Papelón en el fútbol argentino

Foster Gillett, el millonario que el Gobierno usó como ejemplo para la llegada de las SAD y terminó siendo un fracaso

Hace unos meses comenzó a sonar con fuerza el nombre del empresario que podía ser la puerta de entrada de las Sociedades Anónimas Deportivas

Foster Gillett, el millonario estadounidense que intentó abrir las puertas de las SAD en Argentina
Foster Gillett, el millonario estadounidense que intentó abrir las puertas de las SAD en Argentina
Julián Castro 25 febrero de 2025

Hace tiempo que el Gobierno de Javier Milei busca cambiar el fútbol argentino, sobre todo en la manera de manejar a los clubes. Desde el inicio de su gestión e incluso estando en campaña, promocionó la llegada de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD). En ese sentido, la figura de Foster Gillett le cayó como anillo al dedo. Un millonario estadounidense que supuestamente estaba decidido a aplicar una inyección de dinero. Sin embargo, estos últimos días ocurrieron situaciones que se convirtieron en la principal publicidad negativa para cualquier tipo de acuerdo con un empresario extranjero que trae capitales.

A Gillett lo empezamos a conocer por fotos en las redes sociales a raíz de una reunión con el Gobierno, representado por Daniel Scioli, secretario de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación, y Juliana Santillán, diputada nacional y pareja de Guillermo Tofoni.

"Convencidos de que el fútbol necesita transformarse con aportes privados para mejorar la infraestructura de clubes, ser más competitivo y explotar la marca fútbol argentino en el mundo", expresó Scioli en sus redes sociales luego del encuentro en el que también participó el mencionado Tofoni. Tras este episodio, llegaría el turno de juntarse con Milei y la idea de invertir su dinero en el fútbol argentino.



La puerta de entrada de Gillett en el fútbol argentino fue mediante Juan Sebastián Verón. La "Bruja" lo conoció por intermedio de Tofoni, una de las personas que más hace flamear la bandera de las SAD, y Estudiantes de La Plata fue el aliado ideal para el magnate estadounidense.

En plena discusión sobre las Asociaciones civiles sin fines de lucro y las SAD, Verón propuso un esquema mixto en el "Pincha" (que siga siendo de sus socios y que permita el ingreso de capitales privados). El presidente del club platense llamó el acuerdo con Gillett como "La Revolución". En parte, tuvo razón. El nombre del magnate estadounidense resonaba en todas partes y Milei se encargaba de decir en repetidas ocasiones que Estudiantes se convertiría en una SAD, ignorando por completo los estatutos de la institución y la Asociación del fútbol Argentino (AFA).



Gillett tuvo dos apariciones públicas entre septiembre y octubre del año pasado, tiempo después de su arribo al país. Una en el estadio José Amalfitani, escenario donde presenció el triunfo de Vélez ante Estudiantes por 2-0. Y la otra en el Florencio Sola, lugar en el que vio al "Pincha" vencer a Banfield por 2-1. En ambas oportunidades, fue junto a la delegación visitante y miró los partidos con dirigentes.

El 14 de noviembre, casi tres meses después del cónclave con el Gobierno de Milei, Gillett tuvo un encuentro con el propio Verón en el estadio UNO Jorge Luis Hirschi, la casa de Estudiantes. Si bien ya habían compartido charlas y encuentros informales, se acordaron las bases de una sociedad que involucraría la inversión de una cifra cercana a los U$S 130.000.000.

Juan Sebastián Verón
Gillett prometió "revolucionar" el fútbol argentino con su desembarco en Estudiantes promoviendo las SAD



La primera operación que hizo Gillett fue la compra del pase de Cristian Medina por US$ 15.000.000. En realidad, fueron casi US$ 17.000.000 porque se debe incluir el 8% correspondiente al Estado, el 2% para la AFA y un 0,5% para Agremiados. Estudiantes rompió el mercado con la incorporación del mediocampista, pero tal vez más se haya beneficiado Boca al lograr una transferencia en una cifra por encima del valor.

Como la FIFA prohíbe que una persona física o jurídica tenga el pase de un futbolista, la metodología es que Gillett le gire el dinero al jugador y este pague la rescisión de su contrato para quedar en libertad de acción y así poder firmar en un club. Luego, por medio de vínculos privados, se le reconoce la propiedad al empresario. Así se anunciaron las salidas de Valentín Gómez de Vélez y de Rodrigo Villagra de River, las dos a nombre de Gillett. Pero luego comenzaron las irregularidades y el dinero no apareció.

Hasta el día de hoy no se pagó un solo centavo por Gómez, que está sin jugar y entrenando en una plaza en Italia. Incluso, desde el entorno del empresario le dijeron a los dirigentes de Vélez que podrían abonar U$S 2.000.000 ahora (y luego vemos) de los US$ 8.500.000 de la venta. Definitivamente, esto fue rechazado y el defensor de 21 años deberá regresar al club de Liniers en los próximas días luego de su frustrada llegada al Udinese.



En la misma situación se encontró Villagra, otra victima de Gillett. Se hablaba de que estaba dispuesto a poner US$ 11.500.000 sobre la mesa, pero los dólares no aparecieron y el pase del mediocampista se terminó cayendo definitivamente por la incertidumbre del jugador por no saber dónde continuaría su carrera, mientras se encontraba entrenando por su cuenta en una plaza como se pudo ver en un video que circuló en redes sociales.

Juliana Santillán junto a Foster Gillett
Santillán junto a Gillett, que sostiene un retrato de Milei, promotor central del ingreso de las SAD. (@SantilanJuli223)

Hay una pregunta que todavía no tiene respuesta. "¿Dónde está Gillett?", se replica en Vélez y River. También en Estudiantes. Verón hizo un enigmático posteo en sus redes sociales: "Sea cual sea la situación, se levanta cabeza y se avanza siempre" con lo cual dio a entender que el acuerdo no se cayó. Lo cierto es que, hasta el de hoy, la asamblea de socios para aprobar el desembarco del magnate al club nunca se celebró por falta de consenso y se desconoce el paradero del dinero.



Gillett facilitó la llegada de Medina y de Facundo Farías en Estudiantes, pero de Ezequiel Piovi se tuvo que hacer cargo el propio club con recursos genuinos. A su vez, los casos de Gómez y Villagra terminaron en la nada y ambos jugadores están en un limbo.

Incertidumbre. Esa es la palabra que describe las horas que atraviesan varios clubes del fútbol argentino en relación a las negociaciones que tuvo a Gillett como actor principal. Incluso, en redes sociales se llegó a bromear con que en realidad el magnate no existe, que es un personaje de ficción que tiene cara de haberse sorprendido con algo.



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