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Las provincias y la torta

Pierden participación.

18-04-2012
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esde hace veinte años las provincias pierden ingresos derivados de la recaudación nacional. Esto es consecuencia de las necesidades cada vez mayores del Tesoro para financiar su gasto. En sucesivas reformas las provincias fueron obteniendo un porcentaje cada vez menor de los ingresos tributarios. Un informe de Economía & Regiones hace un cálculo. Computando la totalidad de los recursos tributarios netos de seguridad social se ve que la participación efectiva de las provincias se redujo de 46% a 34% durante los últimos 20 años, a razón de 0,6 puntos porcentuales anuales.

“Producto de las reformas inducidas por el Gobierno Nacional, las provincias dejaron de percibir 12 puntos porcentuales de la masa de recursos tributarios nacionales, los cuales han pasado a ser, en gran medida, destinados a la ANSeS. Si se incluyen los fondos de la seguridad social, los coeficientes son del 26% y 74% para las provincias y la Nación, respectivamente”. Está claro que las modificaciones introducidas durante los noventa dieron inicio a la concentración de los recursos hacia la Administración Central.

Pero una nueva ola de reformas llevadas adelante luego del colapso de la convertibilidad, terminó por desequilibrar aún más la distribución de recursos entre niveles de gobierno. En esa lista se puede señalar la creación de tres impuestos: los débitos y créditos bancarios, la reimplementación de los derechos a las exportaciones y la estatización del régimen privado de previsión social. Hay que considerar que todos ellos fueron implementados en momento de crisis. El impuesto al cheque lo puso Domingo Cavallo cuando intentaba salvar la convertibilidad. Las retenciones, cuando Jorge Remes Lenicov había devaluado. Y la 'nacionalización' de los impuestos sobre el mercado laboral surgió como consecuencia de la reforma que hizo el Gobierno tras la caída de Lehman Brothers.

Los primeros dos gravámenes son coparticipados marginalmente, en tanto que los impuestos sobre el mercado laboral son destinados en su totalidad a la ANSeS. En 2001 aportaron en forma conjunta $ 3.000 millones, equivalentes al 7% de la recaudación y a 1,1% del PIB corriente, en tanto que los datos de 2011 arrojaron un aporte global de $ 116.900 millones, triplicando su aporte porcentual a la recaudación (21%) y sextuplicando su relevancia en términos de producto bruto (6%).

“En lo que respecta a 2012 ?pone el trabajo de E&R?, prevemos que por los tres conceptos ingresarán $ 147.500 millones, de los cuales sólo serían coparticipados $ 16.000 millones (11% del total), quedando un residuo neto de $ 131.600 millones a favor del Tesoro Nacional y de la ANSeS”. Esta dinámica también pueda ser vista de otra manera: teniendo en cuenta que el resto de los recursos coparticipados en 2012 ascenderían a $ 166.000 millones, se concluye que los impuestos creados en la última década permiten al Gobierno Central financiar más del 80% de las transferencias automáticas anuales a provincias.

(De la edición impresa)

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