"Dólar Ravier": el mercado estima que recién en mayo del 2027 el tipo de cambio llegaría a $1.800
El blooper de Adrián Ravier, el vocero que llegó a reemplazar al tristemente célebre Manuel Adorni, sobre el dólar generó revuelo entre los libertarios pero no en el mercado financiero.
Los dichos del economista, a quien le está costando adaptarse a la vocería (había dicho que la gente se tiene que abrigar para no pagar tan caro el gas), no movieron amperímetro del mercado del dólar futuro, donde los inversores se cubren en caso de creer que habrá una devaluación.
Ravier habló de un tipo de cambio de entre $1.700 y $1.800 en los próximos meses. Pero ese valor recién podría llegar en febrero de 2027 ($1.700) y en mayo de 2027 ($1.800), según los datos de cierre del mercado de futuros. Nada se movió en esa plaza por los dichos del vocero: el contrato a finales de 2026 (diciembre) quedó sin cambios en $1.640. O sea, el mercado no le cree al blooper de Ravier.
Lo cierto es que, más allá del traspié del funcionario, nadie ve que el tipo de cambio tenga en el mediano plazo una suba de más del 20%, como sería si se cumpliera el vaticinio de Ravier.
El dólar minorista cerró el viernes en $1.520, una suba de $10 y el Contado con Liquidación (CCL) tocó los $1.600.
En el medio, el BCRA compró US$ 345 millones y acumula más de US$ 13.000 millones.
Los economistas y consultoras que participan del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central proyectan una suba del tipo de cambio de cara a fin de año, luego de un primer semestre de fuerte estabilidad y hasta apreciación real del peso.
Según el último informe, correspondiente a junio, los analistas ven el tipo de cambio oficial mayorista en $1.658 para diciembre, 13,45% por encima de su nivel de fines de ese mes.
De confirmarse esa proyección, el dólar habría subido alrededor del 14% en todo 2026, muy por debajo de la inflación que el propio REM proyecta en 30,5% para el año. Esto implica que los especialistas esperan un nuevo atraso cambiario en términos reales, en un contexto en el que el peso ya se fortaleció de manera significativa durante los primeros meses del año.
En ese sentido, Sebastián Menescaldi, economista de EcoGo, sostuvo que el segundo semestre llega con condiciones muy distintas a las que mantuvieron calmo al tipo de cambio en la primera mitad de 2026.
El economista recordó que el peso se apreció en términos reales casi 12% entre puntas durante los primeros seis meses del año, con un salto de más del 14% frente al dólar estadounidense y del 12% respecto del real, un movimiento que, según explicó, se dio en un contexto financiero favorable para la Argentina, con un dólar global débil que benefició a las monedas emergentes.
- Otras miradas en el mercado financiero local coinciden con el diagnóstico de una divisa más firme hacia adelante.
Los analistas preveían un dólar más demandado para el cierre de año, en línea con la expectativa de que el tipo de cambio empiece a correr más rápido que en la primera mitad de 2026, cuando se mantuvo relativamente planchado dentro del esquema de bandas cambiarias vigente.
En conjunto, el consenso de mercado dibuja un escenario en el que el dólar oficial acelerará su ritmo de suba en la segunda mitad del año respecto del primer semestre, aunque sin llegar a superar la inflación proyectada, lo que mantendría cierto grado de atraso cambiario hasta diciembre.
La pregunta que se hacen los analistas de cara a los próximos meses es si ese ritmo alcanzará para sostener la calma cambiaria observada hasta ahora, o si emergerán nuevas presiones sobre el tipo de cambio en un año marcado, además, por la proximidad del ciclo electoral.
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