En el título de este articulo hacemos referencia a un trabajo del profesor Jesús Huerta de Soto, una de las figuras más destacadas de la Escuela Austríaca de Economía en el ámbito hispanohablante.
En su artículo Un Programa para la Economía Española, Huerta de Soto propone una serie de medidas que bien podrían ser utilizadas como base para elaborar un programa económico para Argentina, adaptado a los principios fundamentales de esta corriente de pensamiento.
En este contexto, la pregunta que intentamos responder es si el Gobierno argentino, bajo la gestión de Javier Milei, está realmente alineado con los principios de la Escuela Austríaca de Economía.
Analizaremos algunas de las medidas implementadas hasta el momento, y evaluaremos si se corresponden con los ideales del liberalismo económico defendido por la Escuela Austriaca.
Acabar de inmediato con la inflación
En gobiernos anteriores, la idea de que la emisión de dinero no genera inflación fue utilizada para respaldar el financiamiento del déficit mediante este mecanismo. Esto es un típico ejemplo de lo que menciona Huerta de Soto en su artículo A Hayekian Strategy to Implement Free Market Reforms.
El economista menciona que una de las dimensiones para analizar una política económica es la dimensión teorética. Esta se refiere a la creación de teorías ad hoc por parte de economistas para justificar ciertas políticas.
En este sentido, la primera medida a la que se hace alusión es a acabar con la inflación. Para lograrlo, según Huerta de Soto, es necesario abandonar cualquier política de expansión crediticia y permitir que las tasas de interés alcancen sus niveles de mercado. Esto está directamente relacionado con la necesidad de eliminar el déficit público. Los gobiernos anteriores optaron por emitir deuda o imprimir dinero para financiar gastos superiores a su recaudación, en lugar de abordar el problema de raíz: la existencia misma del déficit.
Es interesante que el economista destaque países que han logrado éxito al equilibrar sus presupuestos en apenas dos o tres años. En contraste, el actual Gobierno argentino ha conseguido este objetivo en su primer mes de gestión. Aunque la política monetaria suele tener un efecto rezagado, ya se puede observar cómo la tasa de inflación mensual de Argentina ha alcanzado su nivel más bajo en más de dos años. Además, las tasas de interés reales son ahora positivas, luego de años en los que se mantuvieron negativas, lo cual generaba distorsiones en la estructura productiva de la economía.

Disminución de los impuestos
En Patrimonio: ¿Impuesto a los Ricos o a los Pobres?, Huerta de Soto escribe que el principal argumento en contra de cualquier impuesto sobre el stock de riqueza es el daño que hace a los trabajadores, espacialmente a los más vulnerables.
Esto es así ya que el empleo, su calidad, y el nivel de los salarios, depende directamente del volumen del patrimonio y del capital bien invertido por sus propietarios. Este capital es puesto a disposición de los trabajadores en forma de maquinaria cada vez más sofisticada, como equipos tecnológicos.
En una economía de mercado, el salario tiende a estar determinado por la productividad de cada trabajador. Esta productividad solo puede crecer de una manera sostenible si este cada vez que disfruta de un conjunto mayor y más sofisticado de bienes de capital a su disposición. Esto refleja que el impuesto al stock de riqueza no es solidario con los que menos tienen, tal como se cree.
La baja del impuesto a Bienes Personales y la moratoria fiscal para reducir su costo impositivo llevado a cabo por la actual administración nacional es consistente con lo mencionado anteriormente. La baja en los impuestos repercutirá en una acumulación de stock de capital mayor.
Para llevar a cabo una baja de impuestos, es necesario que sea acompañado con una baja del gasto público. Como mencionamos anteriormente, el Gobierno logró pasar de un déficit a un superávit fiscal al inicio de su Gobierno. Si bien el Gobierno argentino afirma haber realizado el mayor ajuste de la historia mundial, refiriéndose a una reducción del 15% del Producto Bruto Interno (PBI), este guarismo puede generar escepticismo. Para llegar a ese número se incluye tanto el déficit fiscal como el cuasi fiscal, es decir, el que corresponde al Banco Central.

El déficit cuasi fiscal es difícil de medir debido a la falta de transparencia y el registro inadecuado de las actividades del Banco Central.
Además, la variedad de instrumentos utilizados y la falta de cuantificación de subsidios y costos implícitos complican su evaluación. La interacción con la política monetaria también genera efectos indirectos sobre el déficit fiscal, como la expansión de la base monetaria y el impacto en la inflación.
Por estas razones, el cálculo del déficit cuasi fiscal es más una estimación que una medición precisa. Sin embargo, es el éxito en el ámbito fiscal es indiscutible.
Liberalizar al máximo la economía y lograr el pleno empleo
En cuanto a la liberalización de los mercados, Jesús Huerta de Soto sostiene que, mientras más libre y flexible sea el sistema de precios, y mayor la movilidad de los factores productivos desde sectores no rentables hacia sectores rentables, menos dolorosa será la etapa de recesión y ajuste.
En esta línea, desde la Secretaría de Comercio se han eliminado barreras al comercio interno e internacional desde el primer día de gestión. El ejemplo más reciente es la reducción de aranceles a la importación de diversos bienes de consumo, como electrodomésticos, y, de mayor relevancia, la reducción de aranceles a insumos como plásticos y materiales clave para la industria textil.
Al abordar el mercado laboral, Huerta de Soto afirma que en una economía de mercado es imposible que el gobierno genere empleos permanentes en el sector privado. Con políticas laborales adecuadas, más ágiles y flexibles, la interacción entre trabajadores y empresarios debería ser suficiente para garantizar el pleno empleo.
Actualmente, desde el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, se lleva a cabo una reforma laboral. Lo que se busca es otorgar mayor libertad de elección al trabajador mediante la flexibilización del sistema y el fomento acuerdos entre sindicatos y cámaras empresariales para reducir el litigio laboral, uno de los principales problemas del mercado laboral argentino.

Comentarios finales
Implementar reformas promercado ha demostrado ser una tarea difícil, en gran parte porque estas políticas suelen ser abstractas y complicadas de explicar, algo que el presidente Milei logró hacer llegar a la opinión pública.
Sin embargo, la reticencia al cambio, especialmente cuando se piden sacrificios en nombre de teorías con resultados a largo plazo, es un desafío constante.
Por ahora, el pueblo argentino muestra paciencia y optimismo, aunque el verdadero reto será mantener esa confianza mientras se concretan los resultados prometidos.
En su ensayo Sobre ser Economista, Friedrich Hayek argumentó que un político exitoso no necesitaba tener ideas originales, sino ser capaz de expresar lo que la mayoría de la gente sentía, lo cual implicaba una incompatibilidad entre el verdadero estudio de la sociedad y el ejercicio político.

Sin embargo, el presidente Milei parece haber quebrado este principio, logrando mezclar ambos mundos. Los seguidores de la Escuela Austríaca de Economía tienen razones para celebrar: Milei ha desafiado la separación propuesta por Hayek, llevando al ámbito político los ideales económicos que han sido su bandera, convirtiéndose no solo en un líder, sino en un defensor de los principios que definen su pensamiento.
Esta fusión de intelectualismo y liderazgo político representa un fenómeno inusual, y su evolución podría redefinir el futuro económico de Argentina.