En el mejor año de la historia de Vaca Muerta, Halliburton perdió el liderazgo que había sostenido durante más de una década. En 2025, SLB, antes conocida como Schlumberger, completó 9.312 etapas de fractura en la Cuenca Neuquina contra 9.023 de Halliburton, una diferencia de 289 operaciones que significó el primer cambio de mando en el mercado de servicios de fracking desde que comenzó el desarrollo masivo del shale argentino.
La brecha llegó mientras la producción de la formación batía récords históricos: en enero de 2026, Argentina registró un triple récord simultáneo de producción de petróleo a nivel nacional, provincial en Neuquén y específico de Vaca Muerta, con 872.966 barriles diarios.
La paradoja que enfrenta Halliburton es inusual en la industria: operar en la formación de shale más dinámica del hemisferio sur mientras se gestiona simultáneamente una caída de share de mercado, un ratio de tiempo no productivo por encima del promedio sectorial y una relación sindical deteriorada que amenaza con convertirse en el principal obstáculo operativo de 2026, ahí es donde el ingreso de Yamil Quispe cobra impulso para una reestructuración en el dialogo institucional y operativo.
Para los analistas del sector energético argentino, la señal es inequívoca: el riesgo laboral en Vaca Muerta no es abstracto. Es cuantificable. Un paro de 48 horas en la cuenca -que proyecta 28.000 etapas para 2026-, con un costo promedio de US$ 300.000 por etapa, podría generar pérdidas de entre US$ 350 y US$ 420 millones.
En ese sentido, la reducción del NPT sobre un volumen superior a 10.000 etapas anuales permitiría capturar más de US$ 1.277 millones en eficiencia (cada punto porcentual de baja del NPT equivale a entre US$ 80 y US$ 120 millones por año).
Números que explican la caída
El crecimiento de SLB en 2025 estuvo asociado a la implementación del Dual Frac, que permitió realizar 401 punciones en un mes con un solo crew, reducir el tiempo muerto e incrementar la eficiencia operativa en un 26%. Halliburton, en cambio, completó en diciembre de 2025 apenas 598 etapas —contra 731 de SLB— con una eficiencia operativa que los propios ejecutivos de la compañía describen como "en proceso de mejora".
El tiempo promedio entre etapas en los sets de Halliburton ronda los 90 minutos. El benchmark sectorial que SLB ya demostró alcanzable está por debajo de los 45 minutos. El NPT —tiempo no productivo sobre el total de la operación— es la variable que más preocupa.
Con un promedio cercano al 12% en toda la cuenca, y con el objetivo de Decision Intelligence de llevarlo por debajo del 6%, cada punto porcentual de reducción equivale a entre US$ 80 y US$ 120 millones en valor capturado anualmente sobre la base de operaciones de Halliburton en la cuenca.
En perforación, la historia es más alentadora. El sistema iCruise X de Halliburton registró velocidades de penetración de 75,3 metros por hora en secciones laterales en operaciones recientes en Vaca Muerta, y perforó más de 3.100 metros en una sola operación. El problema no es la tecnología. Es la integración de esa tecnología con decisiones operativas en tiempo real —el eslabón que la decision intelligence promete resolver en términos tecnológicos y operativos.

El plan: tres frentes simultáneos
En lo operativo sindical la propuesta concreta incluye el diseño conjunto con el sindicato de un protocolo de transparencia operativa: tableros de eficiencia visibles para los representantes gremiales, objetivos de NPT y disponibilidad de equipos acordados como parte del contrato colectivo, y un mecanismo de participación en los resultados de eficiencia que alinee los intereses del trabajador con los de la compañía. No es filantropía corporativa.
Es, según los propios documentos internos del plan, el reconocimiento de que en Vaca Muerta donde el sindicato firmó una paritaria del 12% anual para el período abril 2025 - marzo 2026, pero el contexto de despidos en toda la industria mantiene la tensión latente - la paz social tiene un valor económico directo y medible.
En lo estratégico, el objetivo es recuperar el liderazgo del podio de fractura antes del cierre de 2026. Con 28.000 etapas proyectadas para el año, el mercado es lo suficientemente grande para que tanto SLB como Halliburton crezcan en volumen absoluto.
Pero la posición relativa importa para los contratos de largo plazo: YPF, que representa el 43% del mercado de etapas en la cuenca, renovó su flota de perforación con siete equipos de DLS Archer y tiene una agenda de completación que demandará servicios de alto rendimiento durante los próximos cinco años.
En lo tecnológico, el eje central es la implementación de decision intelligence integrada en todos los sets activos de la compañía: perforación, completación y producción en tiempo real, con el sistema OCTIV Auto Pumpdown para reducir el tiempo entre etapas de 90 a menos de 35 minutos, el iCruise X con automatización autónoma de trayectorias para mejorar el ROP un 14% adicional, y el despliegue de mantenimiento predictivo con Machine Learning para llevar las fallas no planificadas del 12% actual al 4% en 90 días.
El sector energético argentino generó en 2025 el mayor superávit comercial de la historia con US$ 7.815 millones, representando casi el 70% del superávit total del comercio exterior del país. La posibilidad de que conflictos laborales sistémicos interrumpan esa trayectoria es el riesgo que ningún modelo de valuación está incorporando con suficiente precisión.
La designación del experto Yamil Quispe es, entre otras cosas, un intento de Halliburton de convertir ese riesgo en una variable gestionada. En enero de 2026, Vaca Muerta ya marcó su tercer récord histórico consecutivo de producción de petróleo. La pregunta que los mercados harán en los próximos doce meses no es si la cuenca seguirá creciendo. Es quién crecerá con ella.