Panorama

Un salvavidas de oro para Milei y el riesgo de caer en otro "día de la marmota"

El apoyo total del gobierno de Donald Trump y el Tesoro de EE.UU. le dio aire a Milei tras la crisis bonaerense. ¿Qué implica y hasta cuándo dura?
El histórico apoyo económico de EE.UU. a Javier Milei redefine la relación con China, impulsa el dólar y tensa la campaña electoral.
Leandro Gabin 25-09-2025
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El Gobierno de Javier Milei encontró una vía de escape para la crisis política y financiera que lo azotó post derrota en la Provincia de Buenos Aires. Salió a jugar un aliado que hizo mucho más de lo imaginado. El apoyo total e histórico del Estados Unidos de Donald Trump a la Argentina fue un salvavidas para darle vida a un Gobierno que venía sentido y "entre las cuerdas". 

El nivel de involucramiento de Scott Bessent, un viejo conocedor de la Argentina (su fondo de inversión, Key Square, tuvo bonos de la deuda y su mano derecha era el argentino Diego Dayenoff, de frecuentes viajes a Buenos Aires durante el macrismo), también fue total: "Un hombre reconoció que el Gobierno no era la solución, sino el problema. Un hombre tuvo el coraje de defender a Argentina, enfrentándose al establishment. Y ese hombre nos acompaña esta noche. Esta noche, reconocemos al presidente Javier Milei por su incansable labor para hacer de Argentina una gran nación", apuntó el secretario del Tesoro que minutos más tarde le otorgó un premio al presidente en el Atlantic Council.

El blindaje del Tesoro es un antes y un después. "Tenés que ser muy boludo para rifar esto", sentenció Carlos Melconian. Para uno de los economistas predilectos del Círculo Rojo, lo que hizo EEUU por la Argentina deja al FMI como la nada misma. "Lo del Fondo es de cuarta al lado de esto. Le mandaron 15 lucas contra nada en un acuerdo, y la Argentina ya hizo clink caja. Entonces, esto es otra cosa. Pero quiero ver el contenido, tengo que ver qué es lo que hay adentro", puntualizó Melconian.

Hay varias dudas con respecto a lo que ofreció Bessent. El primero, el swap de US$ 20.000 millones. El rumor cada vez más instalado es que el Tesoro quiere que Argentina se saque de encima el acuerdo con China. Actualmente el swap chino es de US$ 18.000 millones, pero tan solo US$ 5.000 millones están activados. Bessent ya había avisado en abril que no le gustaba la idea de que la Argentina tuviera ese tipo de relación con el "enemigo comercial de Estados Unidos".

Sería controvertido que el Banco Central, que tiene que negociar el swap con la Reserva Federal, tenga US$ 40.000 millones de sus reservas mediante operaciones de canje de monedas. "Lo más probable es que parte de ese swap sirva para ir limpiando el swap chino", dijo un ex BCRA ahora devenido en consultor. "No solo por la relación de EEUU con China, sino que luce muy desprolijo el balance del Central con una participación tan alta de swaps. Al final del día, Argentina tiene que salir a comprar reservas", sostuvo.

La otra condición es que no se extienda la eliminación de renteciones. Se dice que China se compró gran parte de las exportaciones argentinas y le quitó mercado a EE.UU. que también le vende un cupo a los chinos. "No quieren competencia desleal", dijo un empresario del sector.

Sea como fuere, el aluvión de dólares dio vuelta la balanza que venía teniendo el MULC. Hay rumores de que el Tesoro ya empezó a comprar dólares del campo. Antonio Aracre, ex Syngenta que se volvió mileísta después de haber pasado fugazmente por el gabinete de Alberto Fernández, dice que el Tesoro ya compró US$ 1.500 millones para que el dólar no cayera más. Incluso calcula que en lo inminente (de acá al lunes) habrá liquidación de US$ 5.000 millones del campo. 

Arca ya anunció que se alcanzó el cupo de los US$ 7.000 millones que buscaban, cuando ya se habían presentado declaraciones juradas por más de US$ 10.000 millones. Todo remanente se tendrá que liquidar con retenciones. Excepto la exportación de carne que sigue con el régimen hasta el 31 de octubre.

La tendencia del tipo de cambio, que estaba desbocado hasta el viernes pasado cuando el BCRA vendió casi US$ 700 millones, cambió 180 grados. Ahora, entre los anuncios de Bessent y el campo, es muy probable que haya una oportunidad "única" para que el Gobierno salga a comprar y le muestre al mercado que aprendió la "ácida" lección de procrastinar con la adquisición de divisas. Lo dijo firmemente Martín Redrado: "Un swap de monedas para cualquier Banco Central de un país emergente es un complemento, jamás un sustituto de la acumulación de reservas".

Un informe del JP Morgan tras los anuncios de EE.UU. marcó precisamente este tema y marcó la agenda que viene, la cual incluiría la flexibilización cambiaria:

  • "Aunque las medidas recientes son pasos positivos para reducir la volatilidad del tipo de cambio en vísperas de las elecciones de octubre, continuamos señalando que la prima de riesgo político persistente probablemente exigirá un tipo de cambio real más competitivo en los próximos trimestres, incluso si el panorama electoral resulta favorable para el presidente Milei. Tras las elecciones de medio término, será imperativo reconstruir la capacidad de pago de la deuda externa".
  • "La incertidumbre inherente asociada con la capacidad política de la administración para cumplir su compromiso con la restricción fiscal ha mostrado las limitaciones de un régimen caracterizado por el temor al tipo de cambio flotante, reservas limitadas y una exigente trayectoria de pago de la deuda externa. El hecho es que hoy, con la información disponible, el escenario más probable para adelante es que Argentina enfrente una elección competitiva cada año, con la oposición cuestionando la relevancia macro de la restricción fiscal, incluso si la LLA de Milei y (potenciales) aliados logran un resultado decente en las elecciones de octubre (es decir, si aseguran al menos 1/3 de la cámara baja). Así, la racionalidad para la acumulación de reservas FX solo ocurrirá después de que el Tesoro agote su acceso al mercado para refinanciar la deuda externa. Un régimen creíble requiere que el sector público (que incluye tanto al Tesoro como al BCRA) aumente su posición FX, comprando dólares para asegurar los pagos de la deuda".

Está claro que la clave pasará por lo que pase en octubre. El apoyo de EE.UU., que no pareciera reversible en sus puntos principales, será testeado en las elecciones. ¿Puede Milei hacer que ese apoyo se sienta también en las urnas? 

  • Alejandro Werner, ex funcionario del FMI, escribió una columna en el Financial Times haciendo comparaciones (siempre odiosas) entre este momento de Milei y lo que lo pasó a Mauricio Macri.

Alejandro Werner, ex funcionario del FMI, escribió una columna en el FT haciendo comparaciones (siempre odiosas) entre este momento de Milei y lo que lo pasó a Macri.

"En septiembre de 2018, el presidente Mauricio Macri recibió el Premio Global Citizen en Nueva York y posteriormente se reunió apresuradamente con Christine Lagarde para conseguir un premio aún mayor: un paquete de apoyo ampliado del FMI para Argentina. Adelantándonos a una especie de 'semana de la marmota': el presidente Javier Milei se encuentra en Nueva York recibiendo el mismo premio y ultimando las negociaciones de un importante paquete financiero con Estados Unidos", decía Werner, antes de conocerse el detalle del apoyo, citando la película de Bill Murray (Groundhog Day) donde se repite una y otra vez el mismo día como un eterno loop.

El ex FMI, que se peleó abiertamente con Luis Caputo cuando estaba en el BCRA, pidió abiertamente que Milei aproveche el histórico apoyo de EE.UU. para "hacer los deberes". 

"Se requiere una estrategia de desinflación tradicional basada en el dinero, un tipo de cambio flotante y una regla transparente de acumulación de reservas. Además, Argentina debería flotar su moneda inmediatamente. Por lo tanto, es crucial hacerlo durante un período de fortaleza financiera, inmediatamente después de anunciar el paquete de apoyo", sugiere Werner, uno de los economistas más leídos en EE.UU. para entender la idiosincrasia económica argentina.

Y dice que el nuevo paquete de apoyo financiero debería incluir condiciones que promuevan la formación de coaliciones, vinculando los desembolsos a la aprobación del Congreso de un presupuesto plurianual, a la reforma tributaria y a la autonomía del banco central, así como a las políticas aquí descritas.

"Esto enviaría una clara señal de que el compromiso de Argentina con la responsabilidad fiscal, los principios de mercado, el Estado de derecho y las políticas financieras transparentes trasciende a cualquier líder y goza de amplio respaldo político. Sin estas medidas, Milei corre el riesgo de convertirse en un caso de estudio peculiar: un excéntrico expresidente anarcocapitalista, el outsider cuyos audaces intentos por exorcizar los demonios económicos de Argentina fracasaron", remata.

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