El Banco Central reinstauró la restricción cruzada que impide comprar dólares en el mercado oficial y luego revenderlos vía MEP o CCL por 90 días. La medida cortó el clásico "rulo financiero", pero abrió la puerta a un arbitraje paralelo: el "rulito", una variante del "puré" que consiste en aprovechar la brecha entre el dólar oficial y el blue.
Ramiro Marra, legislador porteño y bróker, explicó cómo funciona: vender dólares en el mercado blue (a $1.440) y con los pesos resultantes comprar oficial en el Banco Nación ($1.350). "Por cada mil dólares, te ganás sesenta y seis", aseguró. Según el libertario, los organismos de control recién empiezan a pedir información cuando se superan compras por US$ 5.000, lo que deja margen para que minoristas hagan esta maniobra sin trabas inmediatas.
El ministro de Economía, Luis Caputo, defendió la restricción al rulo financiero porque "se cortó un kiosco de unos pocos que arbitraban" y aseguró que beneficia a "todos los argentinos" al recomponer reservas. En la misma línea, Federico Furiase, director del BCRA, aclaró que la medida no limita el acceso al dólar oficial para ahorro, sino su uso para abastecer al mercado financiero.
Marra, expulsado de La Libertad Avanza en febrero y aún legislador porteño, se despegó de cualquier interés personal. "A mí no me beneficia en nada porque soy bróker de Bolsa, el kirchnerismo me sacó la licencia de casa de cambio. Lo cuento porque está pasando", dijo, y destacó que el arbitraje ayuda a cerrar la brecha cambiaria en un contexto electoral decisivo.