El proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) avanza hacia su etapa final de construcción y prevé iniciar la puesta en marcha antes de fin de año, con el objetivo de comenzar a cargar los primeros buques y evitar que la evacuación de crudo se convierta en un cuello de botella para el crecimiento de Vaca Muerta.
La obra permitirá prácticamente duplicar la capacidad de transporte de petróleo de la Cuenca Neuquina y habilitar un nuevo salto en las exportaciones argentinas.
"Nuestro plan es iniciar la puesta en marcha en los últimos dos meses de este año para poder cargar los primeros barcos a comienzos de 2027 que la logística no frene el desarrollo de Vaca Muerta", afirmó Gustavo Chaab, CEO de VMOS, en una entrevista con este medio.
La compañía fue creada en enero de 2025 como vehículo específico para construir y posteriormente operar el oleoducto. Hasta entonces, el desarrollo del proyecto era gerenciado por YPF. Actualmente, VMOS reúne a nueve socios: YPF, Pluspetrol, Pan American Energy (PAE), Pampa Energía, Chevron, Shell, Tecpetrol, Vista y G&P.
El nuevo sistema parte desde Allen, donde converge la producción proveniente del norte y centro de Neuquén, y se conecta mediante un oleoducto de 437 kilómetros y 30 pulgadas hasta Punta Colorada, en Río Negro.

Allí se construye una terminal de exportación con seis tanques de 750.000 barriles de capacidad cada uno y un sistema de monoboyas que permitirá cargar buques de gran porte para abastecer mercados internacionales.
En una primera etapa, VMOS transportará 180.000 barriles diarios, mientras que su capacidad nominal alcanzará los 550.000 barriles por día durante el segundo semestre de 2027.
"Todo este shale oil está destinado a la exportación. La posibilidad de cargar buques de gran tamaño permitirá llegar de manera más competitiva a mercados como Asia, donde se obtienen mejores condiciones comerciales", señaló Chaab.
La necesidad de la obra responde al fuerte crecimiento de la Cuenca Neuquina. Actualmente produce unos 656.000 barriles diarios y aumenta su producción en alrededor de 140.000 barriles por año, un ritmo superior al 30%, lo que ya dejó prácticamente saturadas las ampliaciones recientes del sistema de Oldelval.
"Con este proyecto tenemos capacidad para acompañar aproximadamente cuatro años más de crecimiento de la producción. Estamos habilitando a duplicar el tamaño de la industria petrolera de Vaca Muerta", sostuvo el ejecutivo.
Cuando opere a plena capacidad, VMOS permitirá exportar alrededor de 550.000 barriles diarios. A un precio de referencia de US$70 por barril, esto representará ingresos cercanos a US$15.000 millones anuales en exportaciones, con un importante impacto en el ingreso de divisas y en la recaudación nacional y provincial.

El proyecto demanda una inversión de aproximadamente US$3.000 millones. Un tercio es aportado por las compañías socias y los dos tercios restantes se financian mediante préstamos bajo la modalidad de project finance, en una operación que involucró a 22 bancos y fondos de inversión y que, según la compañía, constituye el mayor financiamiento de este tipo realizado en Argentina.
Además, VMOS fue el primer proyecto de oil & gas aprobado dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). "La estabilidad jurídica y fiscal que brinda el RIGI fue determinante para convencer a los inversores de avanzar con una obra de esta magnitud", aseguró Chaab.
Con un avance cercano al 70%, la construcción ingresa en su etapa final. La mayor parte de los caños fueron fabricados en Argentina y las tareas de soldadura se realizan en Río Negro, generando miles de empleos durante la obra.
Según Chaab, la infraestructura será un facilitador clave para que la producción de la Cuenca Neuquina alcance alrededor de 1,5 millones de barriles diarios antes de 2030 y consolide una nueva escala para la industria petrolera argentina.