Marcelo Gallardo anunció su renuncia como entrenador de River y el club ya se mueve contrarreloj para definir a su sucesor, en un momento sensible del calendario: el Torneo Apertura en marcha, la Copa Sudamericana cada vez más cerca y la necesidad de recomponer el rumbo futbolístico tras un segundo ciclo que no logró cumplir las expectativas. El "Muñeco" dirigirá su último partido el próximo jueves desde las 19:30 en el Monumental frente a Banfield, en lo que será una despedida cargada de emoción ante los hinchas, que pese a las críticas mantuvieron el reconocimiento al entrenador más ganador en la historia del club.
La decisión fue comunicada a través de un mensaje institucional en el que Gallardo admitió que "no se cumplieron los objetivos", luego de una seguidilla de malos resultados que aceleró el desgaste y abrió inevitablemente la danza de nombres en Núñez. Mientras Marcelo "Pichi" Escudero asumirá de manera interina, la Comisión Directiva encabezada por Stefano Di Carlo deberá resolver rápidamente quién se pondrá el buzo de DT para afrontar un semestre exigente y con poco margen de error.
Los nombres que interesan en River para reemplazar a Gallardo
Entre los principales candidatos aparece Hernán Crespo, un hombre identificado con River que actualmente dirige al San Pablo de Brasil. Su perfil seduce por la propuesta ofensiva y por antecedentes como la conquista de la Copa Sudamericana con Defensa y Justicia, donde dejó una huella por su idea clara de juego. Si bien tiene contrato vigente, en el club consideran que su vínculo emocional con River podría facilitar una eventual negociación si la dirigencia decide avanzar.
Otro nombre fuerte es Eduardo "Chacho" Coudet, hoy al frente del Alavés en España. El ex volante del club mantiene una fuerte identificación con el mundo riverplatense y su estilo ofensivo encaja con la tradición que busca sostener la dirigencia. Su título con Racing en 2019 y sus buenos ciclos en Rosario Central lo posicionan como uno de los técnicos más valorados, aunque su salida no sería sencilla por su compromiso actual y por el contexto deportivo del equipo español, que pelea por la permanencia.
En la lista también figura Santiago Solari, actual Director de Fútbol Profesional del Real Madrid. El "Indiecito", surgido de River y con experiencia como entrenador en el club español (2018-2019) y en el América de México (2021-2022), aparece como un tapado dentro de la danza de nombres. Sin embargo, su rol dirigencial en Europa y su vida instalada en Madrid representan obstáculos importantes para un regreso inmediato al fútbol argentino.
En paralelo, aparecen alternativas más complejas pero seductoras desde lo simbólico. Pablo Aimar, ayudante de Lionel Scaloni en la Selección Argentina, es un sueño de parte de la dirigencia y de muchos hinchas, aunque su continuidad en el proyecto albiceleste rumbo al Mundial 2026 hace que hoy parezca una opción lejana. Algo similar ocurre con Diego Placente, también integrante del trabajo en selecciones juveniles y con buena valoración interna, pero sin experiencia al frente de un plantel profesional.
Si la dirigencia opta por un entrenador libre, Ariel Holan surge como una alternativa concreta. El ex Independiente, campeón de la Copa Sudamericana 2017 y de la Suruga Bank 2018, viene de un buen paso por Rosario Central logrando el título de Campeón de la Liga 2025 y es un técnico que pregona un fútbol ofensivo y moderno, algo que históricamente valoró el hincha de River. Aunque no está ligado al ADN del club, su disponibilidad inmediata y su perfil táctico lo convierten en una opción real dentro del abanico.
Otro nombre que genera consenso futbolístico es Gabriel Milito, reconocido por el estilo ambicioso que mostró en Argentinos Juniors y por su capacidad para construir equipos protagonistas. Su propuesta encaja con la identidad que pretende sostener River, aunque su falta de vínculo directo con el club y la exigencia del contexto podrían jugar en contra en una elección que estará condicionada por la urgencia de resultados.
En la danza de nombres también asoman figuras con peso histórico como Ramón Díaz, siempre presente en el imaginario riverplatense, aunque por ahora no aparece como prioridad dirigencial. Su experiencia y su identificación con el club generan debate entre los hinchas, pero el perfil que busca la actual conducción parece apuntar hacia un proyecto más alineado con el presente institucional.
Lo concreto es que la salida de Gallardo abre un escenario impensado hasta hace pocos meses. River deberá tomar una decisión rápida pero estratégica: encontrar un técnico capaz de sostener la identidad futbolística del club, gestionar la presión inmediata y reconstruir un equipo que viene golpeado. Mientras el Monumental se prepara para el último baile del Muñeco, la dirigencia ya trabaja en silencio para elegir al hombre que tendrá la tarea más compleja: suceder al entrenador que marcó una era.





