Dólar

¿Se viene otro salto del dólar? Las 5 razones detrás de la suba y qué esperan los economistas

El final del pico de liquidación del agro, un menor ingreso de dólares, el vencimiento de deuda y la demanda de cobertura explican la suba. Los analistas creen que, por ahora, el impacto sobre la inflación será acotado.

El dólar subió casi 5% en junio y cambia el escenario: las claves detrás de la escalada y lo que puede venir
El dólar subió casi 5% en junio y cambia el escenario: las claves detrás de la escalada y lo que puede venir
29 junio de 2026

Antes de entrar al segundo semestre, el dólar dejó atrás la calma cambiaria que había predominado durante buena parte del año. Aunque el viernes cerró sin cambios, la divisa acumuló en junio una suba cercana al 5%, muy por encima de la inflación esperada para el mes, que se ubicaría por debajo del 2%. El movimiento reabrió el debate sobre cuál será el nuevo equilibrio cambiario y qué impacto podría tener en la economía durante los próximos meses.

En junio, el dólar minorista avanzó alrededor de $50, lo que representa un incremento mensual de 4,5%. Para los analistas, el alza responde a una combinación de factores estacionales, financieros y externos, aunque por ahora descartan un traslado significativo a los precios.

Las razones detrás de la suba del dólar

Los economistas identifican varios factores que explican el repunte de la cotización:


  • Mayor demanda de dólares por gastos vinculados al Mundial de fútbol que se disputa en Estados Unidos, Canadá y México.
  • Menor oferta de divisas por el final del pico de liquidación del agro.
  • Menor ingreso de dólares financieros por parte de empresas que dejaron de emitir deuda en el exterior.
  • Expectativa por el vencimiento de deuda del Gobierno el 9 de julio.
  • Reducción de las compras del Banco Central en el mercado cambiario.

Durante el primer cuatrimestre, el complejo agroexportador liquidó US$16.804 millones, un 16,2% más que en igual período de 2025. Sin embargo, ese flujo comenzará a disminuir en la segunda mitad del año.

"A partir de julio es razonable que aflojen un poco los números de exportaciones del agro. Y también es cierto que las exportaciones de petróleo pueden verse afectadas por la caída en el precio de los últimos días", explicó el economista Fausto Spotorno.

En la misma línea, Camilo Tiscornia, director de C&T, señaló que el cierre del segundo trimestre suele coincidir con una menor oferta de dólares provenientes de la cosecha, lo que históricamente genera mayor presión sobre el tipo de cambio.



El vencimiento de deuda y el rol del Banco Central

Otro foco de atención será el próximo 9 de julio, cuando el Gobierno deberá afrontar un vencimiento por US$4.300 millones correspondientes a Bonares y Globales emitidos en la reestructuración de deuda de 2020.

"Es un vencimiento bastante grande. Se puede generar alguna especulación sobre si queda plata en el mercado, que podría presionar sobre el tipo de cambio", advirtió Tiscornia.

Al mismo tiempo, el Banco Central comenzó a reducir el ritmo de compras de divisas. Mientras que en mayo había adquirido US$2.596 millones, en junio llevaba comprados US$1.296 millones al cierre del viernes.



Para Marcelo Elizondo, la desaceleración era esperable.

"El Banco Central sigue comprando, con menos volumen, pero va a esperar un poco ahora. Ya cumplió la meta con el FMI y compró más de US$11.000 millones. Va a esperar que el dólar se calme; puede hacer una pausa", sostuvo.

El carry trade dejó de ser un negocio

La suba del tipo de cambio también golpeó una de las estrategias financieras más utilizadas en los últimos meses: el carry trade, que consiste en invertir en pesos aprovechando tasas elevadas para luego volver al dólar.



Con la aceleración cambiaria, esa operación dejó de ser rentable.

Según un informe de GMA Capital Research, al 25 de junio la estrategia acumulaba una pérdida de 2,5% medida en dólares, la primera caída mensual desde septiembre de 2025.

"El avance del Contado con Liquidación evaporó dos meses de ganancias en dólares", resumió la consultora.



¿Puede trasladarse a la inflación?

Pese a que el dólar avanzó entre 4% y 6% según el segmento, las consultoras consideran que el traslado a precios será limitado.

El Gobierno viene de registrar una inflación de 2,6% en abril y 2,1% en mayo, mientras que las estimaciones privadas ubican a junio nuevamente por debajo del 2%.

"Vemos que los precios están muy tranquilos. La inflación va a estar en torno al 2% o tal vez un poco menos", afirmó Tiscornia.



Para Elizondo, incluso ocurrió el fenómeno inverso.

"No va a generar mucha presión. Lo que pasó fue exactamente al revés: la inflación presionó al dólar."

El desafío del segundo semestre

De cara a los próximos meses, el mercado buscará un nuevo equilibrio cambiario en un escenario menos favorable que el del primer semestre.



Mientras el dólar mayorista continúa por debajo del techo de la banda cambiaria, los financieros ya operan por encima de los $1.500, reflejando una mayor demanda de cobertura.

Desde GMA Capital advirtieron que el segundo semestre combinará menor ingreso de divisas del agro, un contexto internacional menos favorable y una demanda creciente de cobertura cambiaria.

Según la consultora, el principal desafío será encontrar un equilibrio entre tasas de interés que permitan sostener el crédito y la actividad, un tipo de cambio estable y la necesidad de seguir acumulando reservas, sin generar nuevas tensiones sobre el mercado cambiario.



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