Fin de la Novela

Javier Ruiz se le plantó a Néstor Grindetti y dejará Independiente para jugar en México: cuánto dinero le queda al club

El juvenil planteó su deseo de irse del club y el "Rojo" aceptó una oferta que acercó su representante

Néstor Grindetti no pudo retener a Javier Ruiz y dejará Independiente
Néstor Grindetti no pudo retener a Javier Ruiz y dejará Independiente
30 enero de 2026

La salida de Javier Ruiz de Independiente quedó prácticamente sellada tras una nueva reunión en la que el juvenil volvió a ser categórico frente a la dirigencia: "Me quiero ir". El encuentro, breve y tenso, se realizó en el predio de Villa Domínico y tuvo como protagonista al presidente Néstor Grindetti, quien intentó un último acercamiento sin éxito.

Ruiz, extremo de 21 años surgido de la cantera del club, ratificó su decisión de no continuar en Avellaneda y rechazó cualquier alternativa deportiva o mejora contractual. La postura sorprendió incluso a sectores de la conducción, ya que Grindetti estaba dispuesto a ofrecerle un aumento salarial considerable para destrabar el conflicto y permitir que Gustavo Quinteros lo reincorporara al plantel profesional. No hubo margen para negociar.

Frente a ese escenario, Independiente fijó una posición clara: el jugador solo saldría mediante una venta, no a préstamo, y fue entonces cuando la negociación con Necaxa entró en una etapa decisiva. El club mexicano mejoró su propuesta y ofreció US$ 1,6 millones netos por el 60% del pase, a pagar en dos cuotas, además de incluir una opción de compra de US$ 800 mil por otro 20%. Si bien desde Avellaneda aclararon que la oferta todavía debe llegar de manera formal y por escrito, el acuerdo de palabra dejó la transferencia muy encaminada.



Javier Ruiz, en conflicto con Independiente. Foto: Independiente
Javier Ruiz se va en conflicto con Independiente. (@Independiente)

El conflicto se originó a comienzos de enero, en el inicio de la pretemporada, cuando Ruiz se ausentó de un entrenamiento sin aviso. Desde su entorno trascendió que existían diferencias contractuales, una supuesta deuda y una promesa de mejora salarial incumplida, además del malestar por haber sido cedido a Barracas Central cuando el futbolista pretendía quedarse a pelear un lugar en Independiente. En la dirigencia desmintieron la deuda, admitieron que había una propuesta de actualización de contrato y advirtieron que, de sostener su postura, el jugador solo saldría por una venta o quedaría apartado de la competencia.

A partir de allí, Ruiz fue marginado del plantel profesional por decisión de Quinteros y comenzó a entrenarse de manera diferenciada con la Reserva en Villa Domínico. Hubo intentos de mediación: Hugo Tocalli, coordinador de Inferiores, y su hijo Alejandro hablaron con el jugador en varias oportunidades, al igual que el propio Grindetti. Nada logró modificar la determinación del atacante.



Incluso Quinteros volvió a dejarle la puerta abierta públicamente. Tras el triunfo ante Everton de Viña del Mar por la Serie Río de la Plata, el entrenador fue claro: "Tiene las puertas abiertas cuando tenga ganas y esté motivado para ponerse la camiseta de Independiente". La respuesta nunca llegó.

Ruiz venía de un muy buen paso por Barracas Central, donde disputó 44 partidos (sumó más de 3.000 minutos), convirtió cinco goles y dio seis asistencias, rendimiento que había generado expectativas en su regreso. Sin embargo, el desgaste del vínculo, la falta de acuerdo interno y la mejora económica de la oferta del exterior terminaron inclinando la balanza.

La situación también expuso tensiones dentro de la Comisión Directiva. Mientras un sector, encabezado por Grindetti, evaluaba sentar un precedente y no ceder ante la presión del jugador, otros dirigentes, entre ellos Daniel Seoane, preferían cerrar la venta, poner fin al conflicto y aprovechar la posibilidad de liberar un cupo en el mercado de pases, que se extiende hasta el 31 de marzo en caso de transferencias al exterior.



Así, el caso Ruiz pasó de las declaraciones enfáticas sobre su continuidad a un desenlace inminente lejos de Avellaneda. De aquel "Ruiz se queda en Independiente" a un acuerdo de palabra para su salida, la historia parece encaminarse a un final que responde a la voluntad del futbolista y deja al club ante otra negociación marcada por el desgaste y la urgencia.

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Javier Ruiz venía de un muy buen paso por Barracas Central

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