Desde la llegada de Horacio Marín a la presidencia de YPF, el objetivo de la petrolera es alcanzar el pico histórico de la acción de la compañía y cuadruplicarla en cuatro años, basada en el conocido plan 4x4 dado a conocer por la empresa. "En veinte años lo único que se hizo fue llevar acciones de U$S 60 a U$S 10", afirmó.
"Queremos romper el status quo de la compañía. Y vamos por más. Vamos a llegar al pico de valor histórico de YPF", destacó.
Y agregó que desde el año 2005 a la fecha "el valor de sus acciones no dejó de caer; lo único que se hizo fue llevar acciones de US$ 60 a US$ 10 y menos, no había una política lógica de rentabilidad".
"Nosotros vinimos a generar valor para todos los accionistas. Somos una Sociedad Anónima que tenemos que generar valor económico, somos una empresa privada que cotiza en bolsa y tenemos que aumentar el valor de la acción, sino estamos haciendo mal el trabajo", comentó.

Entre los objetivos de su gestión, Marín dijo que será evaluado por dos números: "el valor de la acción y el valor de la ganancia operativa neta de la empresa".
Luego, enumeró los cuatro pilares fundamentales en los que se basa su gestión. El primero es "el foco y aceleración en lo más rentable que tiene la compañía que es Vaca Muerta", en donde actualmente YPF tiene unos 10.000 pozos.
YPF tiene el ambicioso objetivo de que la Argentina exporte energía por más de US$ 30.000 millones, donde el petróleo y el gas tendrán un rol preponderante.
En este sentido, se destacan las obras del Vaca Muerta Sur para el crudo y el proyecto Argentina GNL que se desarrollará en Punta Colorada, provincia de Río Negro.

La mirada de Adcap
Matías Cattaruzzi, Sr Equity Research Analyst de Adcap Grupo Financiero, habló de por qué invertir en YPF y perspectivas. "En los últimos meses, YPF ha demostrado un desempeño excepcional, con un rally del 60-70% en su cotización, alcanzando niveles cercanos a los U$S 40 por ADR. Este incremento refleja tanto una mejora en los fundamentales de la compañía como la renovada confianza del mercado en sus perspectivas de crecimiento y las mejora de la perspectiva de Argentina con un riesgo país más cercano a los 700 puntos básicos (nuestros modelos usan un riesgo de 1000 puntos)", comentó.
A pesar de esta revalorización, la sensación que sobrevuela en el mercado es que YPF mantiene un atractivo significativo como opción de inversión, respaldada por varios factores.
En primer lugar, la expansión en Vaca Muerta y crecimiento del shale oil. "YPF está capitalizando su extenso portafolio de recursos no convencionales en Vaca Muerta, donde la producción de shaleoil aumentó un 36% interanual en el 3T24 y representa casi la mitad de su producción total de crudo. Proyectamos que la producción de shale crecerá un 35% en 2025, alcanzando niveles de producción que podrían superar los 385 kboe/d para fines del año. Este crecimiento, combinado con costos de lifting significativamente menores (8 USD/boe en 2025E), refuerza la rentabilidad del segmento upstream de la compañía" señaló.
En segundo término, Cattaruzi se refiere a que YPF ha iniciado un agresivo plan de desinversión de activos convencionales maduros (bajo el mencionado Plan Andes), que representan el 60% de su producción convencional de crudo y el 40% de gas natural.
"Estas ventas liberan aproximadamente U$S 800 millones que se están reinvirtiéndose en proyectos de mayor rentabilidad en Vaca Muerta. La salida de estos campos, con un impacto mínimo en el EBITDA (1%), permitirá a la compañía optimizar su estructura de costos y enfocarse en áreas de crecimiento estratégico", puntualizó.
También en el segmento downstream de YPF se está viendo una mejora constante en los precios de los combustibles, haciendo que los precios estén en paridad con la importación de combustible o algunos días por encima, cuando el año pasado tenían una brecha con los precios de importación que llegó hasta el 20%.
Adcap Grupo Financiero también hizo especial mención a que YPF está liderando iniciativas clave para eliminar cuellos de botella en la evacuación de crudo, incluyendo la expansión del oleoducto Oldelval y la construcción del proyecto Vaca Muerta Sur.
"Se suma a esta situación -explicó Cattaruzi- las reformas implementadas bajo el nuevo gobierno, como la "Ley Bases" y el "Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), están creando un marco más favorable para la inversión extranjera y la expansión de proyectos clave como el desarrollo de LNG. Estas medidas, junto con un entorno de liberalización de precios, respaldan la rentabilidad y la competitividad internacional de YPF".
Las perspectivas para 2025 son más que promisorias. La estrategia según el análisis que hace la consultora apunta a incrementar la producción de shaleoil; ampliar la capacidad de exportación y la utilización de infraestructuras como OTASA y los nuevos proyectos de evacuación con el aumento en las exportaciones de crudo; mayor rentabilidad (con menores costos de lifting y una mayor proporción de producción de alto margen proveniente de shale, YPF está preparada para generar un EBITDA robusto), y avanzar en el proyecto de LNG.

Perspectivas promisorias
Para Pablo Besmedrisnik, Director de VDC Consultora, la situación financiera de YPF responde a un par de cuestiones. Por un lado, por el contexto del sector energético y el marco económico y financiero del país y, por el otro con algunas medidas tomadas desde el propio seno de la petrolera.
Desde el punto de vista técnico, la performance de YPF se vio favorecida por resolver en gran parte el gran limitante que era la evacuación de crudo y gas desde la Cuenca Neuquina, un cuello de botella que hoy estaría en vías de solución a través de proyectos como Vaca Muerta Sur y Olelval que van a permitir triplicar la capacidad de transporte de la Cuenca de acá hasta el 2030. Se suma, además, los proyectos de exportación de gas natural asociado principalmente a la venta de LNG en otros mercados como el caso de Brasil.
Desde el lado de YPF, señaló que están pasando cosas importantes: mejoras operativas en los tiempos de perforación, hay una idea de maximizar la renta y capacidad operativa de la empresa, poniendo el foco en Vaca Muerta y a eso se suma mejoras claves en los lineamientos de la empresa con iniciativas como el proyecto Andes que permitió la entrada de nuevos jugadores al mercado.
Respecto a la valorización de la acción de YPF, Alejandro Eintoss, economista y experto en temas energéticos, aseveró que en principio responde a dos efectos: la nueva estrategia empresarial y a la tendencia general y alcista de los papeles argentinos en los últimos meses.
"Hoy es difícil diferenciar efectos, pero intuyo que gran parte del valor actual de la acción responde a la coyuntura", dijo. Y aclaró que "el efecto de la nueva estrategia de la empresa y su efecto en el valor de la acción será necesario ver la tendencia a mayor plazo".
La estrategia de YPF de focalizar los esfuerzos de inversión y producción en Vaca Muerta es racional desde lo económico, en el contexto donde todo barril de producción excedente tiene destino de exportación.
"Estas exportaciones alcanzarían, según proyecciones del BCRA, U$S 36.000 millones en 2030. Por lo tanto un contexto de precios internacionales estables, la hoja de ruta de la producción del petróleo luce despejada y permite el financiamiento privado de infraestructura de evacuación de líquidos que ya está en marcha", afirmó.
Y añadió: "También parece lógico que YPF 'libere' concesiones convencionales que pueden ser operadas por empresas de menor escala y que configurarían un nuevo ecosistema que favorece la competencia en el sector".
"La precaución por parte de las autoridades a cargo de la política pública (tanto nacionales, como provinciales) debería estar en los detalles y las formas de dichas transferencias, teniendo en cuenta que el 46% de la producción continua siendo convencional y es importante que el declino crónico que observa desacelere en el corto/mediano plazo. Es decir sería lógico que las transferencias incluyan compromisos de inversión y producción", sostuvo.