Jornada

A tiempo, habló Georgieva y la sangre no llegó al río

En un día que internacionalmente venía muy mal, la Argentina venía sufriendo otra rueda durísima. Pero apareció la titular del FMI, avisando que en un par de semanas la Argentina recibirá US$ 8.000 M, que finalmente serán de libre disponibilidad.
Kristalina Georgieva le puso un torniquete a la hemorragia. FMI
Luis Varela 31-03-2025
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En un día que fue de negro a gris, marzo cerró con una jornada que a media rueda venía muy complicada, pero apareció la palabra de Kristalina Georgieva, la jefa del FMI, y las cosas terminaron complicadas, pero no tanto.

El viento en contra se originó muy temprano a nivel internacional en las Bolsas asiáticas, con caídas del 4% en Tokio y Taiwán, a la espera de que este miércoles el Presidente Trump ponga en marcha una batería de aranceles. Pero con el correr de las horas aparecieron versiones de que la guerra comercial no arrancará tan fuerte y, luego de bajas importantes en Europa, la Bolsa de Nueva York terminó con un empate.

Sin embargo, como Putin no responde a las pretensiones del Presidente norteamericano y como en Francia sacaron a Marine Le Pen del juego por una condena, hubo dos movidas inquietantes en las materias primas: el petróleo saltó más del 3% y cerró en el máximo del mes, con los inversores globales buscando refugio, llevando al oro a un nuevo récord (dejando esta vez de lado a la onza de plata y al Bitcoin).

En la Argentina mientras tanto, la dinámica sigue siendo más o menos la misma: las consultoras calculan que la inflación de marzo estará en la zona del 2,7%, los dólares libres siguen hacia arriba y, además de pagar deuda, el BCRA vendió dólares y perdió la mayor cantidad de reservas para un solo día de la era Milei.

Ese mayor vaciamiento de un Banco Central absolutamente quebrado impactó en los títulos: los bonos argentinos volvieron a bajar, el riesgo país subió otro poco, con descenso en la Bolsa de Buenos Aires y baja en bloque para las ADR argentinas en NY.

Sigue habiendo inquietud en los inversores porque los dólares libres se afirman, tienen algún impacto en la inflación y abril volverá a tener un IPC firme, ya que desde mañana hay subas en casi todo: subtes, peajes y colectivos 4,4%, Internet y telefonía 3,2%, prepagas 2,3%, naftas 2%, luz y gas 1,8%, agua 1%, alquileres desaceleran, pero para los viejos contratos último aumento del 116% anual.

Este momento mucho más complicado que la foto que había en diciembre recibe en este momento el cálculo del Indec con cierre a diciembre último: gracias al descenso de inflación que hubo hasta ese momento, la pobreza fue en diciembre del 38,1% de las personas y del 28,6% de los hogares, lo cual significa que cayó en 14,8 puntos, por lo que en la Argentina tuvo 10 millones de pobres menos, con la indigencia marcando un 8,2% de la población, lo cual significa nada menos que 2,5 millones de personas.

Kristalina dijo que mandará un giro de US$ 8.000 millones

El torbellino de esta Argentina con números macro más ordenados, superávit fiscal todavía sólido, pero superávit comercial con riesgo de desaparecer, siguen generando mucha incertidumbre, al punto que tuvo que aparecer la titular del FMI, Kristalina Georgieva, otra vez ratificando lo que había anticipado el ministro Luis Caputo.

El directorio o board del FMI se reunirá recién dentro de tres semanas, pero Georgieva confirmó que está plantado el pedido de US$ 20.000 M de parte de la Argentina y que se le entregarán de entrada US$ 8.000 M, que hipotéticamente serán tomados por el Tesoro, para comprarle las letras intransferibles que le había plantado el kirchnerismo, y ese dinero será de libre disponibilidad, con cuatro años y medio de gracia.

Por supuesto, todavía no se conoce lo que todo el mundo quiere saber: cuáles serán los condicionamientos del Fondo sobre la política cambiaria y sobre la estrategia monetaria, y demás reformas pendientes: laboral, previsional e impositiva.

Esto, en los hechos, significa que Caputo tendrá la cartuchera recargada para seguir defendiéndose, cuando se vienen situaciones desafiantes, como el tercer paro nacional de la CGT, el dominó electoral (Santa Fe en dos semanas y Ciudad de Buenos Aires el 18 de mayo). En un día en el que el principal ministro de Kicillof, Carlos Bianco, salió a reconocer oficialmente que el PJ bonaerense está quebrado: Cristina quiere que la elección de la Provincia se haga junto con la Nacional y Kicillof pretende desdoblar.

Al mismo tiempo, tras su doble condena, la titular del PJ Nacional, Cristina Kirchner, usó la base del partido para realizar una declaración personal: le pidió a la Corte que revierta su pena de prisión, al tiempo que recusó a García Mansilla, cuyo pliego junto con el de Lijo están jugados a cara o cruz en las próximas 72 horas.

Como puede verse, la cantidad de elementos en juego, en este año electoral ya gatillado (con Macri tirándole munición gruesa a Karina Milei), mantiene a la Argentina temblando, en un momento en el que el mundo está pendiente de la botonera de un Donald Trump que, además de los aranceles, llega al delirio de ir en contra de la constitución de EE.UU. aduciendo que podrá asumir un tercer mandato.

Es tan caótico todo lo que sucede que son cada vez más los inversores que van tomando posiciones supuestamente seguras. De ahí que siguió subiendo el precio contado del los bonos de la Fed y, en consecuencia, dieron un paso atrás para las tasas largas de EE.UU.: se pagó 4% anual a 1 año de plazo, 3,9% anual a 5 años, 4,2% anual a 10 años y 4,6% anual a 30 años. Y con eso, en el exterior el dólar subió 0,6% en México, 0,4% contra el franco suizo, 0,2% contra el euro y la libra y 0,1% contra el yen, pero bajó 0,1% contra el yuan, 0,3% en Chile y 1% en Brasil.

A nivel local, con el BCRA vaciado, y con todas las dudas sobre qué política cambiaria tendrá la Argentina dentro de muy poco tiempo, a pesar de la intervención, el blue saltó y los dólares financieros siguen muy firmes, con la brecha cambiaria llegando al 23%.

El dólar hoy en Argentina

La salida de los que tienen pesos en los bancos es tan sistemática que, con el dólar exportador a $ 1146,93, el BCRA se vio obligado a vender u$s 143 M en el mercado. Y, por la intervención y por pagos de deuda al BID y al BM, al final del día, la autoridad monetaria perdió reservas por nada menos que u$s 723 M, el agujero diario más grande que tuvo Milei hasta ahora.

Con eso en el aire, el dólar blue subió $25 hasta $1.325, el Senebi subió $4,97 hasta $1.323,38, el MEP subió $9,97 hasta $1.313,97 y el contado con liqui subió $8,89 hasta $1.319,70. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 20% y la brecha entre el CCL y el mayorista fue del 23%.

Así, en la primera parte de la rueda los títulos públicos llegaron a caer casi 1,5%, pero cuando se conoció el aviso de Georgieva los precios se dieron vuelta y, con buen volumen, los bonos argentinos terminaron perdiendo 0,7%, por lo que el riesgo país (que había superado los 860 puntos al mediodía) finalizó con una suba de solo 19 unidades hasta 816 puntos básicos.

 

Las habituales movidas de ida y vuelta que tiene Trump, ladrando y guiñando un ojo en momentos sucesivos, hizo que las Bolsa comenzaran el día con derrumbes del 4% en Tokio y Taiwán, para finalizar con bajas del 1 al 1,5% en Europa, y la Bolsa de Nueva York arrancó mal pero terminó mixta: el Dow subió 1%, el S&P mejoró 0,6% y el Nasdaq bajó 0,1%. En tanto que la Bolsa de San Pablo bajó 1,2% y la Bolsa de México cedió 1,3%.

A nivel local, otra vez, la Bolsa argentina estuvo entre las peores de todas. Con $69.156 millones operados en acciones y $100.619 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó 1,7%. Mientras que las ADR argentinas en NY mostraron suba del 1 al 2% para Despegar y Loma Negra, con baja en bloque del 2 al 7% para Bioceres, Mercado Libre, Supervielle, Central Puerto, Macro, BBVA, TGS, Cresud, Pampa E, Telecom, Edenor, YPF, Galicia e IRSA.

Y lo que también mostró mucha inestabilidad es el panel de commodities. Hubo una fuerte suba del 3,3% para el petróleo, hasta el máximo del mes. Los metales preciosos estuvieron mixtos, pero con el oro subiendo otro 1,3% hasta un nuevo récord. Con tanta incertidumbre, los metales básicos actuaron débiles. En Chicago, trigo y maíz subieron, pero la soja retrocedió. En Rosario el maíz estuvo firme, pero el trigo fue hacia abajo. Y donde tampoco hubo quórum fue en el mundo cripto: el Bitcoin perdió otro 0,9% con clima híper selectivo en el resto de los valores de ese panel.

Cierra así marzo, con gruesas diferencias en los principales valores. Arriba de todo estuvieron los metales preciosos, con subas del 11,1% para la onza de plata y del 10,5% para el oro. Inesperadamente, el petróleo terminó 2,4% arriba. Los granos casi no cambiaron. El Bitcoin cedió 1,7%. Y la Bolsa de Nueva York acusó una merma del 3,4% en el Dow y del 7,2% en el Nasdaq.

Al tiempo que, a nivel local, los dólares libres fueron, cortados lo mejor, con un aumento del 7,5%, en tanto que las acciones subieron 6% en pesos, pero bajaron 1,6% en dólares. 

  • Los plazos fijos pagaron 2,1% y al final de todo quedaron los bonos, con una merma de apenas 0,7%, bastante barato para la turbulencia con pulsos acelerados que se vivió casi todos los días.
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