Energía y política en América Latina

Venezuela gira 180 grados: abre el petróleo al capital extranjero tras dos décadas de cerrojo estatal

El Parlamento aprobó por unanimidad una reforma clave de la Ley de Hidrocarburos que flexibiliza el control estatal y busca reactivar una industria petrolera devastada por la caída de la producción y la falta de inversiones.

La iniciativa fue votada por la Asamblea Nacional y entrará en vigencia una vez que sea promulgada por Delcy Rodríguez
La iniciativa fue votada por la Asamblea Nacional y entrará en vigencia una vez que sea promulgada por Delcy Rodríguez (Archivo)
30 enero de 2026

El Parlamento de Venezuela aprobó este jueves una reforma parcial de la Ley Orgánica de Hidrocarburos que elimina restricciones históricas a la participación de empresas privadas y extranjeras en la exploración, producción y comercialización de petróleo, en un giro profundo respecto del modelo impuesto durante el chavismo.

La iniciativa fue votada por unanimidad por la Asamblea Nacional, controlada por el oficialismo, y entrará en vigencia una vez que sea promulgada por Delcy Rodríguez y publicada en la Gaceta Oficial. El objetivo central es atraer capitales internacionales para recuperar la principal industria del país, golpeada por años de desinversión, mala gestión y pérdida de capacidad operativa.

Entre los cambios más relevantes, según publicó la agencia AFP y EFE,  la reforma flexibiliza las reglas de participación privada en los proyectos petroleros, habilita el reconocimiento del arbitraje internacional en disputas de inversión y establece un esquema de pago de regalías más directo al Estado



Según el texto oficial, los inversores asumirán los costos operativos y los riesgos financieros, mientras que los yacimientos seguirán siendo de propiedad estatal.

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Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, pero su producción se desplomó en la última década.

El presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, celebró la sanción de la norma y afirmó que se trata de una ley "con seguridad jurídica y adaptada a las prácticas internacionales". En la misma línea, Delcy Rodríguez sostuvo que la reforma será "respetuosa de la soberanía nacional", aunque admitió la necesidad de abrir el sector para recuperar la producción y generar divisas.



La decisión legislativa se produce semanas después de la captura de Nicolás Maduro tras una operación militar estadounidense en Caracas y en un contexto de fuerte presión internacional para normalizar el funcionamiento del sector energético venezolano. Desde Washington, el gobierno de Donald Trump manifestó su respaldo a una recuperación de la industria petrolera que permita que los ingresos beneficien a la población y no queden atrapados en litigios judiciales.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, valoró la reforma al señalar que elimina muchas de las restricciones heredadas de la era de Hugo Chávez, aunque advirtió que podría no ser suficiente para atraer todas las inversiones necesarias.

Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, con unos 303.000 millones de barriles, pero su producción se desplomó en la última década. En 2006, una reforma impulsada por Chávez obligó a crear empresas mixtas con mayoría estatal, lo que derivó en la salida de compañías como ExxonMobil y ConocoPhillips y en una creciente dependencia de la estatal PDVSA.



La nueva ley busca revertir ese escenario y redefinir el marco jurídico de una industria clave para la reconstrucción económica del país. Su impacto real dependerá ahora de la estabilidad política, la implementación efectiva de las reglas y la confianza que logre generar entre los inversores internacionales.

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