Debacle

La crisis que nadie quiere ver: el tenis argentino se derrumba en silencio

Quedó muy lejana aquella época de "la legión", donde era normal ver a los "albicelestes" peleando por los títulos más importantes

Cerúndolo cayó de manera insólita en la primera ronda de Roland Garros
Cerúndolo cayó de manera insólita en la primera ronda de Roland Garros
4 junio de 2025

El tenis argentino atraviesa una preocupante crisis y esto se vio reflejado mejor que nunca luego de un flojísimo Roland Garros, una de las competiciones más importantes y antiguas del mundo, donde solo Mariano Navone logró alcanzar la tercera ronda.

Actualmente, Francisco Cerúndolo es la mejor raqueta argentina al ocupar la decimoctava posición en el ranking ATP. El porteño tuvo unas muy buenas actuaciones en todos los torneos de Masters 1000 que se disputaron este año, incluso alcanzando las semifinales en Madrid. Sin embargo, cayó de manera insólita en la primera ronda de Roland Garros ante el canadiense Gabriel Diallo, cuando era uno de los máximos candidatos a llegar, al menos, hasta los cuartos de final.

Luego de la dura derrota en la "Copa de los Mosqueteros", Cerúndolo reveló que tenía unos problemas físicos desde antes del ATP de Hamburgo que fue la semana pasada. Esto abre una incógnita: si estaba con molestias, ¿por qué disputó el torneo alemán?



Sacando este traspié en Roland Garros, el tenista de 26 años es el único que demuestra cualidades para estar en el top del tenis mundial, aunque todavía está lejos de eso. Su principal enemigo es él mismo y su carácter.

A partir de allí, no hay ningún tenista que apunte a dar pelea entre los mejores del mundo. Sebastián Báez básicamente se mantiene en el Top 50 gracias a la gira en Sudamérica, porque después sufre horrores ante cualquier rival. Lo padeció ante el serbio Miomir Kecmanovic en Roland Garros, en el que había ganado los dos primeros sets.

Francisco Comesaña, pese a tener grandes triunfos ante Top 10, todavía no consigue la regularidad deseada y lo mismo ocurre con Camilo Ugo Carabelli.



Sebastián Báez
Báez no logra reencontrarse con su mejor versión

Uno de los casos más preocupantes es el de Tomás Etcheverry, que pese a tener un físico imponente está teniendo un año para el olvido y no para de acumular derrotas. Lejano en el tiempo quedó aquel Roland Garros 2022, en el que alcanzó los cuartos de final.

Su caso podría servir para plantear la problemática del tenis argentino y de dónde surge esta crisis. Un jugador como él haría estragos si hubiese sido formado en canchas rápidas. Con la altura que tiene (1,96 metros), podría tener un estilo muy parecido al de Juan Martín Del Potro. Pero el "Retu" se reduce a ser un "pasa pelotas" con una insólita ausencia de tiros ganadores.



Del Potro, por su parte, fue criado tenísticamente en diversas superficies, aunque su estilo de juego favorable para canchas rápidas le generaba complicaciones a los mejores jugadores de la historia como el serbio Novak Djokovic, el español Rafael Nadal y el suizo Roger Federer.

El único proyecto de jugador argentino de polvo de ladrillo que dio sus frutos fue el de Diego Schwartzman, quien llegó a ser Top 10, alcanzó una final en el Masters 1000 de Roma y las semifinales en Roland Garros.

Diego Schwartzman
Schwartzman se despidió del tenis profesional luego de su participación en el Argentina Open



El problema en los actuales tenistas argentinos radica en que no generan temor en sus rivales en las canchas de polvo de ladrillo, donde deberían ser especialistas. Mucho menos en las rápidas o de césped, donde solo Cerúndolo parece estar preparado para complicar a algún que otro jugador top.

Hoy es una constante ver cómo los argentinos se despiden rápido en casi todos los torneos importantes. Incluso, por poner un ejemplo, sufren pesadillas cada vez que juegan ante los estadounidenses Taylor Fritz y Ben Shelton, quienes detestan el polvo de ladrillo.

Actualmente, la mayoría del circuito ATP pasa por los torneos de canchas rápidas: hay dos Grand Slams (Abierto de Australia y de Estados Unidos), seis Masters 1000 (Indian Wells, Miami, Cincinnati, Canadá, Shanghái y París) y muchísimos ATP 500, mientras que los puntos que se pueden obtener en polvo de ladrillo son mucho más acotados.



De hecho, por primera vez en 28 años ninguno de los cinco mejores tenistas argentinos del ranking pasó la primera ronda del Ronald Garros (Cerúndolo, Báez, Ugo Carabelli, Etcheverry y Comesaña).

Planteado esto, ¿no sería mejor apuntar a jugadores con estilo de canchas rápidas? ¿por qué insistir si hace décadas ningún argentino ganó aunque sea un Masters 1000 en polvo de ladrillo? Si, actualmente hay seis argentinos en el top 100, un número para nada despreciable. Pero la realidad también marca que el único de ellos en el Top 30 es Cerúndolo. Quedó muy lejana aquella época con muchos "albicelestes" peleando por ingresar al Top 10.

Tomás Etcheverry
Etcheverry está teniendo un año para el olvido y no para de acumular derrotas



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