El exministro de Economía, Domingo Cavallo, analizó la experiencia de la convertibilidad y lanzó advertencias sobre el rumbo económico del gobierno de Javier Milei. Si bien valoró el ajuste fiscal, advirtió que "no han clarificado cuáles son las reglas de juego" y remarcó que aún falta avanzar en una reforma monetaria, cambiaria y financiera más profunda.
En una entrevista para la Fundación Norte y Sur junto al economista Orlando Ferreres, Cavallo repasó los fundamentos de su plan en los años noventa y subrayó que no debe entenderse solo como un tipo de cambio fijo. "Fue un sistema monetario que combinó dos cosas fundamentales. Una, la legalización y autorización para que el dólar funcione como una moneda. Y la otra parte fue crear una moneda convertible, que pudiera servir como moneda local pero con total libertad para pasarse a dólar", explicó.
En esa línea, sostuvo que la convertibilidad no fue pensada como una transición, sino como un esquema integral basado en disciplina fiscal, apertura comercial y privatizaciones. Sin embargo, aclaró que el "uno a uno" era una "paridad transitoria" y que el objetivo final era evolucionar hacia una "convertibilidad flotante", es decir, un sistema con mayor flexibilidad cambiaria.
Al revisar los momentos críticos de su gestión, Cavallo identificó un error clave que, según planteó, no debería repetirse. Afirmó que en 2001 se debió avanzar antes con una "reestructuración ordenada de la deuda", paso necesario para salir de la paridad fija. "Pensándolo con el diario del lunes, cuando lanzamos lo que se llamó el megacanje (...) ahí tendríamos que haber lanzado ya lo que después fue la reestructuración ordenada", reconoció.
Sobre la actualidad, el exministro insistió en que el principal desafío del Gobierno es completar el esquema económico. "No han hecho lo que yo denomino como una reforma monetaria, cambiaria y financiera. Y eso es lo que a mi criterio falta para que tenga éxito este plan", advirtió. Además, señaló que es clave reducir el riesgo país a menos de 300 puntos básicos para bajar el costo del crédito. "No solo hay que perfeccionar la política fiscal, sino también la monetaria, cambiaria y las conexiones con el exterior", concluyó.


