BYD, el mayor fabricante de autos eléctricos de China, anunció el viernes una caída de beneficios mayor de lo esperado y reveló por primera vez una reducción de personal, perjudicado por las débiles ventas en su país.
La compañía informó en un comunicado a la bolsa que su beneficio neto cayó 19%, hasta los 32.600 millones de yuanes (unos US$ 4.720 millones), en lo que es la primera caída anual de beneficios en cuatro años y una disminución mayor que el descenso medio del 12,1% previsto por los analistas.
Según los expertos, BYD podría enfrentarse a un panorama de ganancias más difícil en 2026, ya que la intensa competencia y la menor demanda interna probablemente mantendrán la presión sobre las ganancias, incluso a pesar del crecimiento en el extranjero, señala la agencia Reuters.
La competencia es cada vez más feroz con otros fabricantes que están atrayendo a clientes dentro de China, tal el caso de Geely y Leapmotor, del Grupo Stellantis.
Cabe recordar que BYD fue el mayor fabricante de autos de China durante 2025, pero cayó al cuarto lugar durante el período de enero a febrero 2026, ya que sus ventas totales disminuyeron al nivel más bajo desde la pandemia de Covid-19.
Los ingresos crecieron un 3,5%, su ritmo más débil en seis años, y el fabricante redujo su plantilla en un 10,2%, hasta los 869.622 empleados a finales de 2025.
En los tres meses transcurridos hasta diciembre, los beneficios cayeron un 38,2%, hasta los 9.300 millones de yuanes, en comparación con el año anterior, lo que supone su tercer trimestre consecutivo de descenso.

El margen de beneficio bruto procedente de los automóviles y productos relacionados, que representó el 80,7% de los ingresos de explotación, cayó al 20,5% el año pasado, 1,8 puntos porcentuales menos que el año anterior.
Las acciones de BYD en Hong Kong subieron 3,7% antes de la publicación de los resultados y cerraron con un alza del 2,1% en Shenzhen. La caída de los beneficios, tras años de rápido crecimiento, genera dudas sobre la visibilidad de las ganancias de BYD, lo que subraya una visión más cautelosa del sector de los vehículos eléctricos en el mercado automotor más grande del mundo.
Si bien el apoyo político sigue siendo sólido, los márgenes están bajo presión, ya que la rentabilidad depende cada vez más de la escala, el control de costos y la expansión global.
"También reconocemos que la competencia en la industria (de vehículos de nueva energía) ha alcanzado un punto álgido y está atravesando una brutal 'etapa de eliminación'", dijo el Presidente de BYD, Wang Chuanfu, al tiempo que reafirmó su apuesta por la expansión internacional.
BYD sólo fabrica vehículos totalmente eléctricos e híbridos enchufables por lo que ha sido la empresa más perjudicada por la expiración de la exención del impuesto de compra para los vehículos de nuevas energías.
Las ventas también se vieron afectadas este año por la revisión de los subsidios gubernamentales, que favorecieron a los modelos con precios más elevados que los del segmento económico principal de BYD.
Según un análisis de Reuters de los documentos presentados por la compañía y los datos de ventas de la plataforma china de análisis de automóviles DATADIC, los autos con un precio inferior a 150.000 yuanes (US$ 21.700) representaron más del 61% de las ventas nacionales de BYD en noviembre.
Para reactivar las ventas, BYD presentó 11 modelos con batería de carga rápida y se comprometió a expandir su red de carga. Sin embargo, según los analistas, es poco probable que la gama de precios más elevados sea suficiente para impulsar las ventas, ya que los consumidores buscan opciones más accesibles.
En paralelo, la compañía anunció que apunta a ampliar sus ventas fuera de China: los ingresos por vehículos y productos relacionados en el extranjero aumentaron 5% en 2025, gracias al fuerte crecimiento de las ventas en los mercados internacionales, que registraron una mayor rentabilidad.

