El Gobierno avanza con la desregulación del mercado de GLP, eliminando los precios máximos de referencia y alineando los valores locales a los internacionales.
Esta medida, que busca fomentar la inversión, genera una fuerte suba en el costo final de las garrafas y reduce los subsidios, afectando especialmente a las clases más bajas.
- Sin embargo, algunas provincias implementan ayudas para mitigar el impacto.
En el informe de febrero publicado por la consultora Paspartú, que dirige Juan José Carbajales, actual director del IGP-UBA, se reseña que, en enero, el Gobierno de Argentina dio un paso importante hacia la desregulación del mercado de Gas Licuado de Petróleo (GLP), con la Resolución SEN 15/25, que retiró al Estado como "árbitro" de la actividad y alineó los precios internos con los internacionales.
Este cambio implica un reordenamiento completo en la cadena de valor del GLP, eliminando los precios máximos de referencia para el fraccionamiento, comercialización y distribución, y estableciendo únicamente un "Precio Máximo de Referencia" para los productores de $430.000 por tonelada para el propano y butano. Este nuevo esquema provocó que el valor final de la garrafa de 10 kg, para diciembre de 2024, llegara a los $10.500.
"El objetivo de esta desregulación es claro: incentivar la inversión en proyectos de separación y fraccionamiento de gas natural, especialmente en los recursos no convencionales de Vaca Muerta. Se espera que, con la duplicación de la producción de propano, butano, etano y gasolinas en los próximos cinco años, se logren mejoras en la producción interna y mayores oportunidades de exportación", detalla el informe.
En este contexto, el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/23, junto con la Ley de Bases, ha permitido la liberación de la exportación de todos los productos energéticos, incluido el GLP, sin necesidad de autorización previa de la Secretaría de Energía.
Esto está generando expectativas sobre la posibilidad de exportar mayores cantidades de gas licuado hacia mercados regionales, que enfrentan una escasez de este producto.

Sin embargo, advierte el estudio, a pesar de los beneficios a largo plazo, la eliminación de los subsidios y la desregulación de precios tendrá efectos inmediatos en el mercado interno.
"Históricamente, los subsidios a los sectores más vulnerables cubrían hasta el 80% del precio de la garrafa de 10 kg. Sin embargo, en 2024, la cobertura cayó a un 33% en febrero, 18% en agosto, y al 13% en enero de 2025. Esta reducción, sumada al aumento del precio de la garrafa, ha generado una suba significativa de los costos, que podría elevarse entre 60% y 250%, dependiendo de la jurisdicción", remarca la consultora.
A pesar del aumento de precios, el descontento social ha sido moderado, en gran parte debido a que algunas provincias han decidido incrementar las ayudas para la "garrafa social" a fin de paliar el impacto en los sectores más necesitados.
- Las provincias de Tierra del Fuego, Misiones, Formosa y Salta ya han implementado medidas de apoyo económico para mitigar la presión sobre los hogares de bajos ingresos.