El Gobierno festeja: dólar planchado, menos inflación y Cristina Kirchner candidata

Tras el dato del Indec de ayer, un dólar bajó de $16 nuevamente y con Cristina muy cerca de lanzar su candidatura, volvieron las sonrisas a la Casa Rosada

09-06-2017
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Por Leandro Gabin

Todo parece indicar que nada alterará los ánimos en el mercado cambiario. Ni siquiera el escenario político que comienza a tomar temperatura con la potencial candidatura de Cristina Kirchner. La paridad peso-dólar, un termómetro inigualable en Argentina, está planchada y el peso recuperó gran parte de lo perdido por la crisis de Brasil. El billete en torno a los $ 15,90, como se lo vio en el mercado mayorista ayer, avisa que la oferta es mucho más que la demanda y por eso el tipo de cambio pegó la vuelta.

“Si no aparece el Banco Central, me parece que se vuelve a niveles más bajos”, arriesgaban desde la mesa de dinero de un banco local. Lo cierto es que el dólar no amplificará el ruido político que va a empezar a sentirse a partir de las próximas semanas. En el desfile de candidatos está, quizás, la que más intranquilidad le llevaría al mercado: la exPresidenta.

Pero tampoco su retórica podría sacudir al dólar (a diferencia de los bonos y las acciones que sí se verían afectadas). “Podrá haber más dolarización de carteras en los próximos meses, algo que igualmente va a pasar y es un clásico de las épocas electorales, pero de ninguna manera afectará al movimiento del billete. Sobran muchos dólares y esa abundancia se mantendrá todo el año”, agregaban desde la misma entidad bancaria.

Yendo a los números se ve que los inversores no tienen ningún temor a una disparada del dólar. En el Rofex, por ejemplo, el contrato para agosto cotiza a $16,70 mientras que el mismo para octubre (fecha de las elecciones) está en $ 17,22. El año terminaría con un dólar cincuenta centavos más arriba que el precio de octubre. “La lectura es que a pesar de las turbulencias que puedan llegar de afuera no se ven elementos que permitan cambiar los fundamentos para el precio del dólar: se espera una buena cosecha, más ingreso de deuda y más inversiones financieras que prometen mantener al dólar planchado”, reseña Mills Capital Group.

IPC bajo

El mayor nubarrón del Gobierno era la inflación. El dato que publicó el Indec, mostrando un IPC de 1,3% para mayo (el mismo aumento de enero), fue un espaldarazo para el BCRA. “Es evidente que la política monetaria funciona, y constituye el remedio indispensable para curar el mal de la inflación. La cuestión fundamental y más problemática es, entonces en determinar apropiadamente las dosis a aplicar, siempre evaluando la misma en función de la dinámica futura de las variables involucradas”, había dicho Federico Sturzenegger apenas días atrás en el 34º Congreso Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) donde vaticinaba que la inflación ya había empezado a ingresar en el sendero deseado. El dato positivo es que el rubro alimentos, que venía siendo de los que más crecía, lo hizo tan solo 1,2% el mes pasado.

¿Alcanza con esto? Gabriel Caamaño, de la consultora Ledesma, afirma que si bien fue positivo el dato del Indec, aún queda lejos la meta que se impuso el BCRA para todo el año. De hecho, la inflación acumulada debería ser de 5,9% en los próximos siete meses para cumplir con ese objetivo. O, dicho de otra manera, una inflación de 0,84% promedio mensual de acá a fin de año.

Sin cambios

Por lo pronto, en Reconquista 266 festejan el dato de mayo pero todavía no empezarían a bajar las tasas. La próxima cita para la mesa chica de la entidad que decide el rumbo de las tasas es el martes 13. Ese día habrá reunión de Política Monetaria y se espera que mantengan la tasa de pases en 26,25%. No por alguna superstición con la fecha, pero en el BCRA mantendrán el wait-and-see. No se jugará Federico Sturzenegger a quedar en offside. Quiere reducir las tasas sólo si puede pisar sobre tierra firme. Sabe que a fin del año pasado se relajó de más, y eso le costó una tasa de inflación más elevada en los primeros meses del año a excepción de enero. Por lo pronto, en la entidad esperan que los precios se reduzcan a valores de 21%-22% para julio, alcanzando así los números de inflación más bajos desde 2009.

“Nos mantendremos firmes con nuestra tasa de política monetaria hasta que las inflaciones mensuales consoliden una clara senda descendente, proceso que vemos que comenzó a materializarse en el mes de mayo”, remarcó recientemente Sturzenegger, presagiando el dato del Indec. “Este BCRA seguirá buscando garantizar una tasa de interés real positiva, de modo tal de lograr que la inflación se vaya encuadrando dentro de las metas pautadas por la institución”, agregó.

En cancha

Así, en Casa Rosada no sólo tienen para festejar que de cara a las elecciones llegarán con un dólar planchado y una inflación en descenso, sino que muy probablemente Cristina Kirchner sea candidata. Que finalmente CFK juegue en la contienda política le asegura a Cambiemos poder mantener la polarización que le sirvió para treparse al poder. Si la ex presidente confirma a los intendentes que ya avisaron que hay Cristina candidata, evitará el surgimiento de un nuevo líder en el partido justicialista, demorará la renovación política y terminará asociando al PJ con la imagen de una persona que tiene muy alta imagen negativa. Réditos para el oficialismo. Los números que trascienden indican que Florencio Randazzo no mide (sólo el 10% de intención de voto en la provincia) mientras que Fernández de Kirchner alcanzaría el 25%.

El consultor político y asesor de Mauricio Macri, Jaime Durán Barba, dice que el Gobierno está “insólitamente muy bien evaluado, ya que no era de esperarse que esté tan bien” y destacó que “los números de aprobación de (Mauricio) Macri son los mejores en toda América” y que “no hay nadie que se le acerque”.

“El Gobierno tiene un equipo con mucha fuerza y con muy buena imagen. No tiene por qué tener miedo. Hay una mayoría que apoyará a las listas de Macri”, lanzó. Pero no se juega a decir cómo cambia el mapa si CFK finalmente se postula. Todo Cambiemos tiene plan A, B y C, dependiendo de quienes se terminen anotando el 24 de junio. “A nosotros nos vendría bien que sea candidata a algo. Sería un recordatorio a la gente de esa clase política que no puede volver”, remarcan en Casa Rosada, confiados, en que -al fin- llegarán con viento a favor a octubre.

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