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Pasos y desafíos para un acuerdo con los holdouts

La oferta y el Congreso, las claves

13 noviembre de 2015

El presidente que llegará a la Casa Rosada después del balotaje de este mes, ya sea Mauricio Macri o Daniel Scioli, tendrá una oportunidad crucial para zanjar la disputa con los fondos liderados por el inversor Paul Singer. Sin embargo, se requerirá precisión qui - rúrgica tanto en las negociaciones con los holdouts como en el Congreso, en una economía con tiempos apremiantes.

Macri, el probable ganador de la segunda vuelta, está determinado a arreglar con los acreedores de la deuda impaga tras el default del 2001. Por más que Alfonso Prat- Gay, visto como posible ministro de Economía o de Relaciones Exteriores, dijo que negociaría con firmeza y no reveló ninguna estrategia, el mercado comenzó a celebrar de antemano una solución.

La primera clave es la oferta que hará el nuevo equipo económico. “Una estimación inicial del acuerdo total podría ascender a alrededor de US$ 10.000 millones”, dijo Credit Suisse en un informe reciente. “Esto supone una quita de 30% y que no se incluyen todos los reclamos de los 'me-toos'”. El escenario base del banco es un arreglo para mediados de 2016.

Negociación con restricciones

Pero posiblemente el camino sea más sinuoso que el tramo directo que está viendo actualmente el mercado. “De la única manera que se puede hacer un arreglo es si se plantea como una negociación con los fondos”, dijo un economista en Buenos Aires que conoce de cerca cómo encaran el tema los técnicos de Cambiemos.

Esto implica que podrían surgir diferencias entre un Gobierno con restricciones económicas y políticas que limitan su margen y unos holdouts que, si bien se sentarían a oír, no tendrían mucho que perder en caso de que las charlas se caigan. El economista en Buenos Aires vio una probabilidad “alta” de un arreglo, aunque con un pago de 80% en lugar del 70% citado por Credit Suisse. Como un antecedente positivo, el analista recordó el acercamiento de julio de 2014, cuando los acreedores casi venden su deuda en default a entidades locales lideradas por Jorge Brito, el presidente del Banco Macro. Esa movida, en la que también participó Rogelio Frigerio ?otro candidato al Gabinete de Macri? fracasó cuando el ministro de Economía Axel Kicillof le bajó el pulgar.

Impulso político

La city ahora especula con el impulso político que pueda recibir Macri cuando se sepan los resultados del 22 de noviembre, asumiendo que hay credibilidad en las encuestas que le dan una ventaja de hasta dos dígitos sobre Scioli. La idea es que si se verifica esta proyección, el jefe del PRO tendría un mandato fuerte para encarrilar rápidamente el tema con los holdouts.

La segunda clave es cómo haría la Casa Rosada para convertir ese envión en una acción legislativa que habilite un acuerdo. Cambiemos tendría que lograr el levantamiento de la Ley Cerrojo que impide que se hagan ofertas mejores que los canjes de deuda de 2005 y 2010, pero la coalición estará en minoría en el Cámara de Senadores y no tendrá quórum propio en la Cámara de Diputados.

Con una ventaja importante en la segunda ronda electoral y un mensaje fuerte de arranque, un eventual Gobierno de Macri podría posicionarse para obtener algunos apoyos dentro del kirchnerismo en el Congreso, una posibilidad que dejaron entrever los dichos de los gobernadores de Salta, Juan Manuel Urtubey y de Misiones, Maurice Closs. Esto es factible, aunque no está nada asegurado.

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