Flavio Briatore volvió a dejar una frase que no pasó desapercibida en la Fórmula 1, esta vez dirigida a Franco Colapinto. Durante la conferencia de prensa de jefes de equipo en Zandvoort, sede del Gran Premio de Países Bajos, el asesor de Alpine deslizó que "quizá no era el momento adecuado para que debutara en la F1", sugiriendo que el argentino aún necesita "uno o dos años más" de maduración. Aunque reconoció su esfuerzo y el vínculo con los ingenieros, el italiano fue contundente: "No estoy contento con los resultados, no es lo que espero de Colapinto".
Las palabras del dirigente italiano llegan en un contexto delicado. El argentino busca asegurarse un asiento en Alpine para la temporada 2026, en medio de un mercado de pilotos que ya cerró opciones con la confirmación de Valtteri Bottas y Sergio "Checo" Pérez en Cadillac.
Briatore, fiel a su estilo polémico, sembró dudas sobre la continuidad del oriundo de Pilar, aunque luego bajó el tono y admitió: "Quizás puse demasiada presión sobre él... a veces olvidamos que tienen 19 a 23 años". La comparación con Kimi Antonelli, el joven piloto de Mercedes, no pasó inadvertida: "Colapinto tiene el mismo problema, demasiada presión para estar en F1".
En contraposición, James Vowles -ex jefe de Colapinto en Williams- salió a respaldarlo. Recordó que en su debut en Silverstone le pidió que disfrutara la oportunidad sin obsesionarse con los tiempos, lo que derivó en una actuación brillante. "Cuando la presión no está, se puede sacar mucho más del piloto. Hoy, tres décimas separan a toda la parrilla y un pequeño error te deja último. Es un mundo mucho más difícil", explicó, aludiendo a la exigencia que enfrenta el argentino en Alpine.
Colapinto respondió en la pista. Tras un discreto 18° lugar en la primera práctica libre, firmó un sólido noveno puesto en la FP2, siendo el mejor de los rookies (los pilotos que debutan o que están en su primer año en la Fórmula 1) y quedando a apenas un segundo de Lando Norris, líder de la jornada. Con ironía declaró a ESPN: "No sé qué hice, este auto es raro. De golpe tengo grip, de golpe no. Cuando aparece, el tiempo está ahí", destacando la inconsistencia del Alpine pero celebrando las buenas sensaciones del viernes.
La mejora se notó también frente a su compañero Pierre Gasly, quien no pudo aprovechar los neumáticos blandos y quedó más rezagado.
El argentino todavía no pudo sumar puntos en lo que va de la temporada. Desde que fue incorporado como piloto titular en Alpine en reemplazo de Jack Doohan, acumula ocho Grandes Premios con resultados irregulares: sus mejores actuaciones fueron los decimoterceros puestos en Mónaco y Canadá, mientras que en Gran Bretaña ni siquiera pudo largar por un problema en la caja de cambios, en Bélgica terminó 19° y en Hungría 18°.
Mientras tanto, Alpine permanece en el último puesto del Campeonato de Constructores con todos los puntos aportados por Gasly (20 en total). Esa diferencia alimenta la tensión: Briatore le dio todo su respaldo al francés al decir que "es consistente, sabe trabajar en equipo, es la base del futuro" y evitó confirmar la continuidad de Colapinto. La frase con la que cerró la conferencia lo dejó claro: "Tenemos a nuestros propios pilotos".
En este clima, los sponsors y fanáticos argentinos miran con preocupación el futuro de Colapinto. Su permanencia en Alpine dependerá de que logre transformar las actuaciones parciales en resultados concretos en lo que queda del año. El recuerdo de su salto sorpresa en Williams hace un año, cuando sorprendió con solidez y logró un total de cinco puntos, todavía lo sostiene en la conversación. Pero ahora, con el "método Briatore" de presión máxima y la sombra de Antonelli en Mercedes como espejo, el argentino enfrenta su mayor desafío desde que aterrizó en la Fórmula 1.






