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“La alianza público-privada es la llave del éxito de los ODS”

20 diciembre de 2016

Entrevista a Tamar Hahn, Directora del Centro de Información de las Naciones Unidas para Argentina y Uruguay

La argentina-israelí Tamar Hahn, directora del Centro de Información de la ONU para Argentina y Uruguay, es una de las voces más autorizadas para dar cuenta del impacto y avance de los 17 Objetivos de Desarrollo sostenible (ODS) en su primer aniversario. La ejecutiva destaca, además, la importancia especial que estas metas tienen para las empresas, en el primer tramo de una agenda que mira al 2030.

¿Cómo evalúan el primer año de los ODS?

Este fue un buen primer año para los ODS. Se pudo dar a conocer la nueva agenda, se logró una amplia aceptación y, de a poco, todos los sectores de la sociedad, incluso el sector privado, lo fue incorporando a su ADN. Fue un primer paso para que se imponga la nueva hoja de ruta. Obviamente, hace falta hacerla conocer aún más y empezar a pensar mejor cómo se hace y cuál es la fórmula.

¿Qué se viene ahora?

Ahora estamos un poco en el proceso de bajarlos a tierra. Este año, en julio, en Nueva York, en las Naciones Unidas, se establecieron las metas concretas y los indicadores para que todos midamos lo mismo. Y esto va a tener injerencia el año que viene. Por otro lado, hace unas semanas en la Cancillería argentina tuvimos un evento de dos días en el cual se reunió todo el gabinete para exponer cómo estaban adaptando esta agenda global a la realidad argentina y cómo la iban a llevar a cabo. En términos del sector privado, la realidad es que muchas empresas ya están viendo cómo alinear sus planes de sustentabilidad a este nuevo menú de 17 objetivos.

Un reciente estudio de Tres Mandamientos y Rigou Consultores muestra una alta penetración de los ODS en la agenda de las empresas locales. ¿Por qué te parece que han tenido tan buena aceptación?

La sustentabilidad no es un tema nuevo. Está instalado y tiene aceptación casi universal en el mundo de los negocios. Creo que la anterior presencia de la agenda global de los ODM (Objetivos del Milenio) permitió una concienticiación que abrió camino para que sean aceptados. También ayudó el Pacto Global que en Argentina tiene uno de los capítulos más fuertes de América Latina.

Usted mencionó que es momento de ver cómo se hace. ¿Cuál es el consejo para las empresas?

Hay que partir desde lo que ya se está haciendo. No se trata de reinventar la rueda. Se trata de adaptar lo que ya se está haciendo en términos de sustentabilidad bajo este nuevo marco de la agenda 2030 y darle el mayor impacto posible. Y esto se hace llevándolo a escala. Para llevarlo a escala hay trabajar sí o sí en conjunción con el sector publico.

¿Qué aporta el trabajo con el sector público?

La alianza público-privada es la llave del éxito. Uno no puede hacerlo sin el otro y creo que ahí se puede lograr la articulación adecuada para cumplirlos. Tenemos que estar todos. No hay un sector más importante que otro. El sector privado es uno de los protagonistas del los ODS pero no es el único porque debe trabajar con un sector público pujante y una sociedad civil que avale y empuje desde abajo para que esto se suceda.

¿Qué ODS cree que priorizarán las empresas?

Es probable que cada empresa priorice aquellos objetivos que considere más relevantes para sus posibilidades y negocios. No hay duda de que los referidos al trabajo decente o al la energía asequible o a la industria e innovación son los más obvios. Pero, de todas maneras, hay que tener en cuenta una idea central: estos 17 ODS no son un conjunto de objetivos independientes. Son todos uno. Son relevantes a todos los sectores y están interrelacionados y contribuyen unos con otros, más allá de la priorización que se les pueda dar. La reducción de desigualdades tiene que ver con el fin de la pobreza y es muy difícil que haya trabajo decente si sigue habiendo una pobreza enorme.

¿Cree que las empresas están preparadas para avanzar?

Creo que tienen el compromiso, aunque la situación es más dispar en términos de impacto. Hay empresas que están muy avanzadas y hay otras que no han logrado que las políticas de sustentabilidad atraviesen todo el negocio. Estos son los casos en los que la sustentabilidad es manejada desde el departamento de recursos humanos o cuando se llama sustentabilidad a esfuerzos o acciones sociales o comunitarios aisladas. La idea también es que entiendan que ser sostenible es la mejor manera de hacer negocios. Ser sostenible es el precepto de un negocio exitoso y debe atravesar todo el proceso.

¿Qué es lo que todavía falta?

Lo que a varias empresas les falta es integrar la mirada sustentable en toda la estrategia de negocios. No debe ser un agregado o una política que se hace desde un pequeño sector o que le gusta mucho al dueño de la empresa pero que no baja a lo largo y a lo ancho de la compañía. Es muy importante que sea tenido en cuenta para el armado de toda la empresa.

¿Cree que la presión de una nueva generación de consumidores que exige sustentabilidad puede ser importante?

Es interesante pensar que muchos de estos jóvenes consumidores entienden, hicieron propia y exigen la sustentabilidad. Y que, además, se dan cuenta fácilmente cuando una empresa está tratando de “vender” un producto o una idea bajo la rúbrica de que es verde o sustentable, cuando en realidad no lo es. Esto genera muchísimo rechazo. Algunas empresas deben estar muy atentas a que la sustentabilidad no es sólo una estrategia de marketing.

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