Messi, el talismán de Colapinto y Antonelli en el Gran Premio de Miami de la Fórmula 1
Lionel Messi volvió a convertirse en un imán de atención, esta vez lejos de las canchas y en pleno paddock del Gran Premio de Miami de la Fórmula 1, donde su presencia terminó funcionando como un verdadero talismán para los protagonistas de la jornada. El capitán de la Selección Argentina asistió como invitado especial y protagonizó dos encuentros que no pasaron desapercibidos: uno con el joven ganador de la carrera, Andrea Kimi Antonelli, y otro con el argentino Franco Colapinto, que firmó su mejor actuación desde su llegada a la máxima categoría del automovilismo.
Messi recorrió los boxes de Mercedes y se detuvo a saludar a varios integrantes del paddock, pero el momento más destacado se dio cuando se cruzó con Antonelli, la gran revelación del fin de semana. El italiano, visiblemente emocionado, intercambió unas palabras con el rosarino y posó para las fotos. Horas más tarde, el joven piloto terminaría sellando una victoria consagratoria, lo que rápidamente alimentó la idea de que el paso de Messi había traído suerte.
Pero no fue el único caso. También hubo tiempo para el encuentro con Colapinto, quien venía de un fin de semana exigente pero prometedor. El piloto oriundo de Pilar dialogó brevemente con Messi en la zona de equipos y luego salió a pista para terminar séptimo en la carrera y cerrar una actuación sólida a bordo de su Alpine, logrando su mejor resultado en la Fórmula 1 hasta el momento. La imagen de ambos juntos se viralizó en redes sociales, donde los fanáticos destacaron el cruce entre dos figuras argentinas de distintas generaciones.
La presencia de Messi no solo generó impacto mediático, sino que además coincidió con actuaciones destacadas dentro de la pista, reforzando su aura de "amuleto" incluso en escenarios ajenos al fútbol. En Miami, el campeón del mundo volvió a demostrar que su influencia trasciende disciplinas y que, incluso entre motores y velocidad, sigue siendo protagonista.