LIDE Argentina

La inflación vuelve a preocupar al empresariado y el clima de negocios cae por segundo período consecutivo

El Índice de Clima Empresarial de LIDE Argentina cayó por segundo período consecutivo y registró uno de los niveles más bajos de la serie. La inflación volvió a escalar entre las principales preocupaciones del sector privado.
La recuperación de la confianza empresaria comenzó a mostrar señales de agotamiento. Foto: AFP
Daniel Barneda 17-06-2026
Compartir

La recuperación de la confianza empresaria comenzó a mostrar señales de agotamiento. El Índice de Clima Empresarial (ICE) elaborado por LIDE Argentina registró en mayo de 2026 un valor de 5 puntos sobre 8, medio punto por debajo de la medición anterior y el segundo resultado más bajo desde la creación del indicador.

El relevamiento, realizado entre febrero y abril entre ejecutivos y líderes empresariales de primera línea, muestra un cambio de clima dentro del sector privado: la inflación volvió a escalar entre las principales preocupaciones y la demanda interna comenzó a desplazar a la política como factor de incertidumbre para los negocios.

Según el informe, la preocupación por la inflación aumentó diez puntos porcentuales en apenas seis meses y se convirtió en el segundo tema que más inquieta a los empresarios, solo detrás del escenario político. El tipo de cambio quedó relegado al tercer lugar.

"Después de varios meses en que parecía que el fantasma inflacionario había perdido relevancia entre los empresarios, vuelve a ocupar un lugar central en las decisiones de inversión y planificación", señaló Rodolfo de Felipe, presidente de LIDE Argentina.

A pesar de la caída del indicador, el informe no refleja una visión abiertamente pesimista sobre la economía. El 35,3% de los empresarios considera que su situación es mejor que la de un año atrás, mientras que casi cuatro de cada diez aseguran que se mantiene sin cambios. En materia de empleo, más del 70% prevé sostener su plantilla de personal durante los próximos meses.

Las expectativas macroeconómicas también muestran cierto optimismo moderado. Cerca del 70% de los consultados proyecta que la economía crecerá entre 2% y 3% este año. Sin embargo, la mitad de los encuestados considera que la normalización plena de sus negocios demandará más de doce meses.

Uno de los cambios más significativos detectados por el estudio aparece en los factores que limitan el crecimiento empresarial. La presión tributaria continúa liderando el ranking de obstáculos, pero la demanda interna avanzó hasta el segundo lugar, superando por primera vez al escenario político.

El dato es interpretado por los empresarios como una señal de que las preocupaciones comienzan a trasladarse desde el plano institucional hacia la economía cotidiana. El interrogante ya no pasa exclusivamente por las políticas públicas, sino por la capacidad del consumo y de la actividad económica para sostener nuevas inversiones.

El relevamiento también dejó al descubierto una fuerte diferencia en la percepción sobre la gestión pública. Mientras el Gobierno nacional obtuvo una calificación de 6,7 puntos sobre 10 en eficiencia gerencial, las administraciones provinciales alcanzaron apenas 3,8 puntos, marcando una de las mayores brechas observadas desde que comenzó la medición.

En cuanto a las prioridades para mejorar la competitividad del país, los empresarios ubicaron a la educación como el principal desafío pendiente, seguida por la economía y la infraestructura

El resultado refleja una demanda creciente por reformas estructurales que exceden las variables macroeconómicas y apuntan a fortalecer las condiciones para el desarrollo de largo plazo.

La evolución histórica del ICE muestra además que la confianza empresarial atraviesa una etapa de mayor moderación. Tras alcanzar su máximo de 5,8 puntos en mayo de 2025, el indicador cayó a un mínimo de 4,9 en septiembre pasado, se recuperó parcialmente a fines de año y ahora vuelve a retroceder. Para el sector privado, el dato confirma que el optimismo generado durante 2025 aún no logra transformarse en una tendencia consolidada. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar