Webinar de la Universidad Austral

"El convencional no está muerto": expertos piden un marco fiscal y regulatorio que lo sostenga

Especialistas coincidieron en que la producción convencional de petróleo y gas sigue siendo clave para el abastecimiento interno, el empleo en provincias productoras y la estabilidad económica regional, a pesar del auge del no convencional en Vaca Muerta.

Aseguran que el convencional sigue siendo crucial para garantizar la seguridad de abastecimiento interno,y proteger el empleo regional.
Aseguran que el convencional sigue siendo crucial para garantizar la seguridad de abastecimiento interno,y proteger el empleo regional. (Archivo)
Daniel Barneda 30 octubre de 2025

La producción convencional de petróleo y gas en Argentina continúa siendo estratégica, pese a la expansión del no convencional, coincidieron expertos en el webinar "¿El Convencional ha Muerto?", organizado por la Universidad Austral y moderado por Roberto Carnicer, director del Instituto de Energía de la institución.

En el encuentro virtual, participaron Emilio Nadra, de Compañía General de Combustibles (CGC); Adolfo Storni, del grupo CAPSA CAPEX; y Nicolás Arceo, economista y asesor de la CEPH. Los especialistas analizaron la situación actual de los yacimientos convencionales, sus desafíos y la necesidad de un régimen específico que elimine desincentivos y garantice la continuidad de la producción.

  • Según los datos presentados, la producción convencional cayó 39% en petróleo y 38% en gas durante la última década. 

Factores como la disminución del precio internacional del crudo, el aumento de los costos operativos en dólares y la presión fiscal —por regalías, ingresos brutos y derechos de exportación— explican gran parte del declive. 



Sin embargo, el petróleo convencional sigue aportando más del 50% del crudo requerido por el parque de refinación local, especialmente crudos pesados imprescindibles para la producción de gasoil, y sostiene economías regionales en provincias como Chubut y Santa Cruz, donde representa entre el 8% y el 13% del empleo privado formal.

petroleo
Según los datos presentados, la producción convencional cayó un 39% en petróleo y un 38% en gas durante la última década.

Los expertos advirtieron sobre las consecuencias de un posible debilitamiento de esta industria: pérdida de autosuficiencia energética, caída de empleos bien remunerados, menor recaudación fiscal, subutilización de infraestructura existente y riesgo de que algunas ciudades productoras se conviertan en "ciudades fantasmas".



Para revertir esta tendencia, se propuso un conjunto de medidas que no implican subsidios, sino la eliminación de desincentivos: suprimir derechos de exportación al crudo convencional, adecuar regalías provinciales, implementar amortización acelerada e incentivos fiscales como los de EE.UU., Brasil y Canadá, simplificar regulaciones ambientales y facilitar la recuperación secundaria y terciaria de reservas existentes.

En conclusión, los especialistas coincidieron en que el petróleo convencional no está "muerto" y sigue siendo crucial para garantizar la seguridad de abastecimiento interno, proteger el empleo regional y complementar la producción no convencional, que se orienta crecientemente a la exportación. 

"La industria argentina cuenta con reservas, infraestructura y capacidades técnicas, pero requiere de una decisión política que ajuste el marco fiscal y regulatorio para sostener su desarrollo", concluyeron.



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