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De áreas dormidas a negocio caliente: petroleras salen a competir en Mendoza

Cinco ofertas para cuatro áreas, incluidas zonas sin actividad, reflejan un renovado interés del sector privado y refuerzan la estrategia oficial para reactivar producción y atraer inversiones.

La estrategia oficial combina la reactivación de campos convencionales muchos en declino con el desarrollo del no convencional en Vaca Muerta
La estrategia oficial combina la reactivación de campos convencionales muchos en declino con el desarrollo del no convencional en Vaca Muerta (Archivo)

La licitación de áreas hidrocarburíferas en Mendoza dio un paso clave con la apertura de las ofertas económicas y dejó una señal contundente: el sector privado vuelve a mirar a la provincia como terreno de inversión, incluso en bloques donde hoy no hay actividad.

En total se presentaron cinco ofertas para cuatro áreas, con un dato que sobresale: dos empresas compiten por el área de explotación "El Manzano", mientras que el resto de las propuestas incluye bloques exploratorios como "Atuel Exploración Sur" y "Río Atuel", además del área "Atamisqui". La presencia de ofertas en zonas sin producción marca un cambio de expectativas y abre la puerta a nuevas campañas exploratorias.

El proceso avanzó tras la evaluación técnica, legal y económica realizada en febrero, que dejó a cinco de seis empresas habilitadas. Con la apertura de los sobres económicos, la provincia entra ahora en la etapa decisiva previa a la adjudicación.



mendoza vaca muerta
De concretarse, estas inversiones podrían activar servicios asociados, pymes, logística y empleo en distintas regiones.

El interés en áreas exploratorias sin actividad es uno de los puntos más relevantes del proceso. No solo implica riesgo empresario, sino también una apuesta a desarrollar potencial geológico aún no explotado. De concretarse, estas inversiones podrían activar servicios asociados, pymes, logística y empleo en distintas regiones.

Desde el Gobierno provincial sostienen que este escenario responde a un cambio en la política energética: licitaciones continuas, mayor previsibilidad y reglas más claras para atraer operadores. El contraste con procesos anteriores es marcado: en 2019 solo se licitó un área con un único oferente, mientras que en los últimos dos años participaron ocho compañías en distintos llamados.



La estrategia oficial combina la reactivación de campos convencionales, muchos en declino, con el desarrollo del no convencional en Vaca Muerta Mendoza. El objetivo es doble: sostener la producción en el corto plazo y ampliar el horizonte de reservas a futuro.

Para eso, el plan incluye más exploración para reducir incertidumbre geológica, mejoras en la eficiencia de campos maduros mediante técnicas de recuperación mejorada y la ampliación de infraestructura que permita escalar la producción.

Otro eje clave es el rol del Estado como regulador activo, con control técnico y ambiental, pero también con herramientas para agilizar procesos y facilitar inversiones. La lectura oficial es que los campos convencionales requieren incentivos y gestión constante para evitar caídas en la producción.



Con las ofertas ya presentadas, el proceso continuará con la evaluación económica y la posterior adjudicación mediante decreto. Una vez publicado, las empresas estarán en condiciones de iniciar operaciones.

El resultado de esta licitación no solo definirá quiénes operarán las áreas, sino también si Mendoza logra consolidar un nuevo ciclo de actividad hidrocarburífera, en un contexto donde cada inversión cuenta para dinamizar la economía regional.

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