La fiebre de Vaca Muerta llega a India: otro gigante asiático aterriza en el negocio energético
El creciente protagonismo de Vaca Muerta en el mercado energético internacional comenzó a traducirse en inversiones concretas. Ahora, uno de los conglomerados privados más importantes del mundo confirmó su desembarco en Argentina para participar del desarrollo de la infraestructura asociada a las futuras exportaciones de gas natural licuado (GNL).
Se trata del Grupo Adani, controlado por el empresario Gautam Adani, considerado uno de los hombres más ricos del planeta y líder del mayor conglomerado de infraestructura y logística de India.
A través de una de sus compañías especializadas en servicios marítimos y portuarios, el grupo prestará servicios para Southern Energy, el proyecto que busca convertir a Argentina en exportador de GNL a gran escala.
La adjudicación contempla una inversión cercana a los US$ 70 millones y un contrato por diez años para la operación de remolcadores, logística offshore y transporte de tripulaciones vinculadas a los buques de licuefacción que se instalarán frente a las costas de Río Negro.
La iniciativa forma parte de Southern Energy, el consorcio integrado por YPF, Pan American Energy, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG, que prevé la instalación de dos unidades flotantes capaces de transformar el gas de Vaca Muerta en GNL destinado a mercados internacionales.
Más allá del contrato, la llegada de Adani refleja una tendencia más amplia: el creciente interés de empresas indias por los negocios asociados al shale argentino. A comienzos de este año, la compañía Welspun obtuvo una de las licitaciones más relevantes para la infraestructura energética nacional al quedarse con la provisión de los caños para el gasoducto que conectará Vaca Muerta con la costa atlántica de Río Negro.
La presencia de grupos indios no es casual. India se encuentra entre los mayores consumidores de energía del mundo y busca diversificar sus fuentes de abastecimiento de gas para reducir su dependencia de Medio Oriente. En ese contexto, Argentina comenzó a aparecer en el radar de las grandes corporaciones asiáticas como un proveedor potencial de largo plazo.
Las oportunidades están directamente vinculadas al desarrollo de Vaca Muerta. El crecimiento de la producción de gas no convencional, sumado a los proyectos de licuefacción y a las nuevas obras de transporte, posicionan al país como uno de los futuros jugadores relevantes en el mercado global de GNL.
El fenómeno coincide con una etapa de fuerte expansión de la infraestructura energética argentina. A los proyectos de GNL se suman nuevas ampliaciones de gasoductos, el desarrollo del oleoducto Vaca Muerta Sur y diversas iniciativas destinadas a aumentar la capacidad exportadora del país.
Para la industria energética local, el desembarco de uno de los grupos económicos más poderosos de India representa una nueva señal de confianza internacional sobre el potencial de Vaca Muerta.
También confirma que la formación neuquina dejó de ser una apuesta de largo plazo para convertirse en un destino prioritario para las inversiones globales vinculadas a la energía. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar