El sueño de viajar al Mundial 2026 en Estados Unidos entusiasma a miles de argentinos, pero el principal obstáculo es el costo. Según un informe de Focus Market y Naranja X, un hincha que quiera asistir a tres partidos de la fase de grupos deberá desembolsar alrededor de US$ 7.850, lo que equivale a unos $11.147.000 al tipo de cambio oficial. La cifra pone en evidencia el fuerte esfuerzo económico que implica vivir la experiencia mundialista.
El desglose del gasto incluye US$ 840 en entradas, cerca de US$ 4.100 por 10 noches de alojamiento, US$ 1.610 en comida y gastos diarios y entre US$ 1.300 y US$ 1.450 en vuelos internos y traslados. A eso hay que sumarle el pasaje internacional, que puede variar según la fecha y la demanda, y que suele ser uno de los componentes más caros del viaje.
En términos de ingresos, el informe revela una fuerte desigualdad entre países. Mientras que un europeo necesita pocos meses de sueldo, un argentino promedio debe destinar unos 10 salarios netos completos para cubrir el viaje. La comparación es aún más marcada: en Austria se requieren apenas 2,8 salarios, mientras que en países como Argelia el esfuerzo puede equivaler a más de dos años de ingresos.

Además, el costo podría escalar considerablemente si la Selección avanza en el torneo. La FIFA ya anticipó que las entradas para la final pueden alcanzar los US$ 10.990, consolidando a esta edición como la más cara de la historia. Desde 1994, el precio promedio de los tickets aumentó un 1.258% en dólares, con valores actuales que rondan los US$ 3.395 y que en reventa podrían duplicarse o incluso triplicarse.
Pese a este escenario, hay factores que podrían impulsar la presencia argentina: un tipo de cambio más favorable que en Qatar 2022, mejor conectividad aérea, cercanía cultural y la expectativa de que sea el último Mundial de Lionel Messi. Aun así, el informe advierte que el torneo refuerza una tendencia: el fútbol global se vuelve cada vez más exclusivo, con acceso cada vez más limitado para los hinchas de ingresos medios.


