Avances tecnológicos

Más del 63% de las compañías de energía ya está implementando IA

La energía se vuelve inteligente: las petroleras y eléctricas ya juegan fuerte con Inteligencia Artificial, aunque persisten brechas en adopción masiva, talento y gobernanza.

Más allá de la tecnología, uno de los principales cuellos de botella se encuentra en el frente laboral
Más allá de la tecnología, uno de los principales cuellos de botella se encuentra en el frente laboral (Archivo)
Daniel Barneda 15 diciembre de 2025

La inteligencia artificial dejó de ser una promesa para la industria energética y comenzó a consolidarse como una herramienta clave para ganar eficiencia operativa, reducir costos y anticipar fallas en sistemas críticos. Sin embargo, el avance no es homogéneo ni está exento de desafíos. 

De acuerdo con un estudio de Accenture, el 63% de los ejecutivos del sector afirmó que sus compañías ya invirtieron en el desarrollo de arquitecturas basadas en agentes de IA, un paso considerado fundamental para modernizar las operaciones de generación, transporte y distribución de energía.

Pese a este avance, la adopción a escala de la inteligencia artificial generativa aún muestra un ritmo más lento. Solo el 36% de los ejecutivos consultados indicó que su organización ya se encuentra escalando el uso de IA generativa, lo que refleja una brecha entre la experimentación tecnológica y su integración plena en los procesos de negocio.


  • Desde Accenture señalaron que el impacto de estas tecnologías es concreto. 

Nicolás Ruíz Moreno, líder de Consultoría en Energía de Accenture Argentina, explicó que la aplicación de inteligencia artificial permite anticipar fallas y anomalías en toda la cadena energética, migrando de esquemas de mantenimiento preventivo a modelos predictivos. 

Más allá de la tecnología, uno de los principales cuellos de botella se encuentra en el frente laboral. La IA generativa tiene el potencial de amplificar las capacidades del talento humano, pero requiere una reconfiguración profunda de los procesos de trabajo y de las habilidades de los equipos. Según el estudio, solo el 39% de los ejecutivos del sector energético afirmó contar con un roadmap claro sobre cómo la IA generativa impactará en su fuerza laboral.

Vivir democráticamente en la era de la Inteligencia Artificial
. En Argentina, el avance de la inteligencia artificial comenzó a encender alertas sobre su impacto energético.



Otro aspecto crítico es la gestión de riesgos. El informe indica que apenas el 39% de las empresas energéticas cuenta hoy con principios de IA responsable y con estructuras de gobernanza capaces de administrar riesgos a lo largo del ciclo de vida de la inteligencia artificial generativa.

"La falta de gobernanza robusta puede derivar en sesgos algorítmicos, problemas de privacidad o fallas de seguridad con consecuencias graves para clientes e infraestructuras críticas", advirtió Ruíz Moreno, quien subrayó que sin marcos claros de control, el potencial transformador de la IA puede convertirse en una fuente de vulnerabilidad.

El costo invisible: IA, data centers y presión energética

El avance acelerado de la inteligencia artificial también plantea un desafío estructural para el sector: el crecimiento explosivo de los data centers. 



Según estimaciones de Accenture, para 2033 estos centros podrían consumir hasta el 23% de la energía eléctrica de Estados Unidos. En 2023 demandaron 176 TWh y se proyecta que ese consumo se triplique en menos de una década, impulsado por la IA generativa, que requiere grandes volúmenes de cómputo y refrigeración continua.

Belén Arce, líder de Sostenibilidad de Accenture, advirtió que los sistemas de transmisión actuales no están preparados para una expansión tan rápida y geográficamente dispersa. Si bien las energías renovables son parte central de la solución, hoy no alcanzan para cubrir una demanda de esta magnitud sin inversiones adicionales en infraestructura.

Ante este escenario, los grandes jugadores tecnológicos comenzaron a explorar alternativas para asegurar su abastecimiento energético. Google, Meta y Microsoft lideran inversiones en energías limpias, pero también analizan opciones como pequeños reactores nucleares modulares y plantas de gas natural co-localizadas con data centers, reduciendo la dependencia de la red eléctrica tradicional.



Desde Accenture plantean la necesidad de un cambio de paradigma en la gestión eléctrica, con redes más inteligentes y flexibles, incentivos que promuevan el consumo eficiente y una planificación conjunta entre utilities y grandes demandantes de energía. En regiones aún no saturadas, este contexto abre oportunidades para atraer inversiones si se garantiza acceso a energía confiable, conectividad y mano de obra calificada.

Aunque América Latina todavía no enfrenta la presión extrema que muestran Estados Unidos o Europa, el debate ya está instalado. 

En Argentina, el avance de la inteligencia artificial comenzó a encender alertas sobre su impacto energético, mientras algunos países de la región se perfilan como destinos atractivos para nuevas inversiones en infraestructura digital, apalancados en costos energéticos competitivos y recursos renovables disponibles.



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