo una renta superior a lo que se consigue alquilando un inmueble en CABA, cuya renta anual es apenas superior al 5% anual. Además, el pago de este papel es superior al 5,5% anual que pagan algunos bancos privados por plazos fijos a un año, que obligan al inversor a inmovilizar su inversión durante 365 días.

Pero, fundamentalmente, lo que probablemente multiplicó la demanda de este papel es que el bono AO27 (oficialmente "Bono del Tesoro Nacional en Dólares Estadounidenses 6% con Vencimiento 2027") vence el 29 de octubre de 2027, es decir antes de la elección presidencial, por lo que su pago estará en manos enteras de la administración de Javier Milei. Y en el mercado fueron absolutamente contundentes: "Si este mismo papel hubiera vencido más allá de la elección, se le incrementaría el riesgo kuka, por lo que la tasa probablemente hubiera sido superior al 9%".



Además de este acontecimiento, ocurrió hoy algo con el dólar, tanto a nivel local, como a nivel mundial, que dio vuelta como si fueran un plato a las cotizaciones de casi todo. En el mundo, con inesperada suba de pedidos de ayuda por desempleo en EE.UU., hasta 212.000 solicitudes, hubo un relajamiento en bloque de todas las tasas largas norteamericanas, el dólar global se fortaleció contra casi todas las monedas y los commodities mostraron en general tendencia bajista.

Y, a nivel local, la tendencia que se inició desde el martes, se acentuó todavía más, ya que las cotizaciones de los dólares oficiales y financieros mostraron un consistente aumento, lo cual deja heridos a los arriesgados que están haciendo carry trade en pesos. Y las consecuencias de ese movimiento ya empieza a verse en el stock total de depósitos, que está colocando a las colocaciones en pesos en un canal nominal bajista (real mucho más) y una tendencia renovadamente alcista para el stock total de depósitos en dólares.

Con todo esto, y con tendencia mixta en Wall Street, los títulos argentinos estuvieron con tendencia repartida: los bonos siguen logrando una persistente suba, sin que eso se traduzca en baja del riesgo país (que sigue colocado en 554 puntos básicos), mientras que la Bolsa de Buenos Aires volvió a bajar y las ADR argentinas que cotizan en NY volvieron a caer fuerte en bloque. Y la lectura es solo una: la inflación esperada para este año es cada vez más alta y el nivel de consumo y de actividad no terminan de iniciar una recuperación.

Dentro de esto, uno de los datos que sorprendió, ya que estuvo completamente a contramano de la estadística que había sido difundida en la actividad de provincia de Buenos Aires, se conoció el número de enero del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires: y el dato cayó mal, ya que se hicieron 55,2% menos escrituras que en diciembre y 6,1% menos que en enero 25, aunque por el dato de los valores hubo sonrisas ya que el precio promedio en dólares fue 16,8% más alto que en diciembre y 20,5% más que en enero 25.



Además de todos esto, inesperadamente hubo un aumento de la demanda de bonos de la Fed, subieron sus precios contado y, como consecuencia directa, siguieron retrocediendo las tasas largas de EE.UU.: se pagó 3,5% anual a 1 año de plazo, 3,6% anual a 5 años, 4% anual a 10 años y 4,6% anual a 30 años. Y, a pesar de eso, en el exterior el dólar subió 1% en Chile, 0,5% contra la libra, 0,3% en Brasil, 0,2% en México y Suiza y 0,1% contra el euro, pero bajó 0,1% en Japón y 0,4% en China.

Y en la Argentina esa tendencia fue todavía mayor. Todos los dólares oficiales y financieros volvieron a subir (con el blue quieto) y los que están haciendo en el carry trade en pesos empiezan a traspirar, porque sus ganancias se van evaporando. Co el dólar oficial a $ 1429,59, el BCRA compró US$ 41 M en el mercado, pero al final del día, la autoridad monetaria perdió reservas por nada menos que US$ 749 M por pago a organismos y baja del oro (y mañana se irán más porque vence el Bopreal, el bono inventado para los exportadores).

Con eso, el dólar oficial saltó $22,33 hasta $1429,59, el blue no cambio y siguió a $1435, el Senebi subió $13,05 hasta $1437,86, el MEP subió $8,52 hasta $1434,38 y el contado con liqui saltó $26,34 hasta $1483,40. Por lo que la brecha entre oficial y blue fue del 0% y la brecha entre el CCL y el mayorista fue del 5%.



Estos movimientos del dólar están alterando los depósitos y moviendo las tasas, en algo que también ocurrió porque en la licitación del miércoles Caputo terminó liberando pesos. De hecho, hoy retrocedió la tasa de los plazos fijos: por plata chica bajó de 27,7 a 27,5% anual (21% en bancos grandes y 33% en bancos chicos) y por plata grande bajó de 42 a 38,8%.

Con este marco, y con Caputo consiguiendo financiamiento en el mercado local como si el riesgo país argentino fuera inferior a los 400 puntos básicos, con mejor volumen, los bonos argentinos subieron otro 0,3%, pero el riesgo país sigue en alza en 9 unidades, hasta 554 puntos básicos, en un dato que es entregado con demora por JP Morgan, que está con espuma en la boca porque esperaba que Caputo fuera a colocar deuda a NY pagando una tasa suculenta, y eso no está pasando.

Mientras tanto, en papeles privados, hubo cierre mixto en la Bolsa de Nueva York, con suba del 0,1% para el Dow, baja del 0,6% para el S&P y caída del 1,3% para el Nasdaq. En tanto que la Bolsa de San Pablo cedió 0,2% y la bolsa de México bajó 0,1%.

Al tiempo que el mercado bursátil local volvió a sufrir, esta vez no fue el peor de todos, ya que la Bolsa de Bélgica cayó 3,2% por el derrumbe de la empresa química belga de alta tecnología Syensqo, que sufre por los aranceles de Trump. Pero el MerVal igual sufrió, ya que con $73.703 millones operados en acciones y $190.439 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó 1,6%. Mientras que las ADR argentinas en NY anotaron una baja en bloque del 1 al 8% para Macro, Supervielle, BBVA, Galicia, Edenor, Pampa E, YPF, Loma Negra, Cresud, TGS e IRSA.



De fondo, junto con la recuperación internacional del dólar, los commodities terminaron heridos. Es cierto que hubo una suba del 0,2% para el petróleo. Pero los metales preciosos estuvieron en descenso. También hubo debilidad para los metales básicos. En Chicago, el trigo mejoró, pero hubo bajas para la soja y el maíz. En Rosario, el trigo subió apenas, con el resto de los granos sin cambios. Y también hubo una baja del 2,5% para el Bitcoin, con un día algo mejor para el resto de las criptomonedas.

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