El Indec informó que la tasa de desempleo fue de 7,6% en el segundo trimestre de 2025, sin variaciones respecto a un año atrás. A simple vista, el dato muestra estabilidad. Pero detrás de esa aparente calma, tanto desde la CTA Autónoma como desde la consultora LCG advierten un deterioro sostenido en la calidad del empleo.
Menos asalariados formales, más cuentapropistas e informales
Según el investigador Luis Campos, la tasa de informalidad saltó de 41,6% a 43,2% en un año, lo que equivale a 226.000 nuevos trabajadores informales en los aglomerados relevados por la EPH.
En paralelo, los asalariados registrados cayeron de 21% a 20% del total, mientras que los no registrados subieron de 18,6% a 19,2%.
La categoría que más creció fue el cuentapropismo informal —aquellos que ni siquiera pueden inscribirse en el monotributo—. En un año pasaron de representar el 13,8% al 14,7% de los ocupados, consolidándose como el segmento más dinámico del mercado laboral, aunque también el más vulnerable.
Menos empleo y más salida del mercado laboral
Para LCG, la tasa de ocupación se redujo 0,3 puntos interanual hasta el 44,5%, lo que implica que 141.000 personas perdieron su empleo en un año.
Ese retroceso no se tradujo en mayor desempleo porque una cantidad similar de trabajadores directamente abandonó la búsqueda laboral: la tasa de actividad cayó 0,4 puntos. La consultora interpreta este fenómeno como un posible efecto de la recuperación parcial de ingresos en algunos hogares, que llevó a suspender búsquedas.
Presión creciente sobre el mercado laboral
La ocupación demandante (personas que, pese a tener trabajo, buscan otro) pasó de 16% a 17,1% interanual, según Campos. Sumada al desempleo, la presión sobre el mercado laboral subió de 29,7% a 30,5%.
En algunos aglomerados las cifras son alarmantes: en Córdoba el 38,2% de los trabajadores busca empleo, en Tucumán el 33,3% y en Santa Rosa el 30,4%.
El mapa regional: GBA lidera la crisis
El Gran Buenos Aires concentra más de la mitad de los desocupados del país (56%) y su tasa de desempleo llegó a 9,8%, 2,2 puntos por encima del promedio nacional. Otros núcleos urbanos con cifras de dos dígitos son Resistencia (10,3%) y San Nicolás - Villa Constitución (9,3%).
Más horas trabajadas, más precariedad
LCG también destaca que el 27,2% de los ocupados trabaja más de 45 horas semanales, un aumento de 0,9 puntos en un año. Para la consultora, este dato refleja un ajuste en las condiciones laborales que ya no solo se manifiesta en salarios más bajos, sino también en la exigencia de más horas de trabajo.
Lo que viene: más ajuste en el horizonte
Tanto la CTA como LCG coinciden en que el deterioro laboral podría profundizarse en el tercer trimestre. Campos advierte que "lo peor, en materia laboral, está por venir".
LCG, por su parte, sostiene que el ajuste, que hasta ahora se explicaba por calidad y precio, ya empezó a trasladarse también a las cantidades, con una marcada caída de la ocupación. "Para adelante el panorama no luce auspicioso considerando el crecimiento, que venía siendo muy dispar entre sectores, con claros ganadores y perdedores, se frenó en tercer trimestre", ratifican.