El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, celebró la baja de hasta 25% en los precios de electrodomésticos y proyectó un nuevo descenso en las próximas semanas. Atribuyó el fenómeno a la reducción de impuestos y a la apertura importadora, y sostuvo que estos cambios generarán un fuerte impacto económico. "La creación de empleo va a ser brutal", afirmó al criticar al kirchnerismo por "años de distorsiones".
En un mensaje en X, Sturzenegger destacó que los electrodomésticos cuestan "la mitad que con los kukas" y elogió al funcionario de Economía Pablo Lavigne y al ministro Luis Caputo por impulsar la desregulación que permitió el ingreso masivo de productos importados. Según su visión, el ahorro de los consumidores se volcará a sectores "más intensivos en mano de obra", potenciando la actividad.
La caída de precios responde a un combo de factores: avalancha de importaciones, baja o eliminación de impuestos a productos del exterior, mayor competencia y un consumo debilitado. A esto se suman cambios regulatorios como el acceso pleno al MULC, la eliminación de SIRAs, la baja de aranceles y la desaparición del Impuesto PAÍS, además de costos logísticos menores. "El mix generó un escenario más competitivo y precios más bajos", explicó Luis Galli, CEO de Newsan.
De acuerdo con datos de la empresa y de plataformas online, los precios de televisores, celulares, heladeras, aires acondicionados y lavarropas retrocedieron entre 3% y 26% desde enero. El caso más notable es el de los Smart TV, donde un Hisense de 32 pulgadas cayó 26%. En celulares, la baja ronda el 15%, impulsada por la irrupción de marcas chinas como Tecno, Infinix, Oppo y Realme, además del regreso de Huawei.
En línea blanca, una heladera Philco de 290 litros se abarató 6%, en un contexto donde la importación de estos artículos creció 387% interanual hasta octubre, según el Indec. También bajaron los aires acondicionados: un split Sansei de 3.000 frigorías se redujo 7%. Para el Gobierno, estas señales consolidan el nuevo esquema de competencia y respaldan su narrativa de una economía "más libre y más próspera".