Pierre Gasly, piloto de Alpine y compañero del argentino Franco Colapinto, fue anunciado como nuevo embajador de Lacoste, en una jugada que consolida su creciente peso fuera de la Fórmula 1 y lo posiciona como una figura cada vez más influyente en la intersección entre el deporte y la moda.
La marca francesa lo eligió como imagen de su emblemático polo L.12.12, una prenda nacida en el tenis en 1933 de la mano de René Lacoste y convertida con el tiempo en un símbolo global de elegancia relajada.
Desde la compañía destacaron que Gasly aporta "determinación, estándares elevados y un sentido del estilo refinado", además de una afinidad natural con disciplinas como el tenis y el golf, pilares históricos del universo Lacoste. En la misma línea, el CEO Éric Vallat remarcó que el piloto "encarna perfectamente el espíritu de rendimiento y tenacidad", valores centrales en la identidad de la marca.
El propio Gasly también puso el foco en el legado de la firma y definió al polo como "la expresión más fuerte del diseñador francés: una prenda nacida en la cancha de tenis que se convirtió en símbolo de elegancia sin esfuerzo", además de destacar la capacidad de Lacoste para transformar su herencia deportiva en una propuesta contemporánea.
A sus 30 años, Gasly se consolidó como uno de los nombres fuertes del automovilismo moderno desde su debut en la Formula 1 en 2017. Su carrera incluye hitos como el podio en Brasil 2019 y la recordada victoria en Monza 2020, resultados que lo posicionaron como una figura competitiva y consistente dentro de la categoría. En la temporada 2026, además, mostró un arranque sólido con resultados dentro del top 10 en las primeras carreras, lo que lo mantiene bien ubicado en el campeonato de pilotos, mientras Alpine pelea en la zona media-alta entre constructores.
Sin embargo, su proyección va mucho más allá del rendimiento deportivo. El francés integra una nueva generación de pilotos que entienden su imagen como una extensión de su identidad profesional. Formó parte de desfiles de marcas como Louis Vuitton, Christian Louboutin y Bluemarble, y también fue vinculado a casas como Gentleman Givenchy, línea de fragancias masculinas, reforzando su perfil dentro del circuito de lujo.
El propio Gasly reconoció en distintas entrevistas la influencia de Lewis Hamilton, siete veces campeón del mundo, como pionero en este camino, al abrir la puerta para que los pilotos de Fórmula 1 se integren de lleno en la industria de la moda y el entretenimiento. "Sin él, las cosas serían diferentes hoy", admitió tiempo atrás, marcando un cambio cultural dentro del paddock.
En ese contexto, la alianza con Lacoste no aparece como un movimiento aislado, sino como parte de una tendencia cada vez más fuerte dentro de la Fórmula 1. Casos como Lando Norris, el galán británico que corre para Mac Laren, elegido por Ralph Lauren como embajador de una de sus icónicas fragancias o Max Verstappen, cuatro veces campeón del mundo, nombrado embajador global de AlphaTauri, la marca de moda premium de Red Bull, confirman este fenómeno. Lejos de ser universos separados, la velocidad y la elegancia ya no compiten: hoy forman parte de una misma narrativa donde el deporte y la moda se potencian mutuamente.




