“Es evidente que la política monetaria funciona”

El número 1 del BCRA pronunció un interesante discurso ayer en el IAEF

07-06-2017
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Lo que no se puede permitir el presidente del BCRA, Federico Sturzenegger, es mostrar atisbos de duda en su discurso. Eso está claro. Ayer pronunció un discurso durante el 34 Congreso Anual del IAEF y dijo que la historia de un año y medio de su política antiinflacionaria demuestra dos cosas: que la política monetaria del régimen de metas de inflación funciona y que en todo caso las fallas se deben a errores de dosificación y que las demás explicaciones de los aumentos de precios demuestran estar equivocados.

 

Militante hawkish

Sturzenegger detalló: “Es evidente que la política monetaria funciona, y constituye el remedio indispensable para curar el mal de la inflación. La cuestión fundamental y más problemática está, entonces, en determinar apropiadamente las dosis a aplicar, siempre evaluando la misma en función de la dinámica futura de las variables involucradas. Por otra parte, también vemos que otros de los factores que en ocasiones se presentan como causantes de la inflación no parecieran poder explicar la evolución observada en los precios”.

El presidente de la autoridad monetaria se refiere a las teorías que explican a la inflación por el tipo de cambio y su influencia en los costos (las tarifas también aplicarían), a la inercia propia de la dinámica espiralada que se genera en la batalla salarios-capital y a la estructura de los mercados que permitiría cartelizaciones y remarcar precios.

Sturzenegger, que anunció que seguirá con la dureza contractiva, atacó: “El comportamiento del tipo de cambio durante el período no se correlacionó en lo absoluto con el del resto de los precios de la economía, la tan mentada inercia inflacionaria no se evidenció cuando presenciamos la abrupta desaceleración de la inflación de la segunda parte del año pasado; y las estructuras de mercado, esto es las características de la cadena comercial, no cambiaron en nada entre el primer y segundo semestres del 2016. Lo único que cambió fue la dureza de la política monetaria”.

Quedará abierta la discusión. Seguramente los más heterodoxos no tardarán en salir a responderle: la depreciación del primer semestre de 2016 parece haber influido tan fuerte en la inflación del período como el tarifazo en la más reciente. Y la inercia parece haberle un puesto un piso que en los hechos el BCRA aún no logró perforar, con un año y medio cursado: la interanual del 25% que dejó el Gobierno anterior.

Autocrítica

Además Sturzenegger repitió la autocrítica, con el diario del lunes, por haber bajado demasiado la tasa en el momento de relajamiento de noviembre-diciembre-enero, cuando la política monetaria aflojó de la mano de los IPC más amigables. Aunque reivindicó el endurecimiento que permitió absorbes en el paso siguiente, por la vía de las Lebac y los pases.

Allí el horizonte

Aunque insistió en la necesidad de cumplir la meta de 12-17% para este año, destacó que los analistas consultados por el REM esperan que se llegue a ingresar en esa franja recién a mediados del año que viene. Y se enfocó en las metas del 2018, que autoexigen una inflación de 8-12%.

“Es probable que en julio orillemos el 22% y tendríamos cinco meses para recorrer el camino hacia el 17%, que los participantes del REM asumen que conseguiremos para mayo o junio del año que viene. Es preciso que nos encontremos en niveles mensuales de inflación compatibles con la meta del año venidero”, dijo.

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