Desafío estratégico

La carrera por el uranio argentino: inversores extranjeros buscan abrir un nuevo negocio atómico

Con el impulso del RIGI y la creciente demanda mundial de energía nuclear, empresas de Canadá y Estados Unidos avanzan sobre proyectos en Chubut y Mendoza. El desafío será transformar recursos dormidos en producción y exportaciones.

La CNEA estima que existen unas 35.000 tn de uranio verificables y recuperables, mientras que otros estudios ubican entre 100.000 y 200.000 tn.
La CNEA estima que existen unas 35.000 tn de uranio verificables y recuperables, mientras que otros estudios ubican entre 100.000 y 200.000 tn. (Archivo)

Argentina vuelve a mirar debajo de la tierra en busca de un recurso estratégico. Después de años de depender de importaciones para abastecer sus centrales nucleares, el país intenta reactivar la minería de uranio y convertir sus reservas en un nuevo polo de inversiones, con el respaldo del RIGI y el renovado interés internacional por la energía nuclear. 

Empresas de Canadá y Estados Unidos ya presentaron propuestas para desarrollar proyectos en los principales yacimientos administrados por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA): Cerro Solo, en Chubut, y Sierra Pintada, en Mendoza. 

El objetivo es avanzar hacia una producción que permita abastecer el mercado interno y, en una segunda etapa, ingresar al mercado internacional. 



El potencial económico es uno de los principales atractivos. En el sector estiman que una industria del uranio consolidada podría generar ingresos cercanos a US$ 500 millones anuales, en un contexto donde la demanda global del mineral se prepara para crecer con fuerza por la expansión de la energía nuclear. 

"Tenemos dos proyectos de inversión para extraer uranio en Cerro Solo, en Chubut, y otros dos para Sierra Pintada, en Mendoza. Son empresas canadienses y estadounidenses, incluso alguna que ya opera en otros segmentos de la minería argentina", explicaron desde la CNEA. 

El proyecto que concentra mayor expectativa en Chubut es Cerro Solo, un yacimiento que cuenta con unas 8.000 toneladas de uranio identificadas.



Estiman que la minería está en condiciones de recibir US$ 20.000 millones en inversiones directas - Estiman que la minería está en condiciones de recibir US$ 20.000 millones en inversiones directas
Estiman que la minería está en condiciones de recibir US$ 20.000 millones en inversiones directa

Para avanzar hacia una etapa de desarrollo requiere una inversión inicial estimada en US$ 15 millones, destinada a completar los estudios de prefactibilidad que determinarán la viabilidad económica del recurso. 

En Mendoza, el desafío pasa por reactivar Sierra Pintada, considerado el mayor depósito de uranio del país. El yacimiento posee recursos estimados en 10.000 toneladas y tuvo producción entre 1975 y 1997, cuando se extrajeron unas 1.600 toneladas. 



La cuestión ambiental será uno de los puntos centrales para destrabar el proyecto mendocino. La Nación trabaja junto al gobernador Alfredo Cornejo para construir consenso social y garantizar que una eventual reapertura cumpla con los estándares ambientales exigidos por la provincia. 

La legislación local impone restricciones sobre los métodos extractivos. La ley 7722 limita el uso de ácido sulfúrico en determinados procesos, una condición que obliga a evaluar alternativas tecnológicas capaces de hacer viable la explotación bajo las normas vigentes. Chubut también aparece como una provincia clave en la nueva estrategia del uranio.

Además de Cerro Solo, la CNEA trabaja para generar acuerdos que permitan avanzar sobre áreas con potencial mineral, en una provincia donde la actividad minera busca ampliar su participación económica. 



El interés privado no se limita a los activos estatales. En el mapa del uranio argentino también aparecen proyectos concesionados a empresas como Ivana, en Río Negro; Laguna Salada y Meseta Central, en Chubut. 

El desafío para Argentina es convertir recursos geológicos en reservas económicamente explotables. La CNEA estima que existen unas 35.000 toneladas de uranio verificables y recuperables, mientras que otros estudios ubican entre 100.000 y 200.000 toneladas los recursos potenciales todavía pendientes de confirmación. Aunque el país está lejos de los grandes productores mundiales como Australia, Kazajistán y Canadá, el escenario internacional abre una oportunidad. 

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