El Economista - 70 años
Versión digital

vie 15 Oct

BUE 16°C

Versión digital

vie 15 Oct

BUE 16°C

Un respiro en el frente externo

Las decisiones de política monetaria de la Fed y el Banco Central de Brasil son noticias más que positivas para Argentina

28-07-2017
Compartir

Por Eliana Scialabba y Leandro Moro

Las decisiones de política monetaria adoptadas a cabo esta semana por la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, principal tasa de referencia a nivel mundial, y el Comité de Política Monetaria (Copom) de Brasil, socio comercial número uno de nuestro país, podrían darle un respiro a la economía vernácula, al menos desde el frente externo.

En la reunión de este mes, la Fed mantuvo la tasa de interés de referencia sin cambios e indicó que continúa el lento camino de ajustar su política monetaria: la autoridad monetaria de la primera economía mundial espera comenzar a reducir sus enormes tenencias de bonos “relativamente pronto”, una señal de confianza en la poítica economíca estadounidense.

Si bien la economía crece de manera moderada, y el empleo se incrementa de manera sólida, ubicándose el desempleo en el 4,3%, mínimo en 16 años, esto podría acelerar la inflación, que se ubicó en 1,4% en mayo (por debajo del 1,8% de febrero), por lo que la Fed monitoreará este indicador.

La hoja de balance de la economía de Estados Unidos aún presenta marcas de la crisis financiera que la azotó hace diez años: durante sus tres quantitative easing (QE), el banco central inyectó más de US$ 3 billones  a la economía a través de la compra de bonos para reducir aún más las tasas de interés, y su balance aumentó hasta US$ 4,5 billones.

Por otra parte, el Banco Central de Brasil, redujo su tasa de interés (Selic) por debajo del 10%, al 9,25%, por primera vez en cuatro años, manteniendo el ritmo de relajamiento monetario, avalado por un descenso de la inflación, lo que le da libertad para respaldar la incipiente recuperación del nivel de actividad.

Debe destacarse que la inflación, que superó el 10% hace menos de dos años, ha descendido hasta 2,78%, el menor nivel en 18 años y por debajo del límite inferior de la meta oficial, lo que daría un impulso adicional al crecimiento económico del país vecino.

En este contexto, el BCRA mantuvo sin cambios su tasa de interés de referencia, en 26,25%, dado el férreo control que está aplicando adelante sobre la inflación. Sin embargo, a pesar del endurecimiento monetario, el fortalecimiento del dólar genera temores que el mismo se traslade a los precios.

En este sentido nos encontramos frente a la posibilidad de la existencia de un punto de inflexión,  en el que podríamos empezar a dejar atrás el problema del pass-through, dada la reciente suba del tipo de cambio nominal, la cual, en principio, no estaría mostrando una correlación consistente con el nivel de inflación.

Asimismo, las mejores condiciones externas, con un tipo de cambio nominal más alto, podría generar un incentivo adicional a las exportaciones, las que deberían traccionar la demanda agregada (junto a la inversión), para que la economía comience a recuperarse de manera más vigorosa. Asimismo, las mejores condiciones económicas de Brasil ponen a la economía en una posición privilegiada, sobre todo a los sectores que exportan casi toda su producción al país vecino, lo que probablemente genere un repunte, sobre todo de la industria complementaria con el país limítrofe, durante los próximos meses.

Por último, el reacomodamiento financiero de Estados Unidos genera mejores condiciones internacionales en el mercado de crédito, no sólo para el sector público, sino también para que el sector privado salga a captar estas oportunidades de fondearse en dólares a menores tasas.

En definitiva, estamos en presencia de “vientos de cola” para el sector externo, los cuales pueden acompañar el incipiente crecimiento económico de aprovechar las bajas tasas internacionales de financiamiento. En el mismo sentido, las patas monetaria y fiscal deberán mostrar un estricto comportamiento, que permita capitalizar esta oportunidad, para no volver a caer en una “época perdida” a las cuales estamos acostumbrados.

Seguí leyendo

Enterate primero

Economía + las noticias de Argentina y del mundo en tu correo

Indica tus temas de interés