Proyección

Oportunidades y riesgos para la economía argentina en 2025

La economía argentina ha concluido el 2024 con resultados positivos. La inflación ha bajado drásticamente a niveles de 2% mensual, el riesgo país oscila los 600 puntos, y todo indicaría que empieza a haber indicios de recuperación económica. Por lo tanto, es hora de ponderar escenarios para la Argentina en 2025.

Oportunidades y riesgos para la economía argentina en 2025
Tomás Semhan 17 enero de 2025

OPORTUNIDADES

Oil and Gas

Definitivamente, el sector de los hidrocarburos es el más prometedor para la Argentina en el año 2025. 

El acuerdo firmado por el ministro Luis Caputo en noviembre para transportar gas de vaca muerta a las industrias de Brasil es un ejemplo de ello. 

La Secretaria de Energía anuncio que el país ha conseguido un superávit comercial energético de US$ 4.806 millones en 2024, fenómeno que no ocurría desde el año 2010. 



Las facilidades que ofrece el RIGI, en conjunto con la bajada del riesgo país y la liberalización del mercado cambiario, pueden convertir al sector en uno muy atractivo para los inversores internacionales. 

Lo que contribuye a diversificar la balanza de pagos y aportar estabilidad macroeconómica, dado que la economía deja de depender exclusivamente de las divisas del agro. 

Acuerdo con el FMI

El triunfo de Donald Trump en las elecciones americanas de noviembre de 2024 podría ser una oportunidad para Argentina, principalmente por la relación cordial que existe entre el gobierno de Javier Milei y el político republicano. 



El nuevo presidente podría utilizar su influencia en el Fondo Monetario Internacional para facilitar un nuevo acuerdo para la Argentina, de modo que le permita al país austral acceder a las divisas útiles para levantar el cepo cambiario o cancelar servicios de deuda.

Crédito

No es una sorpresa señalar que Argentina es uno de los países con menor cantidad de crédito disponible para el sector privado. 

El Banco Mundial dispara la cifra de solo 12%, muy atrás en comparación con las economías de la región como Brasil (71,6%) o Chile (79,9%). 



Sin embargo, ahora que el sector público tiene superávit y no es necesario financiarlo de forma externa, los bancos atraviesan un proceso de redescubrimiento del sector privado. Tanto es así que el crédito privado ha aumentado 77,5% en términos reales desde enero. 

Esto es ampliamente favorable para la economía, ya que el crédito impulsa la recuperación económica y la compra de bienes de capital, necesarios para aumentar la competitividad de las empresas y modernizar su estructura tecnológica.

Baja de impuestos

Otra oportunidad para el año 2025 es el baja de impuestos: tanto el presidente Javier Milei como los diversos ministros han anunciado que el próximo año se llevara adelante una reducción en la carga tributaria, siendo Impuesto PAIS el primero en ser eliminado el pasado 23 de diciembre. 



El recorte impositivo es fundamental para fomentar la recuperación de la economía, dado que elimina distorsiones en las decisiones de los agentes económicos y aumenta el margen de ganancia de las empresas, de modo que estas pueden reinvertir sus utilidades en emplear más gente, modernizar la producción y volverse más competitivas.

Además, optimizar nuestro sistema impositivo implica ir eliminando paulinamente los derechos de exportación, que son un impuesto en desuso en la mayoría del mundo desarrollado. Esto contribuirá en aportarle margen al sector agropecuario, que está enfrentado dificultades por la situación internacional de las commodities y el tipo de cambio bajo.

RIESGOS

Brasil

La situación del país vecino es uno de los principales riesgos para la economía argentina en 2025. Brasil representa el principal origen y destino de nuestras importaciones y exportaciones. 



Según información de noviembre, el acumulado de los primeros 10 meses del año presente (enero de 2024 a octubre) arrojo un saldo negativo acumulado de US$ 175 millones para Argentina.

Esto se puede explicar por el proceso de apreciación del peso argentino en conjunto con la depreciación del peso brasilero a lo largo del año 2024, en consecuencia de la inestabilidad política y económica del país luso parlante. 

Ergo, nuestros productos se hacen más caros y los de Brasil se hacen más baratos. Aumentan las importaciones, bajan las exportaciones. Todo ello significa un riesgo importante para la balanza de pagos dado que como dijimos, Brasil es el principal socio comercial de la Argentina. 



La problemática aumenta cuando tomamos conciencia que dichos números no contemplan la extraordinaria depreciación del real en noviembre como consecuencia del triunfo  Trump. 

En números, el real acumula una devaluación del 25% en el año 2024. Esto, además de significar un riesgo para la balanza de pagos y la acumulación de reservas (dado que el déficit comercial con Brasil aumenta), también es una traba para la recuperación de la economía, dado que las empresas argentinas que exportan a Brasil van a tener problemas para colocar su producción debido al encarecimiento de la misma y la caída del poder de compra del mercado brasilero. 

Elecciones

En el año 2025 se celebran elecciones legislativas en Argentina y con una economía tan volátil a los eventos políticos, resulta fundamental para el oficialismo obtener un resultado positivo si quiere continuar con su plan económico.



Para empezar, el oficialismo tiene minoría en ambas cámaras: A lo largo del año se las ingenió para aprobar leyes y vetar otras por los mecanismos de la negociación parlamentaria, pero resulta fundamental un triunfo significativo en las elecciones si quiere pasar reformas sin las excesivas dificultades que ha enfrentado hasta ahora. 

Un resultado positivo de la oposición agitaría los fantasmas de la inestabilidad política y llenaría de nervios a los mercados financieros. 

Lo que se traduciría en un aumento del riesgo país, una corrida sobre los dólares paralelos y con ello, un repunte de la inflación. 



Por otro lado, un triunfo oficialista generaría los resultados opuestos. El gobierno se vería consolidado políticamente y el riesgo país tendería a bajar, lo cual podría facilitar el reingreso a los mercados internacionales de capital. 

El agro y las commodities

Como último riesgo, consideramos necesario volver al agro, que es el principal productor de divisas de la economía nacional. 

Su delicada situación se debe en gran parte a la bajada del precio de las commodities agrícolas, que se encuentran en mínimos históricos como es el caso de la soja. Otra parte juega el tipo de cambio bajo, que hace menos rentable la exportación de productos. 



Este conjunto de factores lleva la reducción de los márgenes de ganancias de las empresas agropecuarias y origina dificultades financieras en las compañías del sector. 

Tanto es así que el día 27 de noviembre, Agrofina y Los Grobo Agropecuaria S.A, empresas importes del rubro agropecuario, declararon el default de sus pagares bursátiles como consecuencia de problemas de liquidez. 

El enfriamiento de la economía china permite divisar que el precio de los productos agrarios seguirá bajo para el año 2025. Por lo tanto, bajar las retenciones es fundamental para que el sector recupere oxigeno el próximo año.



RECUPERACION ECONOMICA PERO CON ALGUNOS RIESGOS

En conclusión, la economía argentina presenta un escenario prometedor para el año 2025. El consenso de analistas indica que la economía crecerá 5% y que la inflación se encontrara por debajo del 40%, números que nos dan un pronóstico optimista para el próximo año. 

El aumento del crédito, el atractivo del sector de hidrocarburos, la baja de impuestos y la liberalización del mercado cambiario van a jugar un papel importante en dicho crecimiento. 



Sin embargo, hay riesgos, y es necesario tenerlos presentes para que el gobierno lleve adelante las medidas más adecuadas en pos de evitar su daño.

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