El fin del "modelo mixto" en La Plata

Foster Gillett prepara una demanda de casi US$ 10 millones contra Estudiantes

El conflicto, que escala a la justicia, expone el fracaso del ambicioso proyecto de inversión y deja al club platense frente a un reclamo millonario

El vínculo entre Juan Sebastián Verón y Foster Gillett atraviesa actualmente su momento más crítico
El vínculo entre Juan Sebastián Verón y Foster Gillett atraviesa actualmente su momento más crítico
5 marzo de 2026

El empresario estadounidense Foster Gillett avanza en la preparación de una demanda judicial contra Estudiantes de La Plata por "daños y perjuicios", en un conflicto que podría derivar en un reclamo cercano a US$ 10 millones y que expone el abrupto final de una relación que, en su momento, había sido presentada como una de las inversiones privadas más ambiciosas en el fútbol argentino.

El desembarco de Gillett en el club platense se produjo a comienzos de 2024, en un contexto político marcado por el impulso del Gobierno de Javier Milei para habilitar las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) en el país. El empresario fue presentado públicamente por el presidente del club, Juan Sebastián Verón, como parte de un proyecto que buscaba transformar la estructura económica de la institución y atraer capital extranjero al fútbol local. 

El plan contemplaba una inversión estimada en hasta US$ 150 millones, con participación en el plantel profesional, mejoras en infraestructura y desarrollo de áreas deportivas y comerciales del club. Sin embargo, el acuerdo nunca terminó de formalizarse institucionalmente



Si bien se avanzó en un memorándum de entendimiento preliminar entre las partes, el proyecto no fue aprobado en la Comisión Directiva de Estudiantes ni elevado posteriormente a la Asamblea de socios, requisito indispensable para que pudiera concretarse. En ese contexto, y según sostienen desde el entorno del empresario, Gillett realizó igualmente un aporte económico para fortalecer al equipo.

Ese desembolso consistió en un préstamo cercano a los US$ 9,7 millones, destinado principalmente a reforzar el plantel en el mercado de pases. Con ese respaldo financiero se concretó, entre otras operaciones, la llegada del mediocampista Cristian Medina, cuyo pase fue adquirido tras ejecutar su cláusula de rescisión en Boca. El futbolista se convirtió rápidamente en una de las piezas centrales del equipo dirigido por Eduardo Domínguez, que posteriormente conquistó el Torneo Clausura y el Trofeo de Campeones.

Con el correr de los meses, no obstante, la relación entre el inversor y la dirigencia del club comenzó a deteriorarse. Según allegados a Gillett, el empresario esperaba que el proyecto de inversión fuera aprobado formalmente por la conducción del club y sometido luego a votación de los socios, algo que finalmente nunca ocurrió. Desde ese entorno sostienen que el préstamo millonario había sido un "gesto de buena fe" para consolidar la confianza entre las partes y avanzar con el acuerdo de largo plazo, algo que, aseguran, no se cumplió.



Estudiantes oficializó el fichaje de Cristian Medina - ESPN
Juan Sebastián Verón junto a Cristian Medina en la presentación del mediocampista en Estudiantes

El conflicto terminó de escalar en los últimos meses tras la salida de Medina hacia Botafogo de Brasil, operación por la cual Estudiantes habría recibido apenas US$ 100.000, una cifra considerada simbólica en relación con el impacto deportivo que había tenido el mediocampista en el equipo campeón. Desde el entorno del empresario consideran que esa operación terminó de quebrar el vínculo con la dirigencia del club.

Ante ese escenario, los abogados del Grupo Gillett trabajan en la preparación de una acción judicial para reclamar la devolución del préstamo inicial de US$ 9,7 millones y una compensación por daños derivados del frustrado acuerdo de inversión. El monto total del reclamo podría acercarse a los US$ 10 millones, aunque la presentación formal aún se encuentra en etapa de análisis.



La urgencia del empresario por recuperar esos fondos también estaría vinculada a la situación financiera de Rampla Juniors de Uruguay, club del que es propietario. Según trascendió, la institución arrastra una deuda importante y podría enfrentar sanciones deportivas si no logra reducir su pasivo en las próximas semanas, lo que incluso pondría en riesgo su participación en competiciones oficiales durante 2026.

El conflicto entre el inversor y el club se desarrolla, además, en paralelo a una investigación judicial en Argentina por presunto lavado de dinero vinculado a operaciones en el mercado de pases. La causa fue impulsada por el fiscal federal Guillermo Marijuan y apunta a movimientos que, en conjunto, rondarían los US$ 30 millones, incluyendo transferencias o negociaciones relacionadas con jugadores como Medina, Rodrigo Villagra, Valentín Gómez y Ezequiel Piovi.

En ese expediente también aparecen mencionadas las empresas Grupo Gillett y World Eleven, así como el empresario Guillermo Tofoni, socio del inversor estadounidense en distintos proyectos vinculados al fútbol. La investigación analiza especialmente el origen de los fondos utilizados en distintas operaciones y la estructura de negocios que involucraría a clubes y empresas en un circuito que conectaría Argentina, Uruguay y Europa.



Mientras tanto, desde Estudiantes no hubo hasta el momento una respuesta oficial sobre una eventual demanda. En declaraciones previas, Verón había explicado que el proyecto de inversión no prosperó porque "hay muchas cuestiones en el fútbol argentino que no están legisladas", lo que dificultó avanzar con un modelo de participación privada similar al de otras ligas internacionales.

En las últimas horas también circularon versiones sobre un posible reclamo inmediato del dinero por parte de Gillett, aunque desde su entorno relativizaron esa posibilidad. Según indicaron a medios platenses, "Foster tiene el derecho que le asiste, pero ni siquiera se mandó una intimación", y aclararon que por ahora no se envió ninguna carta documento ni se activaron penalidades vinculadas al memorándum de entendimiento.

De esta manera, el conflicto entre el empresario estadounidense y Estudiantes sigue abierto y rodeado de versiones cruzadas. Lo que comenzó como una apuesta millonaria para transformar la estructura económica del club terminó derivando en una disputa que podría terminar en los tribunales y que vuelve a poner en debate el papel del capital privado en el fútbol argentino.



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Guillermo Tofoni mantiene una sociedad con Foster Gillett en distintos proyectos ligados al fútbol

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