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¿El fin del desempleo en Argentina? El inesperado fenómeno que cambió las reglas de la crisis

En una columna para la revista Seúl, el economista y ex diputado Martín Tetaz analiza por qué, a diferencia de 2001, esta vez el mercado laboral no explotó. La clave: el "salvavidas" digital que reemplazó al currículum.

Javier Milei, como "rappitendero". Imagen hecha con IA
Javier Milei, como "rappitendero". Imagen hecha con IA EE
8 febrero de 2026

Históricamente, las crisis económicas en Argentina tenían un final previsible y doloroso: una fila interminable de personas con un currículum bajo el brazo y una tasa de desempleo por las nubes. 

  • Sin embargo, algo cambió en el ciclo 2024-2025. 

Según el economista Martín Tetaz, estamos ante un fenómeno inédito que él define como el "fin del desempleo" tal como lo conocíamos.

En su reciente artículo publicado en Seúl, titulado "El fin del desempleo", Tetaz admite un error de pronóstico y señala a las plataformas digitales (Uber, Rappi, PedidosYa, Cabify) como los verdaderos amortiguadores sociales de la era Milei.



Martín Tetaz
"Además de la flexibilidad horaria, las plataformas resuelven otro problema estructural, porque no piden estudios ni experiencia, de modo que es mucho más fácil calificar", dice Tetaz.

El error de cálculo: ¿Por qué no estalló el desempleo?

Tetaz confiesa que, a principios de 2024, predijo que la estabilización monetaria de Javier Milei traería una desocupación masiva. La lógica era que, sin emisión para financiar el consumo, la recesión sería inevitable.

Pero los datos cuentan otra historia:


  • 1995 (Crisis del Tequila): El 2,6% de la población perdió su trabajo.
  • 2001: La tasa de empleo se desplomó 3,8 puntos.
  • 2024-2025: El nivel de empleo se mantuvo similar a 2023.

¿Cómo es posible? El economista explica que, aunque se perdió un 2% de empleo asalariado privado, el sector cuentapropista creció 7,2% y el informal, 4,2%. La gente no se quedó en su casa esperando un llamado: se bajó una app.

Adiós al CV, hola a la App

"Hoy un desempleado no necesita mandar un currículum, pasar entrevistas o tests preocupacionales", afirma Tetaz. La barrera de entrada al mundo laboral se rompió. Las plataformas funcionan como los mini jobs alemanes: empleos flexibles que permiten generar ingresos inmediatos mientras se busca "algo mejor".

  • "Las plataformas son nuestros mini jobs", sentencia el ex diputado, destacando que el 64% de los repartidores trabajan menos de 20 horas semanales.

Los 4 tipos de desempleo y el "Efecto Tinder"

Tetaz desglosa los problemas del mercado laboral en cuatro categorías, pero destaca especialmente cómo la tecnología transformó dos de ellas:



Estructural: Personas que no encajan en lo que pide el mercado. Las apps resuelven esto al no pedir experiencia previa ni estudios complejos.

Friccional: El tiempo que pasás "soltero" laboralmente. Aquí, Tetaz compara a LinkedIn o Zonajobs con Tinder: conectan gente rápido. "Si no estuvieran las plataformas, habrían ido todos al paro", asegura.

¿Es este el trabajo ideal?

El economista no es ingenuo. Reconoce que la facturación de los repartidores ha caído debido a la enorme cantidad de gente que ingresó al sistema (se sumaron 50.000 trabajadores solo en reparto en dos años, y muchísimos más en transporte).



Sin embargo, cierra con una frase provocadora de la economista Joan Robinson para explicar por qué, en plena crisis, la "uberización" es un mal menor: "Es terrible ser un trabajador explotado, pero lo único peor es ser incapaz de encontrar a alguien que te explote".

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