Con matices, crece el desempleo en la región

Un informe de la CEPAL y la OIT advierte sobre los efectos en la coyuntura laboral de la contracción del PIB en América Latina y el Caribe.

16-05-2016
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El año pasado se produjo el primer aumento de la tasa de desempleo en América Latina desde la crisis del 2009 ?y el segundo desde el 2002?, que pasó de 6% en 2014 a 6,5% en 2015. Así lo asegura un informe sobre la coyuntura laboral de la región elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), presentado este mes, que atribuye el movimiento a la contracción del PIB regional. “Este incremento es resultado de la escasa generación de empleo asalariado, reflejo a su vez del reducido dinamismo de la actividad económica y de una mayor entrada en el mercado de trabajo de personas en búsqueda de empleo en comparación con los años anteriores”, señala.

Mapa heterogéneo

Para los organismos internacionales, después de un prolongado período de crecimiento económico relativamente elevado y una rápida recuperación del impacto de la crisis económica y financiera global de 2008 y 2009, desde 2011 el crecimiento regional comenzó a desacelerarse y en 2015 la economía se contrajo 0,5%. Esta relentización interrumpió la tendencia al aumento de la tasa de ocupación que se había iniciado en 2003 y que había persistido de forma continua, con la excepción de 2009, en un marco de tasas de crecimiento relativamente elevadas.

De todos modos, y más allá del balance general, el deterioro de los indicadores no es un fenómeno generalizado en la región. Según el estudio, en 2015 la tasa de desempleo solo subió en 7 de 19 países de América latina y el Caribe, mientras que bajó en 9 y se mantuvo prácticamente estable en otros 3.

El desempeño laboral heterogéneo refleja las diferencias en el desempeño económico en general. En los hechos, sólo se contrajeron las economías de 3 países de los 33 evaluados: Brasil, Dominica y Venezuela.

Entre los países con más peso en el promedio de las variables laborales, solo Brasil y Perú registraron un aumento de la tasa de desempleo, en ambos casos debido a una contracción de la tasa de ocupación mayor que la de la tasa de participación, mientras que ?por diferentes circunstancias? el desempleo cayó o se mantuvo estable en Argentina, Chile, Colombia, México y Venezuela, entre otros. Excluido Brasil de los cálculos, la tasa de desempleo urbano regional presentaría una caída del 6,6% en 2014 al 6,3% en 2015.

Calidad

Entre los alertas disparados por el informe aparece que, durante el 2015, gran parte de las ocupaciones disponibles para los nuevos ingresos en el mercado laboral no fueron de buena calidad. En este sentido, la creación de empleo asalariado se desaceleró de 3,1% en 2012 a 1,6% en 2013 y 0,8% en 2014 y, para la región en su conjunto, se estima que en 2015 se produjo un incremento del empleo asalariado de solo el 0,6%

Otro indicador en este sentido es la evolución del empleo registrado. En este campo, por primera vez desde 2009 se registró en algunos países como Brasil y Uruguay una caída absoluta del empleo registrado y, por lo tanto, un marcado empeoramiento de la calidad del empleo. En cambio, en ciertos países del norte de la región (Costa Rica, Guatemala, México y Nicaragua), el empleo registrado se expandió con tasas más altas que el año anterior.

Además, según las estimaciones, en 2015 se produjo un alza del 2,7% en el trabajo por cuenta propia (que en 2012 se expandió solo 1,4%, en 2013 2,0% y en 2014 2,2%).

En la observación de la evolución del empleo rama por rama, los organismos se encontraron con algunos aspectos “sorprendentes”. Según advirtieron, en un contexto de bajo crecimiento y teniendo en cuenta la experiencia histórica de la región era de esperarse, por ejemplo, un aumento relativamente fuerte del empleo en el sector agropecuario y en el comercio. “En particular, la agricultura familiar suele fungir ?sobre todo en países con una participación relativamente elevada del sector en el empleo en su conjunto? como empleador de última instancia, mientras que el comercio y ciertos servicios se caracterizan por sus bajas barreras de entrada, por lo que suelen expandirse significativamente en un contexto económico como el actual”, explicaron. Sin embargo, la investigación arrojó que el empleo agropecuario de los países contemplados cayó 0,5%, a lo que contribuyó especialmente su contracción en Brasil.

En muchos países ?entre ellos Brasil, Chile,Colombia, Ecuador, Jamaica y República Dominicana? el empleo en el sector del comercio (incluidos restaurantes y hoteles) aumentó su proporción el conjunto. Sin embargo, esta proporción cayó en otros países como Argentina.

El empleo en el sector manufacturero se expandió de manera “muy modesta”. La contracción en números absolutos en Brasil, Chile y Perú quedó compensada por su aumento en nuestro país (durante el primer semestre) y México.

El transporte, por su parte, mostró la mayor expansión de las diferentes ramas de actividad, con un crecimiento por encima del aumento del empleo total en la Argentina, entre otros países como Brasil y México. Finalmente, a nivel regional también los servicios (tanto los comunales, sociales y personales como los servicios financieros, de bienes raíces y a las empresas) se expandieron más que el conjunto del empleo.

Perspectivas

Para el equipo de investigación es esperable que durante el año en curso tenga lugar una nueva contracción del producto regional. Esto implica que “se mantendría la debilidad de la generación de empleo, con una nueva caída de la tasa de ocupación y un empeoramiento de la calidad del empleo, al centrarse la generación de nuevos puestos de trabajo en sectores de baja productividad”. También es previsible un nuevo aumento de la tasa de desempleo, probablemente de más de medio punto porcentual, advirtieron.

De todos modos, es probable que el desempeño de los países continúe mostrando una marcada heterogeneidad, con un mejor desempeño de los países del norte de América latina y del Caribe, “que se benefician del crecimiento moderado pero estable de los Estados Unidos, en vista de su estrecha integración con esa economía”. En contraste, en muchos países de América del Sur las perspectivas de crecimiento continúan siendo poco auspiciosas, lo que seguirá afectando los mercados laborales.

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