Impuestos

Informe confirma lo peor: cada vez hay más tasas y aumenta la presión fiscal sobre las empresas

La UIA develó un incremento en los tributos municipales, que no sólo afectan directamente en los precios y sino que son difíciles de discutir ante la Justicia.

El informe elaborado por la UIA se centra en las tasas municipales
El informe elaborado por la UIA se centra en las tasas municipales
Gonzalo Chicote 2 septiembre de 2025

El reclamo sobre los impuestos no es nuevo. Hace años que ocupan un lugar destacado en la agenda de los contribuyentes, sin importar su tamaño, el rubro o el lugar de la Argentina en el que se desarrolle la actividad.

Está claro que el sistema tributario argentino está colapsado. Se alcanza a casi todas las manifestaciones de capacidad contributiva (ingresos, consumos, ahorro) y, en algunos casos, hasta en más de una oportunidad.

Lo que no parece tan visible es quién es el responsable. Es que la carga fiscal es el resultado de tributos que son impulsados por los tres niveles de gobierno (es decir, nacional, provincial y municipal). 



Por eso cobra importancia el informe elaborado por la Unión Industrial Argentina (UIA) que centra su atención en uno de los focos que más ha crecido en cantidad y en cuantía en los últimos años: las tasas municipales.

Qué dice el informe

El relevamiento realizado por el Departamento de Política Tributaria de la UIA arrojó un dato preocupante: las 67 empresas encuestadas pagan en promedio 7,4 tasas municipales. Además, se detectaron 1,4 tasas por municipio.

Fuente: CEU-UIA en base a relevamiento propio
Fuente: CEU-UIA en base a relevamiento propio



El principal componente de la recaudación municipal está en manos de la Tasa de Seguridad e Higiene (30%), seguido por la de Abasto (23%) y la Habilitación de actividad económica (17%).

Fuente: CEU-UIA en base a relevamiento propio
Fuente: CEU-UIA en base a relevamiento propio

Esto no es un dato menor, ya que las miradas están puestas en su validez. En efecto, el relevamiento manifestó tres problemas asociados con las tasas que persisten a lo largo de los años: la ausencia de servicio, la falta de proporcionalidad y la doble imposición.



Fuente: CEU-UIA en base a relevamiento propio
Fuente: CEU-UIA en base a relevamiento propio

Por último, el informe citó al trabajo realizado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) que destaca que, pese a las manifiestas irregularidades encontradas, hay cada vez más tasas.

En efecto, tal como destaca el trabajo, en tan solo un año se crearon 6 tributos nuevos a nivel municipal (pasaron de 78 a 84 entre 2023 y 2024), considerando todo el país y todas las actividades económicas. 



Diego Fraga, socio de Expansion Business, manifestó a El Economista que la encuesta realizada por la UIA confirmó algo que ven en la práctica todos los días quienes trabajan en temas tributarios. 

"El mapa de tasas municipales en la Argentina se ha convertido en un verdadero 'impuesto paralelo', sin reglas claras, plagado de superposiciones y con serios problemas de legalidad", aseguró.

Los problemas saltan a la vista

Para el profesor de la maestría en Derecho Tributario de la Universidad Austral, el relevamiento de la central industrial dejó al descubierto los grandes problemas que tienen estos gravámenes.



"Tasas como la TISH (Inspección de Seguridad e Higiene) y la THAE (Habilitación de Actividades Económicas) recaen sobre las mismas bases imponibles, con liquidaciones atadas a la facturación, lo que las aleja de su naturaleza jurídica", explicó. 

Y añadió que "la consecuencia es un tributo disfrazado de tasa, que se convierte en un verdadero impuesto encubierto, en abierta contradicción con la doctrina de la Corte Suprema".

Otro dato que surge es el de la falta de proporcionalidad. Al respecto, Fraga manifestó que "el costo de las supuestas prestaciones municipales (higiene, seguridad, habilitaciones) está a años luz de lo que se cobra".



En la misma línea se encuentra, Francisco Peris, Legal Director en Andersen Argentina, quién aseguró a El Economista que "el inconveniente, generalmente, es que ese servicio público no se presta".

El especialista recordó que la tasa de seguridad e higiene responde a un control que debería realizar el municipio para verificar que estén dadas las condiciones para realizar una actividad. Sin embargo, a veces la situación llega a límites inimaginables.

"Llegamos incluso a algunos casos donde ni siquiera está organizado el servicio, ni siquiera existe una oficina que preste ese servicio", explicó Peris, y añadió: "Lo cobran y no existe ni siquiera la oficina que va a prestar ese servicio".



Por qué hay cada vez más

A la hora de encontrar respuestas a esta proliferación de tributos, los especialistas encuentran diversos aspectos que van desde las potestades constitucionales de los municipios a la respuesta de la Justicia.

Para Peris, "el principal inconveniente por el cual se da esta proliferación de tasas está dado por el esquema de reparto de las potestades tributarias". Al tener que afrontar tantos gastos, recurren a su única fuente de ingresos, que son las tasas.

No obstante, explicó que la doctrina y la Corte Suprema afirmaron que estos tributos se deben corresponder siempre con un servicio público que tiene que ser concreto, efectivo e individualizado en un sujeto que paga. Algo que parece no hacer mella en los legisladores.



¿Por qué, entonces, pese a ser tan visibles estas "fallas" hay cada vez más tasas? Los especialistas consultados por El Economista confirman que la otra respuesta se encuentra en la Justicia.

Fraga sostuvo que "los tribunales rara vez actúan con la celeridad que exigiría un atropello de este calibre y muchas veces prefieren evitar el enfrentamiento con el poder político y, en no pocos casos, terminan siendo cómplices por acción u omisión". 

"La falta de decisiones firmes y oportunas no sólo convalida este festival de tasas, sino que erosiona la seguridad jurídica y desalienta la inversión", añadió el socio de Expansion Business.



Y concluyó: "Si no se corrige, seguirá alimentando la conflictividad judicial, los reclamos de inconstitucionalidad y, sobre todo, la pérdida de competitividad para el sector productivo argentino".

Peris sumó otros dos factores que pesan a la hora de discutir en los tribunales: la aplicación de las sentencias a cada caso concreto y la obligación de tener que abonar el gravamen en cuestión antes de recurrir a la Justicia.

"Cada vez que una compañía quiere reclamar por esto, superada la instancia administrativa (que implica discutir ante el Municipio la validez de la tasa), tiene que actuar judicialmente y la Justicia va a resolver en este caso concreto", señaló.



Y aclaró que existe, además, un requisito que debe cumplir quien quiera litigar: "El interesado, en la mayoría de los casos, tiene que pagar para poder acceder a la discusión judicial".

"El contribuyente muchas veces prefiere acudir al municipio y solucionar el tema con algún esquema de plan de facilidades de pago, antes que tener que ir y pagar el total que se le está reclamando para poder discutir", sentenció.



En definitiva, el informe deja al descubierto la necesidad imperiosa de realizar una discusión del sistema tributario argentino desde sus raíces, sin obviar ninguno de los componentes de la pesada carga impositiva.

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