Curiosidades

¿Cómo clasificó Paraguay al Mundial 2026?

Después de 16 años de ausencia, la "Albirroja" vuelve a la máxima cita del fútbol con la ilusión de transformarse nuevamente en una de las sorpresas del torneo
Paraguay volverá a disputar un Mundial tras tres ausencias consecutivas
12-06-2026
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Después de 16 años de espera, Paraguay volverá a disputar una Copa del Mundo. La selección guaraní aseguró su clasificación al Mundial 2026 tras empatar 0-0 frente a Ecuador en Asunción y puso fin a una larga ausencia que incluyó las frustraciones de Brasil 2014, Rusia 2018 y Qatar 2022.

La clasificación representa una de las mayores remontadas de las Eliminatorias Sudamericanas. La "Albirroja" había tenido un arranque irregular, cambios de entrenador y un panorama que parecía conducirla a otra decepción. Sin embargo, la llegada del argentino Gustavo Alfaro modificó por completo el rumbo del equipo.

Bajo su conducción, Paraguay recuperó identidad, orden táctico y confianza. El equipo construyó una notable racha invicta de nueve partidos que le permitió escalar posiciones hasta ubicarse entre los clasificados directos de la Conmebol. La solidez defensiva, la fortaleza en el juego aéreo y una mentalidad competitiva fueron las principales marcas del ciclo Alfaro.

El boleto mundialista quedó sellado en la penúltima fecha de las Eliminatorias. Ante un Ecuador que ya había asegurado su clasificación y llegó a Asunción sin urgencias, Paraguay necesitaba sumar para alcanzar el objetivo. El encuentro fue equilibrado y con pocas situaciones claras. En el primer tiempo, el desequilibrio ofensivo pasó principalmente por Ramón Sosa, mientras que el arquero Hernán Galíndez evitó la caída de su arco en varias oportunidades.

En el complemento, Ecuador manejó más tiempo la pelota, aunque sin profundidad suficiente para romper la resistencia paraguaya. La ocasión más clara del partido llegó a los 66 minutos, cuando Andrés Cubas sacó un potente remate que se estrelló en el travesaño luego de una intervención previa de Galíndez ante Antonio Sanabria. El empate sin goles terminó siendo suficiente para que el Defensores del Chaco celebrara el regreso al máximo torneo del fútbol mundial.

Paraguay cerró las Eliminatorias con una de las mejores campañas como local de toda Sudamérica. En Asunción perdió apenas un partido y consiguió triunfos resonantes ante rivales de primer nivel como Brasil (1-0), Argentina (2-1) y Uruguay (2-0). Esa fortaleza en casa fue determinante para sostener el crecimiento del equipo durante la segunda mitad de la clasificación.

Además del aporte colectivo, Alfaro encontró respuestas individuales en futbolistas que atravesaron un notable crecimiento. Antonio Sanabria, Miguel Almirón, Julio Enciso, Ramón Sosa, Diego Gómez y Andrés Cubas se consolidaron como piezas fundamentales de una selección que volvió a ser competitiva frente a los principales equipos del continente.

La clasificación también tiene un fuerte valor simbólico para el entrenador argentino. Será el segundo Mundial consecutivo para Alfaro, que ya había conducido a Ecuador en Qatar 2022. Su llegada a Paraguay en 2024 encontró a un equipo golpeado y sin rumbo claro. Menos de dos años después, se transformó en uno de los personajes más queridos por la afición paraguaya.

La figura del equipo continúa siendo Gustavo Gómez, capitán y referente absoluto de la defensa. El central del Palmeiras, considerado uno de los mejores zagueros sudamericanos de la última década, disputará por primera vez una Copa del Mundo con la camiseta de la Albirroja. Su liderazgo, experiencia y fortaleza aérea representan uno de los principales activos del seleccionado.

Entre las jóvenes promesas sobresalen nombres como Enciso, surgido de Libertad y actualmente consolidado en el fútbol europeo, además del mediocampista Damián Bobadilla, una de las grandes apuestas de Alfaro para el futuro inmediato. Ambos simbolizan el recambio generacional que comenzó a consolidarse durante estas Eliminatorias.

Gustavo Alfaro, el entrenador argentino que le devolvió la ilusión a Paraguay y ahora sueña en grande

Paraguay afrontará el Mundial 2026 con el objetivo inicial de superar la fase de grupos, aunque puertas adentro existe la ilusión de repetir la histórica actuación de Sudáfrica 2010, la mejor campaña de su historia en una Copa del Mundo.

Aquel equipo dirigido por Gerardo Martino alcanzó por primera vez los cuartos de final. Integró el Grupo F junto a Italia, Eslovaquia y Nueva Zelanda, terminó líder e invicto y luego eliminó a Japón en una dramática definición por penales en octavos de final.

La aventura estuvo cerca de convertirse en una hazaña inolvidable. En cuartos de final enfrentó a España, que terminaría consagrándose campeona. Paraguay tuvo una oportunidad inmejorable para ponerse en ventaja mediante un penal ejecutado por Óscar Cardozo, pero Iker Casillas logró detener el remate. Minutos después apareció David Villa para marcar el único gol del encuentro y sellar la eliminación guaraní.

Ese recuerdo sigue siendo una referencia obligada para varias generaciones de futbolistas paraguayos. No solo porque representó el mejor resultado de la historia del país en los Mundiales, sino porque demostró que una selección sin grandes estrellas puede competir de igual a igual frente a las principales potencias del planeta.

En Estados Unidos, México y Canadá 2026, Paraguay disputará su novena Copa del Mundo con una identidad claramente definida: orden defensivo, intensidad física, fortaleza aérea y compromiso colectivo. No parte entre los favoritos, pero tampoco pretende ser un simple participante. Después de 16 años de ausencia, la "Albirroja" vuelve a la máxima cita del fútbol con la ilusión de transformarse nuevamente en una de las sorpresas del torneo y acercarse a aquel sueño que quedó inconcluso en Sudáfrica.

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