Cómo le fue a Bosnia en los Mundiales: cuántas ediciones jugó y cuáles fueron sus mejores participaciones
Bosnia y Herzegovina llega al Mundial 2026 con la ilusión de escribir el capítulo más importante de su historia futbolística. Se trata de una de las selecciones más jóvenes del fútbol internacional: el país declaró su independencia en 1992 tras la disolución de Yugoslavia y recién pudo comenzar a competir oficialmente en la década de 1990. Desde entonces, su recorrido mundialista ha sido breve, pero cargado de simbolismo. La cita de Estados Unidos, México y Canadá marcará apenas su segunda participación en una Copa del Mundo.
Antes de convertirse en un Estado independiente, los futbolistas bosnios integraban la selección de Yugoslavia, una potencia europea que disputó nueve Mundiales y alcanzó los cuartos de final en varias ocasiones. Jugadores nacidos en territorio bosnio dejaron una huella importante en aquella etapa, como Safet Susic, considerado uno de los mejores futbolistas de la historia yugoslava, o Josip Katalinski, figura del equipo que brilló en Alemania 1974. Incluso el histórico entrenador Ivica Osim, nacido en Sarajevo, condujo a Yugoslavia en Italia 1990.
Tras la independencia, Bosnia tardó varios años en consolidar un proyecto competitivo. Su primera gran oportunidad llegó rumbo a Sudáfrica 2010, cuando alcanzó el repechaje europeo, aunque fue eliminada por Portugal. Cuatro años más tarde consiguió un logro histórico: clasificarse por primera vez a una Copa del Mundo al terminar en el primer puesto de su grupo de Eliminatorias, por delante de Grecia.
Brasil 2014 sigue siendo hasta hoy el punto más alto del fútbol bosnio. Aquella generación dorada estaba liderada por nombres como Edin Dzeko, Miralem Pjanic, Asmir Begovic, Emir Spahic y Vedad Ibisevic. Dirigidos por Safet Susic, los balcánicos llegaron al torneo con grandes expectativas e incluso habían alcanzado el octavo puesto del ranking FIFA meses antes del Mundial.
El debut fue nada menos que frente a Argentina en el estadio Maracaná. Bosnia cayó 2-1, aunque celebró un momento histórico: el primer gol mundialista de su historia, convertido por Ibisevic. Luego perdió 1-0 ante Nigeria en un partido polémico que prácticamente selló su eliminación. Ya sin posibilidades de clasificar, cerró su participación con una sólida victoria por 3-1 frente a Irán, gracias a los goles de Dzeko, Pjanic y Avdija Vrsajevic.
El balance de Brasil 2014 fue de una victoria y dos derrotas, con cuatro goles a favor y cuatro en contra. Aunque no logró superar la fase de grupos, aquella campaña sigue siendo la mejor actuación de Bosnia y Herzegovina en una Copa del Mundo y dejó una imagen positiva de una selección debutante que compitió de igual a igual frente a rivales de mayor tradición.
Después de aquella experiencia comenzó una larga ausencia. Bosnia no pudo clasificarse para Rusia 2018 ni para Qatar 2022, atravesó varios cambios de entrenadores y una renovación generacional que parecía alejarla de los grandes escenarios. Sin embargo, logró reconstruirse bajo la conducción de Sergej Barbarez, una leyenda del fútbol bosnio que asumió el cargo en 2024.
Barbarez, recordado por su brillante carrera en la Bundesliga con clubes como Hamburgo, Bayer Leverkusen, Borussia Dortmund y Union Berlín, apostó por un equipo que mezcla juventud y experiencia. Con un esquema ofensivo y una fuerte identidad de juego, condujo a Bosnia hasta el repechaje europeo.
Allí llegó la gran hazaña. Primero eliminó a Gales en Cardiff tras igualar sobre el final gracias a un cabezazo de Dzeko y luego imponerse en los penales. Más tarde repitió la historia frente a Italia. Después de un intenso empate 1-1 y una nueva definición desde los doce pasos, Bosnia consiguió el boleto a Norteamérica gracias al penal decisivo convertido por el joven Esmir Bajraktarević, que venció a Gianluigi Donnarumma y desató una celebración masiva en todo el país.
La gran figura vuelve a ser Dzeko. A sus 40 años, el máximo goleador histórico de la selección, con 73 tantos, disputará su segundo Mundial doce años después de Brasil 2014. Considerado el mejor futbolista de la historia de Bosnia y Herzegovina, llega como capitán, referente y símbolo de una generación que busca alcanzar un objetivo que el país nunca consiguió: superar la fase de grupos.
Junto a Dzeko, otro sobreviviente del plantel mundialista de 2014 es el defensor Sead Kolasinac. Ambos representan el puente entre la generación que inauguró la historia mundialista del país y la nueva camada de futbolistas que sueña con llevar a Bosnia más lejos que nunca.
En el Mundial 2026, Bosnia y Herzegovina integrará un grupo junto a Canadá, Suiza y Qatar. El debut será frente a los anfitriones canadienses, luego enfrentará a Suiza y cerrará la fase inicial ante Qatar. El formato ampliado de 48 selecciones ofrece más oportunidades que en el pasado, ya que además de los dos primeros de cada zona avanzarán varios de los mejores terceros.
Histórico Así fue el primer gol del Mundial 2026
Hasta hoy, la historia bosnia en los Mundiales se resume en una sola participación, tres partidos disputados, una victoria y dos derrotas. Pero la clasificación conseguida ante Italia renovó la ilusión de un país que apenas tiene tres décadas de vida independiente y que ahora aspira a dar el salto que le falta. Para Bosnia y Herzegovina, cualquier avance en Norteamérica representará la mejor actuación mundialista de su historia. Y para Dzeko, será la oportunidad de cerrar una carrera extraordinaria dejando una última huella imborrable.
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