En una jugada clave para el sector energético, la Secretaría de Energía actualizó los precios mínimos que las petroleras deberán pagar por los biocombustibles durante mayo.
A través de las resoluciones 195/2025 y 196/2025, el Gobierno busca traer estabilidad a una industria que viene enfrentando tensiones por los costos y la falta de previsibilidad.
La medida, publicada este martes en el Boletín Oficial, establece que el bioetanol a base de caña de azúcar se pagará a $788,181 por litro, mientras que el producido con maíz se fijó en $722,395 por litro. En el caso del biodiésel, el precio mínimo será de $1.251.837 por tonelada.
Aunque el impacto directo sobre el precio de los combustibles en surtidor fue leve, un aumento estimado del 0,2% para las naftas y 0,4% para el gasoil (entre 2 y 3 pesos promedio), la decisión tiene un trasfondo más profundo: reordenar las condiciones financieras entre productores y refinadoras, estableciendo nuevos plazos de pago.
Para el bioetanol, se fija un máximo de 30 días desde la factura, mientras que para el biodiésel el plazo se acorta a solo 7 días corridos.

Este cambio, aunque técnico, apunta a garantizar un flujo de caja más predecible y ágil para los productores, favoreciendo la estabilidad de la cadena productiva. Según expertos del sector, la actualización no solo responde a un intento de reflejar los costos reales de producción, sino también a la necesidad de mantener atractivo al sector frente a potenciales inversiones.
El anuncio llega apenas días después de que YPF informara una baja del 4% promedio en el precio de sus combustibles, en lo que fue su segundo recorte en menos de un año.
La petrolera estatal reiteró su compromiso con los consumidores, asegurando que su política de precios se basa en un monitoreo permanente de factores como el valor internacional del crudo, el tipo de cambio y los impuestos específicos.
Las nuevas resoluciones, que regirán durante mayo o hasta una próxima actualización, se enmarcan en la Ley 27.640 de Biocombustibles. En un contexto económico volátil, representan una señal de respaldo a una industria considerada estratégica para la diversificación energética del país.