En diálogo con Clarín, Todd Martínez, director senior en la calificadora Fitch, ha observado un cambio en la percepción del mercado tras la elección de Donald Trump, que, a su juicio, podría facilitar un "acuerdo rápido" con el FMI.
- Aunque la política fiscal de Trump podría ser inflacionaria y dificultar el acceso de Argentina a los mercados globales, hay expectativas de que su relación con Javier Milei mejore las negociaciones con el fondo.
- Según Martínez, "la victoria de Trump es buena para la Argentina", aunque advierte que un dólar más fuerte representa un desafío para el país.
Respecto al tipo de cambio y el cepo, Martínez señala que si se incrementan la inflación y las tasas de interés en EE. UU., el dólar se fortalecería, lo que complicaría aún más la situación de Argentina, que ya enfrenta un tipo de cambio apreciado. Sin embargo, si se logra un acuerdo con el FMI, podrían ingresar fondos frescos que permitirían levantar el cepo.
- "No lo vemos el año próximo, pero en el largo plazo vemos una depreciación del peso. Argentina se volvió muy cara frente a los países vecinos, pero tenemos más confianza en que pueden sostener el tipo de cambio por los dólares que ingresaron del blanqueo. Si levantan los controles de capitales, habría una presión para depreciar el peso".
- "El tipo de cambio está sostenido por la intervención del Banco central y el dólar blend. Es difícil saber si valdrían lo mismo sin cepo, pero levantarlos llevaría inevitablemente a una depreciación significativa, aunque no sería desestabilizante. Están en condiciones de evitar una devaluación".
La situación en Brasil también influye en Argentina, dado que un real débil podría generar una fuga de capitales hacia el país vecino. Martínez destaca que "un Brasil más barato significa más salida de capitales desde Argentina", lo que agrava la necesidad de atraer divisas. Además, el precio de la soja es crucial para la economía argentina, y un aumento en su valor podría ayudar a acumular reservas y facilitar el levantamiento del cepo.
En cuanto a la calificación de la deuda argentina, Martínez menciona que, aunque la nota actual es CC, la situación ha mejorado desde junio. La intervención del Banco Central ha permitido acumular reservas y reducir la brecha cambiaria, lo que aumenta la confianza en la capacidad del país para cumplir con sus obligaciones de deuda. "Es más probable que Argentina llegue a las elecciones sin ningún tipo de accidente", afirma, sugiriendo que una revisión de la nota podría adelantarse.
Finalmente, sobre la estrategia del Gobierno para cubrir parte de los pagos de deuda en 2025, Martínez considera que es viable a corto plazo, aunque no a largo. La opción de un canje de deuda podría aliviar la presión sobre los bonos, y aunque representa un evento de default, no necesariamente implica un incumplimiento.
Las proyecciones de crecimiento muestran una contracción del 3,6% en 2024, pero se espera un rebote del 3,9% en 2025, con un margen de incertidumbre considerable.