Alerta

Una amenaza inesperada llega desde Canadá y pone en alerta la final entre Argentina y España

El humo de los incendios forestales de Canadá cubrió Nueva York y Nueva Jersey a pocos días de la final del Mundial entre Argentina y España. ¿Puede afectar el partido?

Muy baja visibilidad en Manhattan.
Muy baja visibilidad en Manhattan. EE
16 julio de 2026

A pocos días de la final del Mundial 2026 entre Argentina y España, una amenaza inesperada apareció sobre el cielo de Nueva York y Nueva Jersey: una espesa capa de humo proveniente de los incendios forestales que azotan Canadá.

La contaminación avanzó hacia el sur impulsada por los vientos y provocó una fuerte reducción de la visibilidad en diferentes puntos de la región. El fenómeno también disparó alertas por la calidad del aire en Nueva York y sectores de Nueva Jersey, donde se encuentra el MetLife Stadium.

El estadio de East Rutherford recibirá este domingo 19 de julio, desde las 16 de Argentina, la esperada final entre la Selección y España. Se trata de un escenario completamente abierto, por lo que las condiciones atmosféricas podrían convertirse en un factor adicional para jugadores y espectadores.



¿De dónde viene el humo que cubre Nueva York y Nueva Jersey?

El humo proviene principalmente de los numerosos incendios forestales activos en Canadá, especialmente en Ontario. Las partículas fueron transportadas hacia Estados Unidos por una corriente de aire proveniente del norte.

Este fenómeno se volvió cada vez más habitual durante los veranos boreales. Cuando la dirección del viento resulta desfavorable, el humo canadiense puede recorrer miles de kilómetros y cubrir importantes ciudades estadounidenses.

Las autoridades de Nueva York emitieron una advertencia sanitaria por la presencia de humo visible y por el aumento de partículas contaminantes en el aire. La situación se extendió también a Nueva Jersey y otros estados del noreste de Estados Unidos. El Departamento de Conservación Ambiental de Nueva York confirmó que los incendios provocaron cielos brumosos y picos de contaminación vinculados con el humo.



Además de teñir el cielo y ocultar parcialmente el horizonte, estas partículas pueden generar irritación en los ojos, tos, dolor de garganta y dificultades respiratorias. El riesgo es mayor para niños, adultos mayores y personas con enfermedades pulmonares o cardiovasculares.

¿El humo puede complicar la final de Argentina?

Por el momento, no existe ninguna señal de que la final pueda ser suspendida o reprogramada. Sin embargo, la evolución de la calidad del aire comenzó a ser observada con atención ante la cercanía del partido.

La exposición al humo puede aumentar el esfuerzo respiratorio y cardiovascular, especialmente durante una actividad física de máxima intensidad. En caso de mantenerse una concentración elevada de partículas, los futbolistas podrían sentir sus efectos con mayor fuerza que una persona en reposo.



La visibilidad también es una variable a seguir, aunque el humo observado hasta ahora no alcanzó niveles que impidan disputar un encuentro. El índice de calidad del aire utilizado por las autoridades estadounidenses considera que los valores superiores a 100 pueden resultar perjudiciales inicialmente para los grupos sensibles. A medida que el indicador aumenta, el riesgo se extiende al resto de la población.

Las condiciones podrían afectar además a los cerca de 80.000 espectadores que asistirán al MetLife Stadium. Quienes padezcan asma, problemas respiratorios o enfermedades cardíacas deberán prestar especial atención a las recomendaciones oficiales.

El pronóstico que trae alivio antes del partido

Las últimas previsiones meteorológicas ofrecen, de todos modos, una señal positiva. Se esperan lluvias intensas durante el sábado y el ingreso de un frente frío durante la mañana del domingo, dos factores que podrían limpiar gran parte del humo antes del comienzo del encuentro.


  • Según el pronóstico citado por Reuters, el cambio meteorológico debería mejorar la calidad del aire en Nueva York y Nueva Jersey antes de que Argentina y España salgan al campo de juego.

No obstante, la situación todavía puede cambiar porque el desplazamiento del humo depende de la intensidad de los incendios, la altura de las partículas y, principalmente, la dirección del viento.

Calor, tormentas y humo: las variables que vigila la organización

El humo no es la única preocupación meteorológica alrededor de la final. Para la tarde del domingo también se esperan temperaturas elevadas, humedad y alguna posibilidad de tormentas.

El calor podría incidir directamente en el rendimiento físico. FIFA implementó pausas de hidratación durante los partidos del Mundial, una medida que podría cobrar todavía más importancia en la definición.



En caso de tormentas eléctricas, el protocolo representa un riesgo mayor de interrupción: la detección de rayos en las inmediaciones del estadio puede obligar a detener temporalmente el encuentro.

A tres días de la final, el escenario más probable es que la lluvia y el cambio de viento disipen el humo canadiense a tiempo. Pero el cielo gris que cubrió Nueva York y Nueva Jersey encendió una alerta inesperada antes del partido más importante del Mundial.

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